domingo, 26 de julio de 2026

Odiseo

Esta noche de invierno y de sosiego, 
Telémaco, recuerdo la nobleza 
de Alcínoo, aquel rey que oyó mi ruego 
y sin saber quién era, con alteza 

me acogió. Ya en la mesa, un bardo ciego 
-Demódoco es su nombre- con destreza 
cantó mi historia. Y yo sentí tal fuego 
que cubrí con un velo mi cabeza. 

Nadie veía en mí más que un extraño 
y tan sólo aquel ciego me veía 
con cantos que llegaron un buen día 

antes que yo a mi patria. ¡Cuánto daño 
para los náufragos que desesperan 
si los aedos ciegos no existieran!
(de A merced de los pájaros, Jesús Cotta)

2 comentarios:

Dyhego dijo...

Don Epifanio:
¡dichoso aquel cuyas hazañas son inmortalizadas en versos sublimes!
25 neutonios odiséicos.

Jesús Cotta Lobato dijo...

Es un honor para una persona ser inmortalizado en la poesía. Reciba usted mis homéricos neutonios