lunes, 9 de diciembre de 2019

Misionero (im)posible

El 15 de diciembre de 2019, a las 19 horas en el colegio Santa Ana, del barrio de los Remedios, en Sevilla, se estrena mi obra de teatro Misionero (im)posible. 

Las entradas se compran en esta dirección de Internet (aquí) aquí o en la parroquia de los Remedios, en Sevilla, o en la Delegación de misiones de Sevilla, en calle don Remondo.

Todo comenzó con una propuesta entusiasta del delegado de misiones en Sevilla, don Eduardo Martín Clemens: ni más ni menos la propuesta de dirigir para el año misionero una obra teatral que interpelase al corazón del espectador, especialmente de los jóvenes.

Y, cuando menos me lo esperaba, me vino como inspirado el argumento de la obra: tras una absurda muerte a causa de la droga, un joven y alocado actor sufre una Experiencia Cercana a la Muerte; en ella san Francisco Javier, ese santo renacentista que tanto me gusta, y cuatro ángeles lo urgen a ir a un mísero poblado africano a salvar a una niña que llora a los pies de una cruz rota; cuando el actor vuelve a la vida y concibe el proyecto de ir a África, sus seres queridos, los mismos que antes le consentían todas sus locuras, lo toman por loco y se oponen con toda la fuerza de sus prejuicios a esa decisión que él considera la más lúcida y cuerda de su vida.

Tengo la suerte de que la obra la dirige Manuel Mateo, que ha dirigido bastantes obras de teatro, entre ellas La Pasión de Cristo durante bastantes años, y con un elenco de más de ochenta actores, con la"Compañía Farándula don Bosco".

En este mundo donde el máximo valor es el disfrute de pequeños placeres durante una vida con fecha de caducidad es un escándalo el hecho de que un joven tome la decisión radicalmente generosa de ser las manos de un Dios que es amor e irse a llevarlo al fin del mundo.

La obra está escrita con amor para interpelar, hondura para asombrar y humor para hacer reír. Y es para todos los públicos.

miércoles, 4 de diciembre de 2019

Encuentro poético en Sevilla 12 y 13 de diciembre

Como ser poeta es luchar contra gigantes (expresar lo inefable) con armas insuficientes (el lenguaje), los poetas necesitamos juntarnos a veces para poder contarnos nuestras aventuras, experiencias, estrategias y proezas.

A todos los poetas que circulen por Sevilla, atención, encuentro poético el 12 y 13 de diciembre en la Biblioteca Infanta Elena, con actos como la presentación de la antología de poetas sevillanos Lengua en paladar, editada por José Julio Cabanillas y un servidor.

El cartel lo ha diseñado José Luis Trullo, con dibujo de Alejandra Cotta. Y yo he tenido el honor de elegir los versos del paraguas, todos de poetas sevillanos, de manera que pudieran leerse como u
n solo poeta. A ver si alguien averigua de quién es cada verso.

Ahí tienen ustedes el cartel.

sábado, 30 de noviembre de 2019

Niños al hombro

Amigos todos, estoy muy contento porque la editorial Poesía al albur me va a publicar mi tercer libro de poesía Niños al hombro, (aquí) dedicado a todos los que alguna vez me auparon para que estuviera un poco más cerca del cielo.

Es un poemario celebrativo, dedicado a rescatar del olvido, de la muerte o de su aparente insignificancia todo aquello que es digno de ser cantado: ¡lo difícil es encontrar palabras lo bastante dignas de tanta belleza! Ese es el reto del poeta: cantar lo inefable con palabras insuficientes.

Se presenta el libro el viernes 13 de diciembre en la Biblioteca Infanta Elena de Sevilla, a las 19:30, a cargo de mi admirado José Julio Cabanillas, cuya amistad me honra.

El dibujo de la portada es de mi hija Alejandra Cotta. Y el editor quiso que mi letra fuese el fondo de la portada. Y yo le dije: "¿Te lo has pensado bien? Teniendo en cuenta que mi letra no la entiendo ni yo y que me hacían escribir caligrafía hasta los quince años....".

Aquí os dejo uno de los poemas del libro.

¿Quién es?
Es el polen que el viento pastorea
entrando por debajo de tu puerta.
Viene a envolverte, a acariciar tu nuca,
a invitarte a bailar bajo la luna.
A abrazarse a los árboles del huerto,
a acercarte la luz que estaba lejos.
A pasear desnudo por tu casa;
luego a tomar el sol en tu terraza
con los brazos abiertos a la luz
por si entre ellos quieres dormir tú.
No serán las estrellas tan fugaces
si besas sus dorados pectorales.
¿Por qué no le abres todas las ventanas?
Se llevará de allí todas las ánimas,
te lloverá en la espalda y las macetas.
Te dejará un jilguero en el alféizar.

Ex corde,
el autor

lunes, 25 de noviembre de 2019

Sueños de persecuciones

"Como en sueños ni el que persigue puede alcanzar al perseguido, ni éste huir de aquél; de igual manera, ni Aquiles con sus pies podía dar alcance á Héctor, ni Héctor escapar de Aquiles. ¿Y cómo Héctor se hubiera librado entonces de la muerte que le estaba destinada, si Apolo, acercándosele por la postrera y última vez, no le hubiese dado fuerzas y agilitado sus rodillas?"

Cuántas veces he soñado que no acabo de escapar de un perseguidor que no acaba de atraparme. Hace dos mil ochocientos años los hombres soñaban lo mismo, como parece indicar el símil del que nuestro maravilloso Homero echa mano para ilustrar cómo perseguía Aquiles "de pies ligeros" a Héctor "de tremolante casco". Cuando veo que un perro dormido se remueve en sueños, ¿no estará soñando que lo persiguen? Debe ser un sueño muy primario y universal. A los niños, en cuanto echan a andar, les chiflan los juegos de las persecuciones, como a los adultos las películas de persecuciones.

Tras el símil, Homero pasa del mundo de los sueños a la realidad, que es el terreno natural donde intervienen hombres y dioses. Ahí es donde Apolo, "el que hiere de lejos", toca las piernas de Héctor para transmitirle un plus de vigor e impedir su desfallecimiento. Los dioses no niegan ni suprimen las leyes naturales, sino que se añaden a ellas, y tampoco suprimen la libertad humana, sino que la inspiran.

¿Cómo no voy en clase a leer a Homero subido a la mesa?

lunes, 18 de noviembre de 2019

¿Qué es poesía?

Unos aseguran que la poesía es sobre todo silencio y las palabras la traicionan: no la pongas tan alta, que no llegas; y para otros la poesía es un oficio con sus trucos y recursos: no la pongas tan baja, que la pisas.

La poesía es, desde mi punto de vista, aérea y terrestre, como un árbol: apunta a lo alto, pero está enraizada en lo bajo.

Poeta, súbete al árbol y canta.