Obama y Berlusconi
La que se ha armado porque Berlusconi dijo en no sé qué ceremonia pública:
Las mujeres son el mejor regalo que Dios ha hecho a los hombres.
Periódicos de todos los colores tachan de impropia esa frase que, en labios de Obama, habría sido calificada de amable galantería. Pero lo ha dicho Berlusconi.
¿Cómo es posible que los medios se indignen por una afirmación que no sólo es cierta sino que además suscribiría todo el mundo? ¿Qué gente pacata y ñoña dirige periódicos y cadenas televisivas?
Examinemos la cuestión. ¿Qué hombres estarían en desacuerdo con la afirmación de Berlusconi? Sólo los misóginos. ¿Y qué mujeres? Sólo las que sufran de falofobia profunda, es decir, las que ven un falo y echan espumarajos de rabia y dolor. ¿A quién más puede molestar? A los megasuperlaicistas, que echan espumarajos cuando oyen la palabra Dios.
Así pues, sólo a misóginos y falófobas y endemoniados, que por fortuna son minoría, les puede molestar que Berlusconi afirme eso. ¿Acaso esos tres minúsculos grupos de personas dominan la prensa internacional?
No es que Berlusconi sea santo de mi devoción, pero yo a los italianos se lo consiento casi todo. Además esa frase de Berlusconi es la típica frase que mi padre podría haber dicho perfectamente.



