jueves, 13 de septiembre de 2018

El aforista

Queridos amigos:

Para los que sean aficionados al aforismo, la sentencia lapidaria, la reflexión proverbial, los invito a visitar la página de El aforista, que se está convirtiendo en una página de referencia en el género del aforismo.

La página además ha tenido el detalle de publicarme aquí una entrevista y aquí unos aforismos míos inéditos, de los cuales pongo aquí los dos primeros:

El beso de los amantes es un acontecimiento cósmico: todas las estrellas que han sido necesarias para componerlos no morirán en vano.

Homo sapiens es cualquier criatura del cosmos que busque más allá del cosmos lo que la explique.

miércoles, 12 de septiembre de 2018

La Araucana, de Alonso de Ercilla

Por consejo de mi hermano Daniel Cotta y mi amigo Antonio Montes me estoy leyendo La Araucana, de Alonso de Ercilla, un Homero cristiano que trata con igual admiración la valentía de españoles y araucanos. No me extraña que en Chile sea tan querido por los nativos. Nada hay en él del odio ideológico que uno encuentra en libros y películas acerca de nazis, fascistas y comunistas. Hay en él solo amor al hombre y admiración por la valentía, sea del bando que sea.

Las descripciones de la muerte son tan frecuentes como bellas. Esa belleza es la manera que tiene un poeta de homenajear la muerte de un valiente.

Fijaos, por ejemplo, en esta descripción, donde utiliza la imagen de la ancha puerta, el rojo río de sangre que escapa por ella y cómo entra por ella el frío a ocupar el lugar que antes la vida señoreaba.

En la estrofa 38 del canto IV describe así el autor una de las muertes.

...de un golpe Almagro al bárbaro hería,
por donde una ancha puerta abrió a la muerte,
sale de ella de sangre roja un río
y ocupa el desangrado cuerpo el frío.

sábado, 8 de septiembre de 2018

Don José Ángel Aguirre y mi traducción del alemán

Hay personas que en el recuerdo se me muestran luminosas y han sido hitos en mi vida y todo lo referente a ellas, absolutamente todo, es grato, enriquecedor y precioso. Una de ellas es don José Ángel Aguirre, profesor de medicina en la Universidad de Málaga, a quien conocí en Sevilla durante mi juventud. Siempre será mi director del colegio mayor.

Lo recuerdo alto, rubio, guapo y fuerte, oportuno en la sonrisa y el consejo, poeta y científico, y a él debo el haber superado una de mis primeras crisis existenciales y el haber abandonado sin remordimientos de conciencia un gran proyecto de mi vida.

Para ciertas investigaciones que andaba haciendo en la facultad de biología me pidió que le tradujera un artículo del alemán, porque sabía que yo lo estudiaba en la facultad de filología. Necesitado como andaba yo de dinero, pero más contento aún de que contara con mis servicios, me puse a ello. Yo me las prometía felices porque el vocabulario científico en todas las lenguas que yo más o menos conocía era igual que en español, es decir, procedente del latín y del griego. Pero, ah, amigo, en alemán no: en alemán se han preocupado por traducir todos esos términos universales a palabras de origen alemán. Por ejemplo, encéfalo no es, qué sé yo, encéfalen, sino Gehirnentzündung.

La dificultad del léxico y la sintáctica y el hecho de que yo era un principiante en alemán le presentaron a José Ángel una traducción pésima que él me agradeció y pagó igualmente.

Don José Ángel Aguirre, ahora que estás en el cielo, eres aún más luminoso en mi recuerdo. ¿Cómo podré pagarte tanta luz?

lunes, 3 de septiembre de 2018

El reino de Gondor y el reino de España

La última vez que releí El señor de los anillos me pareció que Tolkien, inconsciente o conscientemente, se inspiró en España y, más en concreto, en Castilla, para ambientar Gondor. No puedo dar prueba alguna de eso, pero sí hay indicios que invitan a pensarlo. 

Para empezar es un reino fronterizo con pueblos, por así decir, de infieles, los de Harad y el lejando Harad, que si mal no recuerdo eran de piel más oscura y llevaban turbante y tenían animales, como el olifante, de países cálidos.

En Gondor, además, había viñas y vino y más refinamiento cultural y artístico, a diferencia de Rohan, que, en mi comparación, sería similar a los reinos nórdicos de Europa, donde lo romano dejó menos huella.

Los hombres de Gondor eran más morenos, pero también tenían sangre de Númenor. Da la sensación de que Tolkien estaba pensando en el origen visigótico de los reinos cristianos que luego reconquistaron la Península.

Ahora sé además, por este artículo, que Tolkien admiraba el idioma español, estudió gracias a un sacerdote español en el que se inspiró para Gandalf.

Aparte de eso, feliz septiembre a todos.


sábado, 28 de julio de 2018

Joaquín Romero Murube y Federico García Lorca

Durante la Segunda República y la Guerra Civil era común la opinión de que la democracia de corte liberal era incapaz de resolver los grandes problemas del mundo que sí habían sabido resolver, en cambio, los regímenes emergentes de Rusia y Alemania. Estos regímenes aún no habían mostrado al mundo su sanguinario rostro, y muchos jóvenes en España se hacían falangistas y, sobre todo, marxistas en la creencia de que en esos movimientos estaba la solución.

Esos jóvenes falangistas y marxistas cometían el mismo error político: el desprecio a la democracia parlamentaria. Pero ese error no los convierte necesariamente en malos, del mismo modo que ser demócrata no nos convierte necesariamente en buenos. Lo que nos hace dignos del nombre de una calle no es nuestra adscripción política, sino nuestros actos. Lo malo no es ser comunista o falangista, sino ser mala persona.

Joaquín Romero Murube, que fue falangista al final de la guerra y no al principio, era una buena persona. Miguel García Posada, que desde luego no puede ser tachado de conservador ni reaccionario, me lo definió como un "hombre mágico".

Como refiero en mi libro Rosas de plomo, fue la única persona en zona nacional que solicitó de Franco licencia para investigar el asesinato de Federico García Lorca y, en 1937 tuvo las agallas de publicar, a pesar del silencio oprobioso que en zona nacional pesaba sobre ese asunto, un libro de poemas en homenaje al poeta.

Ergo, una de dos: o quienes han propuesto (aquí) quitarle a Romero Murube el nombre de la calle en Sevilla por ser falangista son unos ignorantes que nada saben de él o bien los malos son ellos por creerse del bando correcto y con derecho, pues, a determinar quién es buena o mala persona no según sus actos, sino según su adscripción política.

