lunes, 17 de diciembre de 2018

Mujer bajo la lluvia, de Julia Bellido

Este es un libro para ser leído de noche al amor de la lumbre. Como solo tengo noches y no chimenea, lo he leído al amor de su propia lumbre en un par de noches, y con sosiego.

Mujer bajo la lluvia (Colección DKV de poesía, 2014) de Julia Bellido es un libro sosegado, aunque cuente cosas tremendas, en fin, las cosas que la poesía trata y que no tienen más remedio que la poesía.

Me gustan especialmente "Así", "El secreto" (porque retrata el alma humana en su intimidad), "Mañana de marzo" (por la manera personal y franca de tratar a la muerte), "Recuerdo en sepia" (por el tono y la sorpresa final), "Soledad" y "La carta" (porque los dos últimos versos le dan la vuelta al poema), "Resurrección" (por el poder sencillo de imágenes como el agua y la vida), "Gatofilia" (porque reúne lo bueno de El coloquio de los perros y la delicadeza de una visión femenina, "Nacimiento", "Maternidad", "Domingo por la tarde", "Custodia compartida" y "Hansel y Gretel" por el amor que rebosan desde (y a pesar de) el dolor y por la manera tan personal de universalizar un asunto tan cotidiano y concreto.

He aquí otro hermoso poema del libro:

UN FARO ENTRE LA NIEBLA
Ya no me quedan fuerzas para mover los remos.

Navego sin timón
sobre una mar en calma.

No hay luz al otro lado.

Solo un sordo bramido
que me conduce a casa.

Gracias, pues, Julia.

lunes, 10 de diciembre de 2018

Tópicos anticristianos

Aquí os enlazo un artículo que he publicado en la revista Speculum sobre los tópicos anticristianos (aunque alguna vez lo he hecho, aún me resisto a llamarlo cristianofobia: tendré que explicar algún día por qué).

Los tópicos contra un grupo son la primera fase de la persecución. No se tiene por qué pasar de esa primera fase, pero ya la estamos pasando. Se empieza primero mediante tópicos y prejuicios por considerar a un grupo como un bloque homogéneo de gente ridícula, caduca, oscurantista, represora, rígida.... Después de eso, es fácil exigir que se aparten de puestos públicos y que se callen sus opiniones y sus creencias. Y después de eso es fácil considerarlos peligrosos y gente de segunda categoría. Y después de eso... me da miedo decir qué podría venir después de eso.

Como aún estamos entre la primera y segunda fase, ahí va mi contribución contra los tópicos que tienen como consecuencia , y a veces objetivo, arrinconar a los cristianos para neutralizar su contribución al mundo o su oposición a las ideologías dominantes.

Otro día prometo un artículo de tópicos contra otros grupos. ¡Hay tantos que no sé ni por dónde empezar! (por si alguien lo desea, en Amazon se vende aquí mi Topicario. Y arpones contra el pensamiento simple)

Por último, aquí, este artículo d El Mundo, que presenta el cristianismo como la religión más perseguida hoy en el mundo.

sábado, 8 de diciembre de 2018

Ave, María Χαῖρε, κεχαριτωμένη, rezando con Federico

"Pido a la divina Madre de Dios,
Madre celeste de todo lo criado,
me dé la pura luz de los animalitos
que tienen una sola letra en su vocabulario".

Con las palabras de mi amado Federico García Lorca, a quien rezo como a un santo y que sabe incluso el nombre de mi ángel, también pido yo ayuda a la Virgen María, que, entre otras cosas, me protegió de morir cuando, a mis cuatro años, la moto me rodó por la cabeza. Aún resuenan en la ermita de mi pueblo, la Virgen de los Remedios de Cártama, las oraciones de gratitud de mi madre.

Χαῖρε, κεχαριτωμένη, ὁ κύριος μετὰ σοῦ.

Ave María, gratia plena, Dominus tecum.

Llevo en las venas esta devoción a Ella. Y me encanta comprobar cómo la veneran mis alumnos musulmanes, más que muchos que se dicen católicos y juegan al estilo protestante a negarle la hiperdulía.

Aquí le rezo a ella como cuando era un niño con la cabeza llena de rizos y las manos llenas de flores. Ahora solo tengo flores en las manos.

lunes, 3 de diciembre de 2018

Antología de aforismos sobre la paternidad

De las cosas más bellas e importantes de mi vida una es sin duda ser padre. Yo he superado muchos baches de mi vida porque existen Dios y mis hijas. "El hombre con hijos es más vulnerable. Por eso tiene que ser más fuerte", digo precisamente en uno de los aforismos publicados en el libro.

Siempre he admirado la virtud de la valentía: ha sido la paternidad mi mejor entrenadora en esa virtud.

Tengo el honor de participar en dos antologías en torno a la figura del padre: una de poemas, en Renacimiento (aquí: Tu sangre en mis venas) y ahora otra de aforismos en Libros al albur: Fili mei. Los aforistas y la paternidad.

En la primera yo me dirigía como hijo a mi padre y en la segunda me dirijo como padre a mis hijas. Si el recuerdo que guardan de mí es tan grato como el que yo guardo de mi padre, doy mi vida por válida.

Como dice Elías Moro, "no sobrevivir a mis hijas: ese es mi plan".

Me parece que para un asunto tan recio y viril y, a la vez, tan delicado como la paternidad, el editor ha publicado un buen libro, donde cada cual, sin ponerse de acuerdo en ideas, tonos y experiencias, cuenta cómo le ha ido en esta tarea de ser padre.

Saludo a todos mis compañeros de antología, con alguno de los cuales ya he compartido alguna otra, como Elías Moro y mi tocayo Jesús Montiel, del que destaco un aforismo que me encanta:

"Mis hijos me arrebatan el tiempo, pero lo llenan de sentido".

Y felicito al editor José Luis Trullo por la idea. A él también mi gratitud.

lunes, 26 de noviembre de 2018

Dios en la poesía actual


¿Quién me iba a decir que Dios me iba a honrar con el regalo de figurar en dos antologías acerca de él? Una de aforismos, aquí, y esta de poesía, donde abro un poco más el corazón.

Siguiendo la estela de Ernestina de Champourcin en 1970, Rialp ha publicado en la colección Adonáis y editada por José Julio Cabanillas y Carmelo Guillén,  una antología titulada Dios en la poesía actual, en la que tengo el honor y el placer de figurar con dos poemas míos y rodeado de poetas que respeto, sigo y admiro y, además, al lado de mi hermano Daniel. Estoy contentísimo.

La considero una antología muy completa y trabajada. Hay poemas que son auténticas joyas, dignos del personaje al que se dirigen.

Dios y la poesía siempre se han llevado bien, porque los dos están en la cima: la poesía, en la de la belleza, y Dios en la de todas las cosas. El Dios de los poetas me gusta mucho más que el de los filósofos y que el de los teólogos.

Dios mismo era poeta y el universo es el poemario que ahora anda escribiendo y que aún no ha terminado. Pero no cualquier Dios, no un Dios que es solo poder, verdad, felicidad, unidad..., sino el Dios que es vibrante misericordia, amor infinito a cada cosa concreta de lo creado y, sobre todo, a las criaturas capaces de entenderlo e interactuar con él.

Para el que crea en Dios, el libro es una manera de gozar con la poesía y, a veces, de orar. Y para quien no crea en él, el libro es una magnífica manera de comprender la fascinación que en muchos hombres ejerce Dios, la personalísima relación que con él se establece y, sobre todo, la insustituible, altísima e inefable experiencia de lo religioso.