jueves, 15 de junio de 2017

Cuando me operaron de lo que yo no quería que se supiera

Cuando yo era jovencito, me operaron de un varicocele. Mis compañeros del colegio mayor bromeaban si me habían puesto o no escayola y dónde. Aún convaleciente, fui a que me firmaran no sé qué papel del seguro escolar en no sé qué oficina, porque fue el seguro escolar el que se había hecho cargo de la operación. Tenía yo aún la cabeza adornada de rizos, mucha timidez y un miedo horrible de verme obligado a decir al funcionario de turno la índole de mi mal. Cuando llega mi turno, me pregunta una funcionaria (¡si al menos hubiera sido un funcionario!) delante de un montón de gente dónde me habían operado y yo, maldiciendo mi suerte, balbucí, colorado como un tomate: “En un testículo”. “¡No, hombre!”, me dijo ella, “que te pregunto que en qué hospital te operaron”. Y así fue como todo el mundo supo lo que yo no quería que se supiera. ¡Lo que lamenté aquel día haber metido la pata por mi culpa culpita precisamente donde menos quería meterla!

2 comentarios:

Dyhego dijo...

Don Epifanio:
lo mismo nadie lo oyó. Uno piensa que todos están pendientes de las conversaciones ajenas y no siempre es así.
De todos modos, hay determinados temas y a determinadas edad donde se "sufre" mucho de "vergüenza".
25 neutonios empáticos.

Jesus Cotta Lobato dijo...

La que sí que lo oyó fue la funcionaria. Sería interesante ver en película cómo fue en verdad nuestro recuerdo. Un abrazo neutónico, querido amigo.