Luego, por desgracia, están los tibios, los que se abstienen creyendo que así son más objetivos.

lunes, 16 de julio de 2018

Dos aforismos de Felipe Benítez Reyes

En la revista semestral de traducción Pliegos de la Academia leo un par de aforismos de Felipe Benítez Reyes que me han revelado una verdad acerca del oficio de escribir y otra acerca del escritor.

El primero dice:

La verdadera escritura suele empezar sobre lo ya escrito.

Cuántas veces pasa que uno se pone a escribir torrencialmente pensando que eso va a ser casi definitivo y luego resulta que no era más que un esbozo de borrador o un mero tanteo.

A un escritor no le hace falta saber cuáles son sus habilidades, porque se manifiestan por sí solas, pero sí tal vez tener muy claras cuáles son sus limitaciones, porque también se manifiestan por sí solas.

Qué pena, porque es más fácil conocer las habilidades que las limitaciones, porque uno tiende a pensar que lo limitado es el tema que está tratando y no quien lo trata.

Ahí quedan.

martes, 10 de julio de 2018

Los bemoles, agallas y arrestos del torero Juan José Padilla

Si hay algún valiente en España, ese es Padilla.

Si algún ángel de la guarda está bien entrenado, es el suyo.

Padilla, los que admiramos la valentía y la gallardía te admiramos.

¿A quién tenemos que dar las gracias por ti?

Le voy a decir a la Virgen que te siga cuidando.

viernes, 29 de junio de 2018

Poesía al ataque



La poesía, como Eros, siempre se sale con la suya.

Cuántas veces me hago planes de trabajo: de agosto a diciembre terminar tal novela; de enero a marzo, preparar tal asignatura; de tal hora a tal hora, un poco de ejercicio… Y, entonces, cuando menos la espero, llega ella, la poesía, y se pasea desnuda por mi casa, tira la prosa al suelo, levanta jardines a su paso y me hace cantar y reír y llorar a chorros y luego se va como ha venido, en silencio, cuando le da la gana, niña mimada de Dios, hermana de Eros, estrella fugaz y caprichosa, y me deja allí tirado en el suelo, pero feliz como un niño que ha visto a los Reyes Magos...

Cuando pasa mucho tiempo sin que venga, voy a buscarla a la playa, que me pone muy poético. Pero más de una vez me ha pasado que la he llamado desde allí, y nada.

Poco a poco he ido conociéndola. Y me da miedo decir que ya le he pillado el tranquillo y que ya sé qué tengo que hacer para que me haga una visita este verano: hacerme en julio un superplán de trabajo concienzudo y sesudo de mucha prosa y silogismo y, entonces, cuando más enfrascado esté en él, ah, entonces vendrá creyéndose que me estropea los planes...

Pero antes de ese superplán os voy a decir qué voy a hacer durante el mes de agosto: tomarme una coronita antes de la comida, tocar un poco la guitarra, nadar por las mañanas, desempolvar las mancuernas, cantar con mis hermanos, charlar con la gente y sonreír y, por la noche, rezar a la Doncella tres avemarías, en las que te incluyo a ti, lector querido, querida lectora.

Feliz verano y que os visite, si no el amor, al menos la poesía.


miércoles, 27 de junio de 2018

En recuerdo de Dorkas Kagusina Julius

Metí la mano en una bolsa, llena de los nombres de las víctimas de la matanza de universitarios cristianos en Kenia en abril de 2015 en la universidad de Garissa (de la que os ahorro las imágenes), y me tocó su nombre.

Se me encomendó desde entonces su nombre para que, aparte de quienes la conocieron, hubiera un vivo en la tierra que la recordase.

Yo no solo la recuerdo, sino que la llevo en la cartera, en el corazón y en la memoria. Le he prometido dedicarle mi próximo libro y le ruego cosas como si fuera mi ángel. Le he dicho su nombre a la Macarena, para que la cuide especialmente.

Desde entonces Dorkas es de mi familia y la Tierra está más huérfana sin ella. No sé explicar bien qué conexión tan grande siento con una mujer que no ha tenido conmigo más conexión que su nombre en un papelito cuando ya solo estaba en la Tierra su cuerpo.

Dorkas Kagusina Julius, ¡cuánto tengo que agradecerte! Espero de veras que haya un más allá, porque, si no, ¿qué va a ser de mí si cuando muera no estás tú allí para que yo pueda besarte la mano y conocerte por fin?


lunes, 25 de junio de 2018

Llevar tabaco a los viejos

En mi instituto hay un coro de alumnos y profesores y yo canto en él. Una de las profes cantoras le enseñó uno de nuestros vídeos a su hermano y he aquí que el hermano me reconoció. “¡Pero si ese es Jesús Cotta!”.

Su hermano se llama JMA y coincidí con él en primero de carrera. Y le dijo a la hermana: “Si no se acuerda de mí, dile que me llevó al Hospital de la Caridad a llevar tabaco a los viejitos”.

Era ese un recuerdo que yo tenía totalmente olvidado, pero que a él se le quedó grabado. Me he gustado yo mucho en el recuerdo de mi amigo llevándolo a hacer compañía a los viejitos y llevarles tabaco, cuando aún se podía regalar tabaco. Pero más me ha gustado que a él no se le haya borrado ese recuerdo.

El Jesús Cotta joven y con pelo estaba más cerca de Dios que el calvo que ahora os habla y que, mientras se va haciendo viejo, lleva treinta años sin visitar a los viejos.

Gracias, JMA, porque, treinta años después, has sido tú quien me ha llevado a hacer compañía a los viejos y a fumar con ellos mientras nos cuentan su vida.

jueves, 21 de junio de 2018

Dios y los aforismos

Ahora que la palabra "Dios" no es políticamente correcta y va desapareciendo incluso del lenguaje corriente, yo sigo usándola como siempre, como la usaban mis padres, y empieza a ser transgresora. Para mí es la cuadratura del círculo: hablo de Dios, que me encanta, y llevo la contraria, que me encanta también.

Por eso felicito a la editorial de Libros al Albur, especializada en aforismos, por esta magnífica idea de publicar una antología de aforismos sobre Dios. Es reveladora esta combinación del ser eterno e infinito en el género literario más breve.

Tengo además el honor y el placer de que algunos de mis aforismos figuren en esa antología. ¿Quién iba a decirme a mí que Dios iba a agradecerme con ella haber escrito algo sobre él? Eso me da pie a pensar que mis aforismos le han gustado.

Me encanta además la portada del libro, porque demuestra que ya hace siglos los hombres, antes de morir, veían el famoso túnel del que hablan quienes han salido vivos de una ECM (experiencia cercana a la muerte). Al menos, el Bosco sabía que ese túnel estaba.

