viernes, 24 de marzo de 2017

"Las chicas no tienen pilila...y nunca la tendrán", de Los Inhumanos

La canción no vale la pena, pero lo que sí vale la pena señalar es que su mensaje, que en su tiempo parecía en la onda de lo rompedor y lo guay, hoy sería tachada de tránsfobo, carca e intolerante. Desde luego, el futuro de los acontecimientos humanos es impredecible. ¿Quién iba a decirnos que el estribillo de esta canción iba a ser prohibido unos años después, aunque dice una verdad tan vulgar como innegable?

La canción aquí.

Oigo el otro día en un bar la siguiente conversación entre dos varones:

-Esta noche voy al club, a ver si ligo.
-Que no te engañen: si alguna accede increíblemente a irse contigo al apartamento, pregúntale antes si es una mujer con pene o con vulva.

Y la gente del bar se echó a reír.

Pues eso, amigos, a reír. Contra censura, risa.

domingo, 19 de marzo de 2017

A mi padre, Miguel Cotta Rebollo, en su día

Nunca daré bastantes gracias por el hecho de que el varón que, junto con mi madre, ha sido causa de mi existencia no se limitase a algo tan grande y maravilloso como darme la existencia, sino que además me haya acompañado durante ella hasta que el cielo nos lo arrebató y me haya querido tanto y llevado a hombros e inspirado y hablado de padre a hijo y luego de hombre a hombre y me haya besado la frente y llorado y reído conmigo.

Mi padre me comprendía mejor que yo a mí mismo y me sigue comprendiendo. Y no puedo evitar seguir acudiendo a él para pedirle guía y consejo.

Recuerdo con horror un pecado mío que aún me abre las carnes. Me enfrenté a él con una tremenda discusión, en su propia casa, y me creía tan cargado de razón, que lo humillé. Él me intentó explicar, con argumentos luminosos, que no eran tan simples las cosas, que lo que para unos valía, para otros no, que… Pero yo, obcecado, arrojaba anatemas sin dejarlo terminar. Sólo me faltaba girar el cuello como la niña de El Exorcista. Ay, mi padre tendría que haberme cruzado la cara a bofetadas. Pero no; se fue a su cuarto dando un portazo y, al día siguiente, me dio un beso en la frente y un abrazo que me desarmó.

Resolvía los problemas con amor, sonrisas y determinación. Y esa mezcla tan suya de libertad individual, humor, reverencia ante Dios y amor al bien y la belleza ha sido su legado.

Lo último que poco antes de morir nos dijo fue un chascarrillo que hizo reír al médico y a todos nosotros en medio de las lágrimas.

En mis momentos oscuros, cierro los ojos y reclino en su pecho la cabeza. Aún lo recuerdo con sus imperecederos rizos negros, que no heredé, y su sonrisa iluminándole el rostro, mirándome atento para contarme las cosas importantes y bellas de la vida. Desde entonces, el amor, las estrellas, los ríos huelen a su mano y sus palabras de poeta.

Gracias, padre, por mi madre, mis hermanos y la Tierra y el cielo que con la vida me has regalado. Aún sigo recibiendo aquí abajo tu bendición.

sábado, 18 de marzo de 2017

El poema de la semana

Qué sea la flor azul es un misterio. ¿Dicha, sentido, amor, esperanza? ¿Lo que mata a la muerte? ¿Volver a pasear con Dios en el Edén? ¿Lo que descorre el velo del misterio? Pero es algo que solo puede revelar un moribundo, porque es muy difícil de encontrar en esta vida y él ya tiene un pie puesto en la otra.

LA FLOR AZUL
Dónde la flor azul. En qué ladera
de la montaña crece o en qué calle
de la ciudad asoma su corola,
hecha de mar y cielo despejado
y pétalos de eterna juventud.
Dónde la flor azul que habla el idioma
primeval del amor y del coraje
y que cura la alergia de estar vivo.
“Al país de la rama de oro, donde el pájaro
azul se posa, más allá de fuertes
y fronteras, habrás de ir a buscarla”,
dijo mi madre antes de morir.
Luis Alberto de Cuenca

martes, 14 de marzo de 2017

Un ateo en la Scala Santa

Milagro del amor y del respeto, del aprecio de una tradición venerable, he aquí que mi amigo Felipe, que no siente necesidad alguna de trascendencia ni religiosidad, ni ve necesario postular un ser primero, superior y originario para explicar el cosmos; que considera este como el hecho primario y originario más allá del cual es absurdo remontarse y del cual somos una imprevista consecuencia, un hecho accidental, contingente y casual; que opina que la inteligencia no alcanza la verdad sino una ilusión de conocimiento que, mira por dónde, funciona y que solo es cuantitativamente distinto del que tiene, por ejemplo, un lince; que considera al hombre un ser totalmente material y mortal; que no cree que Jesús fuera la encarnación del Logos, sino solo un hombre; en fin, Felipe, que ha ido a Roma de visita con su familia, ha subido de rodillas la Santa Scala, aquella que se trajo santa Elena, madre de Constantino, de Jerusalén, y que todos los peregrinos suben de rodillas y rezando porque, según la tradición, son las escaleras del pretorio que subió Jesús al ser juzgado por Poncio Pilato.

Le he preguntado si rezaba un padrenuestro en cada peldaño y me ha dicho que no, sino que solo quería participar de esa tradición con su mujer y sus hijos, que sí que creen, y con los demás peregrinos.

Desde luego, si existe el Cielo y me muero antes que Felipe y resulta que soy digno de estar con Homero, Dante, Tolkien, san Juan de la Cruz y todos los grandes y buenos, y veo que algún ángel un poco tiquismiquis se opone con mil razones a que mi amigo Felipe suba al cielo alegando su perfecto ateísmo, yo gritaré en pleno juicio: "¡Protesto! Felipe ya ha subido al cielo en la tierra, en concreto en Roma". Y mostraré como prueba el vídeo celeste de su ascenso. Y entonces el Cielo entero le abrirá las puertas.

Lo garantizo.

domingo, 12 de marzo de 2017

Poema de la semana

No se puede decir de modo más claro ni más bonito. Feliz domingo.

EL JOVEN FRAILE

Y pensar que nadie desabrochará mi camisa
con manos de paloma,
ni hará caracoles en el vello de mi pecho
porque ya tengo un amor que es Todo y Nada…

Y saber que soy un guerrero
que reza como un almendro.

(Antonio Praena)