Comienza el verano
Amigos, a partir de ahora, hasta septiembre, escribiré poco aquí, porque hoy comienza el verano y ya tengo el plan del TRÉBOL: Ágape, Eros y Musas. En ese orden.
Ágape, porque tengo mucha gente a mi alrededor a la que hacer feliz y a eso me voy a dedicar esos días.
Eros, porque en verano Eros me pone en la espalda unas alas muy grandes que echan a volar sin mi permiso.
Musas, porque me han encargado un libro y quiero terminarlo.
Todos los viernes por la mañana subiré a la cumbre del Jabalcúzar, que se alza detrás de mi casa. Y allí cantaré en griego diez hexámetros de Homero en vuestro honor. Os sentarán de maravilla y no bromeo.
Y todo esto, entre té helado con canela y hierbabuena, chocolate líquido frío con una cucharadita de brandy, sandía roja y fresca.
Y, si gustáis, pasaos por mis sueños para bañarnos en la cascada, escribir versos en farolillos de papel y esculpir adanes y evas de barro como hicieron los ángeles en la noche de los tiempos.
Que tengáis un verano lleno de Amor, Eros y Musas.