Espero que te gusten también a ti, querido lector, lectora querida. Y os animo a comprar esa antología estupenda de Libros al Albur aquí.


lunes, 18 de junio de 2018

Los lotófagos y la droga

Leyendo el otro día con mis alumnos el pasaje de la Odisea en que Odiseo y sus hombres llegan a la isla de los lotófagos, me di cuenta de que Homero recoge  los cuatro pasos por los que suele pasar cualquier persona que haya sufrido un episodio de drogadicción: seducción, adicción, abulia y mono. Y Homero los relata sin darles un nombre, con esa ingenuidad suya tan encantadora.

En efecto, al llegar a la isla, fueron recibidos por los lotófagos, que no les hicieron daño, sino que les ofrecieron gratis el fruto del loto. Esa es la fase de seducción, cuando los amigos te ofrecen la droga o los traficantes la regalan para asegurarse una clientela. Cuando lo probaron, los hombres de Ulises no podían dejar de comerla. Esa es la adicción. Y ya se olvidaron de la patria y del regreso. Esa es la abulia, la pérdida de voluntad y de objetivos en la vida salvo el de seguir consumiendo la sustancia. Y cuando Odiseo los arrastró por la fuerza a la nave para librarlos del loto, se pasaron todo el rato llorando porque echaban de menos el loto. Ese es el mono, el síndrome de abstinencia.

Me pregunto qué sustancia adictiva, aparte del vino, conocería él para retratarla tan bien.

No se me ocurre mejor campaña contra la droga que la de presentar a unos hombres hechos y derechos llorando como tontos en el barco que los lleva de vuelta a su patria porque en vez de la patria, la familia, el abrazo de la esposa y de los hijos, prefieren seguir deglutiendo una sustancia con la que dejan de ser hombres.

martes, 12 de junio de 2018

Lo malo no es ser conservador o progresista, sino malo

Durante un café comentó una compañera de trabajo que su pueblo era muy tradicional y alabó a cierto pueblo que había al lado, donde eran, sin embargo, más progresistas.

Para que no pensara tan mal de su pueblo le dije:

-Lo malo de un pueblo no es que la gente sea conservadora o progresista, sino buena o mala. ¿Hay en tu pueblo mucho abuso, mucho engaño, mucha corrupción, mucha mentira, más que en el pueblo de al lado? Si en tu pueblo abunda la buena gente como tú, lo demás son pamplinas. Y si no sois buena gente, eso no tiene nada que ver con la tradición o el progresismo. El cabrón es un cabrón vote a quien vote.

lunes, 4 de junio de 2018

Morfosintaxis de los huevos

Ir pisando huevos e ir pisándose los huevos.

Las dos significan lo mismo: proceder de modo exasperantemente lento. Pero la primera no tiene sal gorda y la segunda sí.

Me da por pensar que la originaria es la primera y que, solo una vez que esta se popularizó, la malicia popular le añadió el "se" y el "los". ¡Hay que ver lo que hace un pronombre y un artículo determinado!

El pronombre convierte la acción en reflexiva y el artículo convierte el complemento directo en una parte del cuerpo. Total, que aunque ambas expresiones se usan para señalar la lentitud (o al menos, esa es mi impresión), la causa de la lentitud es en ambos casos distinta.

Otras veces, los atributos masculinos, allí donde se apela a ellos, trastocan la sintaxis. ¡Tanto poderío tienen!

Por ejemplo, el verbo "tener" es el más transitivo del mundo. Ha nacido para tener un complemento directo. Pero cuando alguien pincha a otro para que acepte un reto y le dice "¿A que no tienes?", el verbo tener se permite el lujo de omitir el complemento directo porque a buen entendedor pocas palabras bastan.

Por último, los dos diminutivos más habituales de "huevo" son "huevito" y "huevecillo". Pero no son exactamente sinónimos.

Atención: ejercicio. Ponga "huevito" o "huevecillo" según corresponda:

a) Manolito, ¿tienes hambre? ¿Te frío un.......?
b) Manolito, ayúdame a limpiar la casa, por favor, que llevas todo el día tocándote los........

miércoles, 30 de mayo de 2018

Poesía y progreso

¿Por qué consideramos más avanzado el país que produce muchos artilugios que al que tiene muchos poetas y novelistas y artistas en general?

Una buena sinfonía o una novela es una creación tan compleja, sofisticada y refinada como un ordenador? El ordenador es más útil, pero no es una mejor demostración de la inteligencia humana que Los hermanos Karamazov o La regenta.

No se me ocurre comparar lo que ha hecho la máquina de vapor por la humanidad con lo que han hecho Romeo y Julieta, pero sí que puedo decir que don Quijote nos ha conducido al progreso.

Ojalá llegue un día en que podamos decir de un país: "Es un país muy avanzado: tiene muchos poetas".

sábado, 26 de mayo de 2018

Marta Sánchez y dos palabras tabú: Dios y España



Pero ¿cómo una mujer tan guapa es tan valiente y desprejuiciada como para enorgullecerse de ser de España y dar gracias a Dios por ello?

Pero ¿es que no se ha enterado de que la palabra "Dios" no se puede decir, porque Dios es patriarcal, incorrecto, retrógrado y además ni existe? ¿Es que no se ha enterado de que España es un concepto "discutido y discutible"? Pero ¿cómo se atreve a cantar con tanta alegría y tan guapa un himno tan bonito y sencillo?

Gacias, Marta, guapísima. Te sigo desde que soy púber y ahora te sigo más aún. Sigue siendo libre, valiente y guapa. Contigo España nos gusta más a todos.

Ahora hay que elegir entre las letras de Marta Sánchez y de Alejandro Abad. Son diferentes, pero coinciden en perder el aire de desfile y en ser más celebrativas y espontáneas.

jueves, 24 de mayo de 2018

Jubilados, adolescentes y cíclopes

Estaba leyendo con mis alumnos el episodio del cíclope de la Odisea en el salón de actos de mi instituto cuando entraron varios jubilados a montar el escenario de la obra que iban a representar esa tarde y, al vernos, se sentaron con todo respeto a atender a la clase. Les dejé varios ejemplares para que pudieran leer con nosotros y les tocó leer fragmentos como a todos.

Cuando intervenía Polifemo, pedí a todos los varones de la clase que leyeran como un solo hombre. Adolescentes y jubilados alzaron la voz al unísono y creo que, allá en los Campos Elíseos, a Polifemo le ha gustado nuestra interpretación.

Uno de los jubilados nos explicó por qué Polifemo se veía obligado a dejar salir de la cueva a las ovejas por la mañana, aunque con ello se arriesgaba a que se le escaparan Odiseo y sus hombres.

Si vierais con qué respeto tomaban estos señores el libro en sus manos y atendían a mis palabras, con qué compostura adolescente se sentaban y qué aplicados eran al leer.

En la curiosidad intelectual de estos señores, en el respeto al libro, a Homero, al profesor y al instituto, han descubierto mis alumnos qué importante es lo que estábamos haciendo, qué detalle ha tenido Homero con nosotros al darnos sus sirenas y sus cíclopes y qué poco importan con él las diferencias de edad.


lunes, 21 de mayo de 2018

¿Qué opina una abortera de Planned Parenthood acerca del feto?


Véase cómo  rehúye una y otra vez la pregunta del entrevistador Tucker acerca de cuáles son sus pensamientos y sentimientos respecto al ser humano que está matando cuando practica un aborto. El entrevistador no utiliza las palabras “ser humano” o “matar”, sino “feto” y “eliminar”. Ni aun así ella responde.

¿Y qué se puede responder ante una pregunta tan directa? Lo máximo que viene a decir es que el ser humano concebido es y vale lo que la madre decida. Con ese tipo de argumentos se puede defender incluso la eugenesia: "si todos nos ponemos de acuerdo en que la gente con tales rasgos genéticos o enfermedades no tienen el mismo valor, podemos borrarlas del mapa".

La única respuesta que considero más o menos disculpable sería la que, a propósito de la pena de muerte, da José Isbert en El verdugo, algo así como: "Está muy mal matar a alguien, pero si alguien lo tiene que hacer, mejor hacerlo del mejor modo posible".

Pero ella no da esa respuesta porque la única manera de practicar abortos en el vientre de las madres es deshumanizar lo que se está matando y pensar que solo estamos eliminando unas celulillas insignificantes, del mismo modo que el torturador tiene que deshumanizar a la víctima para poderla torturar con eficacia.

¡Como si las mujeres se quedaran embarazadas de células y no de hijos! ¿Cabe insulto mayor a los concebidos y a sus madres?

jueves, 17 de mayo de 2018

Ayatollah, no me toques la pirola, de Siniestro Total

A ver quién tiene bemoles, agallas y arrestos hoy de cantar algo tan desenfadado y libre como esto, cuando no había autocensura y se podía cantar de todo y nadie se levantaba por la mañana a ver en su teléfono  quién ofendía sus sentimientos, sus opiniones y su identidad y contra quién tenía que indignarse y a quién tenía que linchar en las redes sociales, y las simpatías y antipatías hacia  cosas, grupos y actitudes no eran tachadas de póngaseloquequiera-FOBIA.

miércoles, 16 de mayo de 2018

Principio de causalidad y los pepinos

Compro a un frutero un poco más joven que yo que cada vez que entra una mujer guapa en la tienda o pasa por su puerta se le hacen los ojos chiribitas y la boca agua y pierde la concentración. Le pedí un par de pimientos y él, mientras hablaba con una clienta casi tan guapa como la Venus de Botticelli, pero vestida, me dio dos pepinos.

Mi frutero es un claro ejemplo de lo mejor y, a la vez el punto flaco, de ser varón: el terremoto que es para el varón la cercanía de la mujer.

Así que, gracias a esa mujer, ese día cambié mis planes culinarios y preparé un tzatziki.

Si la belleza de esa mujer ha sido causa de que en casa comiéramos tzatziki, entonces ¡absolutamente todo está relacionado en el cosmos!

¡A lo mejor un meteorito que cayó hace cientos de millones de años en un planeta que nunca sabremos si existe ha sido, de algún modo que nadie podrá saber jamás, la causa de que yo esté escribiendo esto ahora mismo!

domingo, 13 de mayo de 2018

Resultados de Eurovisión 2018

1. Salvador Sobral tuvo que darle al final el trofeo y dos besos a Netta, la cantante israelí, cuya canción, según él, era horrorosa. Tengo la sensación de que Israel manda siempre excentricidades a la izquierda de lo políticamente correcto para marcar distancias con el Islam que la rodea.

2. Italia envía siempre canciones preciosas. El jurado apenas la votó. Menos mal que el televoto puso las cosas un poco en su sitio.

3. La canción de Portugal era delicada y preciosa. ¿Qué concepto de canción bonita tienen los jurados para haberla dejado al final?

4. Ya hay una cantante a la que le ha pasado algo mucho peor que lo que le pasó a Daniel Diges con su espontáneo. Reino Unido.

5. Los votos de los jurados de los países del Este no los entiendo nunca. ¿Cómo es posible que el engendro moldavo llegase a la final, mientras que Grecia no, y sacase más puntos que, por ejemplo, España?

6. ¡Qué bien habría estado que ganara Eleni Foureira! Grecia no la quiso como su representante, quizá porque es de origen albanés. Ella lamentó mucho que Grecia no se hubiera clasificado y, cuando cantó, dio las gracias en griego. Ganar habría sido un orgullo para Chipre y un tironcito de orejas para Grecia, que, como debe ser, se portó bien y le dio doce votos. España  le ha dado doce puntos y ella nos lo acaba de agradeceren la prensa griega. Gracias a ti, guapísima.

7. Rumanía nos quiere mucho y nos dio diez votos.

8. La canción de los daneses, viril y marcial, era un canto contra la guerra inspirado en un santo viquingo llamado san Magnus de las Orcadas. Olé los daneses.

9. Según Amaia el puesto 23 que se ha llevado es una "mierda". ¿Qué esperaba, si la palabra "mierda" es una de sus favoritas? ¿Es que no hay quien asesore a estos cantantes?

10. La canción de Alemania era estupenda y emotiva. ¿Cómo pudo más el cacareo de Israel?

Antes de las votaciones me dije: " Si no quedan entre los diez primeros Portugal, Alemania, Italia, Dinamarca, Holanda, Francia y Albania, no veo más Eurovisión". Pero sé que, sean cuales sean los resultados, seguiré viéndolo.

lunes, 7 de mayo de 2018

Carta a Amaia y Alfred, y la M que se llevan a Lisboa

Queridos Amaia y Alfred:

Soy eurovisivo desde que me recuerdo y nada me agradaría más que veros en una buena posición en Lisboa. Pero vengo a daros un tirón de orejas.

Ya sé que no era vuestra intención ofender con el libro de marras que Amaia se lleva a Lisboa y que gracias al escándalo tiene publicidad gratis, pero habéis metido la pata hasta el fondo. Imaginad que vais a un congreso a representar a las mujeres embarazadas o a los rumanos, con los gastos pagados por ellos, y decís que vais al congreso con un libro titulado Mujeres embarazadas de mierda o Rumanos de mierda.

¿De verdad pretendéis que todas las mujeres embarazadas y los rumanos entiendan vuestro chiste? Si hay que leerse el libro para descubrir que no era vuestra intención insultarlos, les estáis pidiendo demasiado.

En todas las épocas hay grupos de gente bien vistos y otros mal vistos. No habríais hecho esa bromita con los catalanes o los vascos o los gays o los inmigrantes o las mujeres con cáncer. Lo habéis hecho con los españoles porque estos no son un grupo que esté de moda y entonces parece que queda moderno añadirle el adjetivo "de mierda" y no ofenderse por ello.

Pero sabed una cosa: de las cosas que uno es inevitablemente (español o francés, mujer o varón, blanco o negro, etc) es más práctico enorgullecerse que avergonzarse y, por supuesto, es de una ordinariez infame reírse de alguien (o parecer que uno se está riendo) por pertenecer a un grupo o tener un rasgo que él no ha elegido, como su país, su familia, su sexo, su físico o su color de piel.

No habéis estado finos con vuestros representados que os pagan y os promocionan; con vuestra estúpida broma habéis perdido gran parte del entusiasmo que suscitabais y habéis aguado la fiesta.

Sois como el niño mimado que se va de viaje con todos los gastos pagados por su papá y que se permite decir que su papá es un papá de mierda, eso sí, sin intención de insultar, qué va, por Dios.

Lástima.

martes, 1 de mayo de 2018

Una oración a y por Alfie Evans

Lo que hace digna la vida humana no es lo que un hombre haga con ella ni las condiciones materiales en que esta se desenvuelve, sino el hecho de que pertenece a la especie humana. Esta se eleva sobre todo lo demás que exista porque es un logos viviente, es decir, un animal simbólico, cultural, racional, consciente, libre, moral, capaz de arte, lenguaje, amor, o sea, es más que un animal. Que la enfermedad, la tiranía, la ignorancia y la miseria dificulten o impidan en algunos casos el despliegue de todas esas facultades no le arrebata esa dignidad de su ser, porque mi dignidad no depende de lo que yo haga con mi vida o mi vida conmigo, sino que depende del simple hecho de ser hombre. Ni el enfermo terminal ni Jack el Destripador pierden esa dignidad.

¿Por qué entonces la va a perder Alfie Evans? Ningún juez en la Tierra, por muy amparado que esté por leyes democráticas, está legitimado para decidir que su vida  no era digna de ser vivida, sin oír la voz clamante de sus padres que sí que la consideraban digna.

La eugenesia, disfrazada de humanitarismo, vuelve a Europa.

Mi querido Alfie Evans, ahora que no estás en manos de leyes inhumanas y tienes más poder, porque te has ido fortalecido por el amor de tus padres, cuida de nosotros desde las estrellas.

lunes, 23 de abril de 2018

Pidiendo a Dios una señal

He pasado unos días en una playa solitaria. Durante quilómetros de costa, las olas dejan un reguero de conchas de muchos tipos. Y como ando últimamente más obsesionado que de costumbre con la gran pregunta de mi vida, le dije a Dios:

-Si existes, dame una señal. Te lo voy a poner fácil: pon entre tantas conchas una caracola, aunque sea más pequeña que mi meñique.

Ha tenido Dios una oportunidad de varios quilómetros de playa. Anduve atento al reguero constante de conchas y no apareció ni una sola caracola.

Sí, ya sé que nada de esto es muy racional. Para empezar, si Dios existe, no tiene por qué participar de este juego mío tan tonto. Yo mismo me niego a convertirme en espectáculo cuando en público me piden que haga algo que sé hacer. Además, puede que yo escogiese el código equivocado, porque si aquella playa no da caracolas sino solo conchas, él no va a reunir unos átomos para poner una caracola y darme gusto. Las leyes de la naturaleza que él ha creado merecen un respeto.

En fin, que me temo que la única manera de salir de dudas es morirse.


martes, 17 de abril de 2018

Mis alumnos de griego os regalan estas palabras

MINERVA
-Geoclastia: romper la tierra. Vg.: "Con mis zapatillas geoclásticas rompo todas las pistas de baile".
-Heterofilia: amor a lo diferente. Vg.: "Los heterófilos siempre buscamos amigos del otro equipo, del otro bando, del otro partido y de la otra acera".
-Doxarquía: poder de la opinión. Vg.: "Los tanques de las doxarquías son las redes sociales".

ECO
-Filergia: amor a la acción. Vg.: "Los filérgicos solo pueden leer un libro dando saltos".

HERA
-Fitiatra: médico de plantas. Vg.: "¡Por Dios, Juanita, llama a un fitiatra, que a la higuera se le ha roto una ramita".
-Disfilia: dificultad para amar. Vg.: "Puse un cuernecille y me entró disfilia".
-Teóglota: que habla la lengua de Dios. Vg.: "Solo niños y ángeles son teóglotas".

DAFNE
-psicofanía: manifestación del alma. Vg.: "Las psicofanías de los difuntos se producen durante nuestros sueños".

ATALANTA
-ulogofobia: miedo a no tener la razón. Vg.: "Muchos se suman a la opinión dominante no porque están convencidos, sino por ulogofobia"

CÉFIRO
-econauta: marinero de casa. Vg.: "Berengario, tu madre dice que te vayas a casa a hacer econautismo, que ya hueles a sudor·.

lunes, 9 de abril de 2018

Creer en la dignidad del otro

Me recuerdo escandalizado de jovencito por un compañero de trabajo que cazaba pajaritos y explicaba a todo el mundo cómo cocinarlos y que afirmaba que a sus hijos no los iba a escolarizar, sino que les enseñaría en casa.

Me recuerdo diciendo palabras como "socializar" (¡con lo fea que es esa palabra y lo bonita que es hacer amigos!) y poniendo a los pájaros a la misma altura que los niños.

Me siguen gustando los pájaros y los colegios, pero más me gustan la libertad de los hombres para enseñar y comer lo que quieran y, sobre todo, la dignidad que los pone por encima de cualquier otra cosa que se me ocurra, ya sea el Estado, el arte, el progreso, la ciencia, el orden, etc.

Tan importante y digno es el hombre, que el verdadero pecado es tratarlo como una cosa y un animal, es decir, privarlo de libertad y dignidad.

Esas cosas pienso cuando alguien quiere obligatoriamente escolarizados y estabulados a niños y adolescentes, o cuando valora más la vida de un perro que la de un ser humano concebido, o cuando quiere prohibir que la gente difunda y manifieste sus ideas y creencias, o cuando, en fin, no cree en la libertad y la dignidad de los otros, porque, en realidad, solo creen en las suyas.



lunes, 2 de abril de 2018

Mejor acongojados que acojonados

Me gusta mucho observar los cambios de significado de las palabras. El otro día reparé en uno de ellos. En una reunión de trabajo, alguien comentó que estar tras la mesa de presidente "acojona bastante, con perdón". Entonces uno del público dijo: "Comprendo que se encuentre usted.... acongojado". Lo dijo como una broma, pero luego todos comenzaron a usar el verbo como si realmente significase "asustado", y no lo que realmente significa, que es entristecido.

Como además es una palabra que se usa poco y cuando se usa es muchas veces como eufemismo de "acojonado", la gente está dejando de recordar su significado.

Cuando leo con mis alumnos la Ilíada en la traducción de nuestro Segalá y Estalella, les pregunto qué significa 

"Acongojóse el Pelida dentro del velludo pecho", y ellos me dicen: "Que se asustó". Y yo les digo: "¿Asustarse Aquiles? Ni en sueños. Estáis confundiendo acongojarse con acojon.... y lo que sigue".

Y aprovecho para preguntarles qué prefieren estar asustados o estar tristes.

Siempre ganamos los tristes, porque preferimos ser valientes.

viernes, 23 de marzo de 2018

El monaguillo de Santa Cruz y Angelo Branduardi



Ese monaguillo de cinco o seis añitos que, en el momento de dar la paz en la misa, salta del presbiterio para dársela a todo el mundo, es para mí la imagen de lo más bello de la niñez. La capacidad de ese niño para tomarse como algo tan importante lo que para nosotros es más bien una fórmula, la sinceridad con que se la da a todos por igual, igual que Dios que llueve sobre justos y pecadores, la manera que tiene de hacerlo tan auténtica, tan sin cansarse, tan de verdad… eso es lo que salva la humanidad.

Qué pena me daría que alguien lo corrompiera diciéndole: "Niño, no hace falta que le des la paz a todo el mundo, porque hay gente que no la merece, gente que no tiene ganas de darte la mano, gente a la que le parece una estupidez lo que estás haciendo, gente que te da la paz con la misma mano con que roba o golpea…"

Ahora comprendo las durísimas palabras de Jesús contra los que escandalizan a los niños. Ahora comprendo por qué los santos se ríen y saltan y bailan (al menos los santos que me gustan). Porque son como niños. Angelo Branduardi lo canta muy bien.

Para mí lo más importante que va a pasar este domingo es ese niño llevando en la mano la paz para todos sin excepción.

lunes, 19 de marzo de 2018

Padres, hombres con un par

Hoy la figura del padre está muy cuestionada porque es una figura viril, cargada de autoridad e irreductible al igualitarismo sexual. Ahora que el patriarcado es la bestia parda, ser padre y ejercer de tal requiere de tener un buen par de virtudes: la primera es cumplir con el deber de educar y la segunda pasar olímpicamente de modas y presiones sociales anarcoides y hembristas que quieren al padre convertido en amiguito, coleguita o mero expendedor de semen.

Padre solo puede ser el varón: por más mujer que se sienta un hombre, no podrá ser madre y, por más hombre que se sienta una mujer, no podrá ser padre. La naturaleza nos impone ese límite.

El padre o tiene autoridad o no puede ejercer de tal, porque sin ella ni puede alentar contra los impulsos destructivos ni contra el caos del mundo ni educar ni establecer límites ni celebrar los logros. En mi opinión, el padre que hace de amigo y no de padre no puede realizar todas esas funciones.

En mi experiencia puedo decir que agradezco infinito que mi padre y mi madre hayan asumido en mi educación papeles distintos: la naturaleza los hizo distintos y me ofrecieron de la vida y del ser humano facetas y visiones y referencias distintas que me han enriquecido.

Padres, os animo en vuestro día a serlo con orgullo, amor y legitimidad. No somos imprescindibles, pero sí insustituibles. Ni seáis como Murdstone, el padrastro de David Copperfield, preocupado tan solo, y sin amor, por la disciplina y la compostura del niño, ni el padre de Pippi Calzaslargas, preocupado tan solo por que la niña fuera feliz y no buena y, ausente siempre, le dejó en la casa una bolsa de dinero y caramelos. Estad al pie del cañón hasta que la muerte os abata. Sed, como en Roma, el sacerdote doméstico que realiza los sacrificios en casa; sed quien bendice la mesa; sed quien lleva a hombros a los niños.

lunes, 12 de marzo de 2018

Censuras encubiertas

Una vez me entrevistaron en una televisión local por un libro mío y aprovecharon para que yo abriera el siguiente programa, que consistía, entre otras cosas, en preguntar a los viandantes qué hacían cuando estaban agobiados. Hubo de todo: yoga, sexo, alcohol, llamar a la madre… pero una señora dijo “rezar”. Al final televisaron todas las respuestas, menos la de rezar, supongo que porque no les pareció interesante o laica o políticamente correcta. Me pareció muy triste que aquellos periodistas jóvenes comenzaran a censurar con tanta naturalidad y que no tuvieran reparo alguno en decírmelo, como si dieran por hecho que yo iba a participar de sus prejuicios.

lunes, 5 de marzo de 2018

Paz interior

Vive solo. Está cachas. Solo come atún y arroz. Vive para mantener esa musculatura. Le encanta lucirla en la playa. Está acomplejado porque piensa que la tiene muy chica y por una cicatriz que le afea los impresionantes pectorales. Gana un buen sueldo y me ha dicho que no es feliz.

Entre copa y copa (y todo en un inglés chapurreado), este ha sido mi consejo: "No busques la felicidad, sino la paz y, para la paz, es importante, después de las pesas, encender una vela y hablar con Dios diez minutos para darle y pedirle gracias; si crees que no existe Dios, cierra los ojos igualmente y llénate de gratitud y amor por cuanto te rodea, y hazte el firme propósito de evitar el dolor a tu alrededor. Mira, en fin, la maravilla que hay dentro de ti para salir un poco de ti y volcarte un poco más en los demás".

Qué bien me salió el consejo y qué poco me lo aplico.

jueves, 1 de marzo de 2018

Discriminaciones buenas y malas

Unas discriminaciones están muy mal vistas e incluso penadas, y otras, sin embargo, gozan de indulgencia o buena prensa.

Hoy, en Europa, está muy mal visto ridiculizar o rechazar a alguien por ser mujer, negro u homosexual, pero no por ser feo, gordo o viejo; para esos tres casos, la gente no anda pendiente de detectar cualquier comentario ofensivo o acción discriminatoria.

No hay más que ver los comentarios en las redes sociales sobre el físico y los quilos de unos y de otras; o los anuncios publicitarios que ridiculizan o culpan a quien no va al gimnasio o no se opera la nariz o sencillamente come mucho porque le da la real gana; o las ofertas de trabajo donde ese “se exige buena presencia” no significa tanto buenos modales y saber estar como tener buen físico; o la propuesta de algunas compañías de aviones de querer cobrar más a los pasajeros obesos; etc..

¿Por qué es un agravante atacar a alguien por racismo u homofobia, pero no por ser viejo, feo, pijo, pobre o testigo de Jehová?

O se declaran igualmente inmorales todas las discriminaciones o entonces hay que pensar que los que defienden que unas discriminaciones sean agravantes y otras no están buscando crear minorías privilegiadas.

lunes, 26 de febrero de 2018

Mi epitafio

Este es el epitafio que Virgilio escribió para sí mismo a las puertas de la muerte en Nápoles:

Mantua me genuit; Calabri rapuere; tenet nunc 
Parthenope; cecini pascua, rura, duces.
(Mantua me engendró; los calabreses me arrebataron; me retiene ahora Parténope (Nápoles).
He cantado pastos, campos y caudillos").

En cuanto a Esquilo, el primer gran dramaturgo, no dijo nada en su epitafio acerca de su obra literaria, por lo que hoy se le conoce, sino acerca de su valor en las guerras médicas:

“de su valor puede hablar la llanura de Maratón y el medo de larga cabellera, que lo ha probado bien”.

Me parece encantador que Esquilo se enorgulleciera de su valentía antes que de sus palabras. Quizá pensara que las tragedias eran solo palabras, mientras que su participación en la guerra eran actos reales.

Por más vueltas que le doy no encuentro grandes cosas que decir en mi epitafio. Solo cosas muy pequeñas, como “tenía la letra muy fea”, “se quedó calvo muy pronto”, “cantaba en las clases las declinaciones con las músicas más variopintas”, “leía la Ilíada subido en una mesa”, “recomendaba a sus alumnos no decir palabrotas y llevar la edad de oro consigo para los demás", "le gustaba ser reaccionario contra las modas y la presión social” o “Lo más interesante lo dijo en algún verso que otro”.

Pero realmente lo que me gustaría que dijeran de mí es esto:

"Era todo su afán eliminar a su paso el sufrimiento".

Habrá que ponerse manos a la obra para que lo puedan decir.

lunes, 19 de febrero de 2018

Menos feminismo y más humanismo

Me preguntaron el otro día unos alumnos si yo era feminista. Cuando les dije que no, unos se llevaron un chasco y otros se miraron con el rabillo del ojo censurándome, como si fuera pecado no compartir esa ideología. Les respondí:

-No soy feminista. Soy humanista. Defiendo a hombres y mujeres, pero no el feminismo.

Eso no significa que yo apoye la marginación de la mujer, sino que apoyo la dignidad humana sea quien sea la persona y, sobre todo, significa que, en mi opinión, se margina a más gente por su aspecto físico, su edad, sus aficiones y su religión que por su sexo, y de esas otras marginaciones se habla muy poco.

Yo he notado cómo ciertas personas son excluidas de asociaciones, pandas de amigos, entrevistas, grupos de trabajo o de influencia, de mesas redondas, etc porque está gordo, o no cree en el poliamor o va a misa y le gustan los toros o la caza o es muy pijito, en fin, por no ir a favor de la presión social y de lo políticamente correcto.

Por eso, permitidme este consejo: no creáis que ser marginada por ser mujer es más grave que ser marginada por ser feo.

jueves, 15 de febrero de 2018

Simulacro de incendio

En una reunión de trabajo.

-Cuando toque el timbre, los profesores y profesoras irán acompañados y acompañadas de sus alumnos y alumnas hasta el patio. Los padres y madres ya están informados e informadas de que sus hijos e hijas van a estar expuestos y expuestas a la intemperie durante un rato. Pero cuando toque el timbre, entonces profesores y alumnos subirán a las aulas.

-¿Y nosotras las profesoras nos quedamos en el patio pasando frío?

-¡No, las profesoras también!

-Como no lo has dicho...

lunes, 12 de febrero de 2018

Los nigerianos y los invitados a las bodas

Doy limosna a quien hace algo para ganársela: vender pañuelos o ser simpático o dar información o abrirte la puerta. No suelo dar a quien pide sin hacer nada más que pedir, sin gracia y sin gratitud. Los santos dan sin poner tantas condiciones, pero como yo no soy santo y hay tanta gente a la que socorrer y no puedo socorrer a todos, hago esa selección.

Me baso para ello en la parábola de los invitados a las bodas. Cuando los criados trajeron a todos los pobres y mendigos de las calles a las bodas, el señor de la casa expulsó a uno que vino sin traje de boda; para mí ese traje de boda no es más que la amabilidad, el saber que no tengo derecho a exigir limosna, el pedir con la humildad suficiente, el no despreciar a quien no da. Y me he dado cuenta de que, de entre todos los que se ganan el pan en la calle, los que vienen mejor vestidos a la boda son los nigerianos. A casi ninguno he visto pidiendo sin más. Todos ofrecen algo, y con lo mejor que tienen en la cara: la sonrisa.

lunes, 5 de febrero de 2018

Una conversación pillada al azar

-Pero hija mía ¿tú has tenido alguna vez alguna conversación seria con tus compañeros de facultad?

-Sí, una vez. Sobre la dualidad.

-¿Y eso qué es?

-Yo qué sé. Pero fue muy profunda.

lunes, 29 de enero de 2018

Cuatro despistes

Como los despistes no dejan demasiado mal a quien los sufre, me atrevo a contar cuatro recientes:

a) Salía el otro día de mi casa y no encontraba el sombrero. Mi casa no es grande, pero el sombrero sí. Total, que me resigné a salir sin él y he aquí que, cuando llego al trabajo, me dice una compañera que voy mi guapo con mi sombrero.

b) Un alumno no sabe traducir en el examen la  máxima latina "Sursum corda", pero comenta: “Así llamaría el profesor a su caballo”. Solo entonces recordé que, en el entusiasmo que pongo siempre en la presentación de cada máxima, yo había dicho que ese nombre me encantaba para un caballo. Con razón cuando alguna vez releo un libro mío me digo a mí mismo: ¿cómo se me ocurrió esto?

c) En mi departamento, durante un hueco de mi horario, escribo en un papel las preguntas de los tres exámenes de tres asignaturas distintas para pasarlos en mi casa al ordenador. Cuando llego a casa, el papel no aparece por ningún sitio. Tampoco esa misma tarde en el departamento. Ubi est? “Donde habite el olvido, en los vastos jardines sin aurora”

d) Tras cambiar de trayecto, por variar un poco, me pierdo y llego tarde al trabajo. ¡Veinte años pateando Sevilla con la cabeza siempre en otro sitio!

lunes, 22 de enero de 2018

Gracias, Jaume Vives, por representar a Tabarnia

Reconozco que la persona que más simpática me cae hoy mismo en España es el portavoz de Tabarnia, Jaume Vives. Si pudiera, le daría mi abrazo y toda mi benevolencia. Rezuma simpatía, buen humor, inteligencia y sensatez. Tiene un discurso que, por integrador, es moralmente irreprobable y políticamente incorrecto, como Dios manda. Los que lo acusan en las redes sociales de fobias varias (ahora todos los que disienten de las modas y la presión social sufrimos, por lo visto, una fobia) hacen el discurso contrario: moralmente reprobable pero políticamente correcto.

Desde aquí lo animo a no tirar la toalla por esas críticas estúpidas. Son señal del éxito de Tabarnia. Si les diera igual, no se habrían molestado los rabiosos antitabarnistas en intentar abatir al portavoz.

A mí me parece magnífica la propuesta de Tabarnia e irreprochable su representante. Así como los secesionistas, buscando la mayoría y con la ley electoral hinchándoles los votos, delimitan qué parte del mapa de España tiene derecho a salirse de España, los antisecesionistas también tienen derecho a delimitar qué parte del mapa de esa parte de España que es Cataluña tiene derecho a salirse de una supuesta republiquita independiente catalana.

Si Tabarnia es eso que explico aquí y su representante es Jaume Vives, ¡viva Tabarnia!

lunes, 15 de enero de 2018

Mi paisana Claudia Prócula

De los personajes del evangelio siempre me cayó especialmente bien Claudia Prócula, la esposa de Poncio Pilato. Su intervención es exigua, pero noble y con un toque maravilloso: intentó disuadir a su esposo de condenar a Jesús porque había soñado que era un hombre justo. Y el evangelista consideró su intervención digna de figurar en el evangelio.

Me gusta por varias razones: porque es la única gentil, que yo recuerde, que intervino a favor de Jesús; porque ese impulso le vino a través de un sueño; porque todos los personajes que en el evangelio reciben revelaciones a través de sueños me caen simpáticos: san José, los Reyes Magos y Claudia Prócula; porque es una mujer valiente que se opone a una condena elaborada por varones; porque, frente al mundo de leyes manipuladas y juicios amañados por los enemigos de Jesús, ella enarbola el simpecado de un reino que no dominan los hombres, sino los ángeles: el reino de los sueños; y porque, como ha demostrado mi amigo e historiador local Francisco Baquero Luque, era paisana mía, de Cártama, como descubrió él en una lápida hallada en la finca de un lugareño, la cual, por desgracia, fue destruida en una obra.

Es el momento de escribir una novela sobre Claudia Prócula, si es que aún no la hay. ¿Alguien se anima?

Esta noche, cuando me eche a dormir, pensaré en ella y le pediré a los ángeles que me regalen algún sueño revelador y bonito, aunque, al despertar, no me acuerde de él.

domingo, 14 de enero de 2018

Villaperdida de Andalucía

En Villaperdida de la Andalucía Profunda, entre montañas y balidos de oveja, en cuya iglesia el pintor ha pintado a un Adán y una Eva tan sumamente desnuditos y apetitosos y deseosos el uno del otro, que casi uno peca de vista con solo un vistacillo, intenta desasnar a los hijos de los pastores y labriegos mi amigo A recitando a Miguel Hernández. Sus alumnos, aunque tienen un fondo de nobleza, son de un basto que no puedo encarecer aquí sin insultarlos o compararlos con el alcornoque. Y él ha tenido hasta poco una crisis existencial por ello, hasta que un alumno le recitó, porque no sabía escribir, un romance de un pastor hablándole a una loba. Y entonces el profesor se puso a recoger con los abuelos de los alumnos romances, nanas y cuentos populares de Villaperdida. Y ha reunido tantos folios, que el ayuntamiento va a publicar un libro. Es el primer libro en el mundo que se escribe sobre Villaperdida de la Andalucía Profunda y todo gracias a un foráneo.

Contiene la antología unos cuentos encantadores. En ellos no hay princesas ni castillos ni ogros ni reyes, sino un hechicero que quiere impedir que un jornalero, joven, pobre y guapetón, se case con la hija del dueño del cortijo. Pero al final el ingenio y la bondad del muchacho pueden más que los negros poderes de la hechicería, y el muchacho se casa con la guapa. La Administración de Educación no le levantará a A un monumento porque a ella lo que le importa es que A siga “las buenas prácticas docentes” y no que traiga un soplo de nobleza y de belleza a un pueblo dejado de la mano de Dios. ¡Dios, qué buen vasallo si tuviera buen señor!

Espero al menos que el ayuntamiento le ponga el nombre de A a una calle y que en el pueblo los jornaleros buenos y guapos se casen con las ricas buenas y guapas.

lunes, 8 de enero de 2018

Trabilonforrichipitoclulilontubulubarribarla

De niños mi hermano Alfonso y yo nos inventábamos idiomas, que básicamente consistían en sustituir unas consonantes por otras hasta hacer la lengua irreconocible y, a veces, adornábamos la lengua con las terminaciones que nos parecían más eufónicas (-eus, -lar, -orum…) y le añadíamos, en fin, tantos embellecedores, que acabábamos convirtiéndola no ya en una lengua en clave, sino en casi otra lengua, con otras normas y otras palabras.

De todos aquellos experimentos infantiles me ha quedado una lengua en clave que sigo utilizando en mis papeles secretos y que ya me revelaban como futuro filólogo, porque, en mi intuición, agrupé las consonantes en labiales, dentales, guturales, líquidas y vibrantes.

Pero lo que más recuerdo de aquellos días fue que una vez, a un hermano mío más pequeño, Alfonso y yo le comenzamos a decir que nos dijera, mientras mi madre lo pelaba, cómo se iban a pronunciar en una lengua inventada por él las letras del abecedario. Este hermano mío era más pequeño y aún no tenía claro el concepto de fonema, así que nos dijo que la “a” se iba a pronunciar algo así como “tamborlán” y la “b” algo así como “chivilir”. ¡Lo que nos reíamos Alfonso y yo formando palabras tan interminables en el idioma de nuestro hermano, cuando aún no habíamos oído hablar del interminable lenguaje de los ents de Tolkien! Por ejemplo, “salud” se decía algo así como: Trabilonfo-sichipitoc-lulilón-tubulú-barribarla.

 Pues, eso, amigos, que os deseo mucha Trabilonfosichipitoclulilontubulubarribarla y, por supuesto, próspero año nuevo.