miércoles, 29 de marzo de 2017

Rezo del Ángelus en el campo

Debo a Felipe Barandiarán el conocimiento de este estupendo cuadro. Siempre me han sobrecogido los hombres fuertes que muestran pleitesía a lo sagrado, como este labrador, que se quita el sombrero para rezar a la Señora. Es una caballerosidad cristiana que parece contagiar incluso a los bueyes.

El cuadro está en el Museo de Bellas Artes de Álava, y es de Ignacio Díaz Olano.

domingo, 26 de marzo de 2017

Poema de la semana

La soleá es una estrofa sencilla y contundente. Las de hoy son también un poco amargas, pero buenas.

-Será otro día mañana
si no me quito de en medio
y si a mí me da la gana.

-Aunque esté lejos del puerto
veré a los barcos venir,
que al mar lo llevo por dentro.

-Empieza a darme lo mismo
que la muerte me separe
o que me junte conmigo.

-Averigua quién te dio
esas ganas de morirte.
Ha tenido que ser Dios.

Ha tenido que ser Dios
un día que estaba triste.
No tiene otra explicación.

Manuel Alcántara

viernes, 24 de marzo de 2017

"Las chicas no tienen pilila...y nunca la tendrán", de Los Inhumanos

La canción no vale la pena, pero lo que sí vale la pena señalar es que su mensaje, que en su tiempo parecía en la onda de lo rompedor y lo guay, hoy sería tachada de tránsfobo, carca e intolerante. Desde luego, el futuro de los acontecimientos humanos es impredecible. ¿Quién iba a decirnos que el estribillo de esta canción iba a ser prohibido unos años después, aunque dice una verdad tan vulgar como innegable?

La canción aquí.

Oigo el otro día en un bar la siguiente conversación entre dos varones:

-Esta noche voy al club, a ver si ligo.
-Que no te engañen: si alguna accede increíblemente a irse contigo al apartamento, pregúntale antes si es una mujer con pene o con vulva.

Y la gente del bar se echó a reír.

Pues eso, amigos, a reír. Contra censura, risa.

domingo, 19 de marzo de 2017

A mi padre, Miguel Cotta Rebollo, en su día

Nunca daré bastantes gracias por el hecho de que el varón que, junto con mi madre, ha sido causa de mi existencia no se limitase a algo tan grande y maravilloso como darme la existencia, sino que además me haya acompañado durante ella hasta que el cielo nos lo arrebató y me haya querido tanto y llevado a hombros e inspirado y hablado de padre a hijo y luego de hombre a hombre y me haya besado la frente y llorado y reído conmigo.

Mi padre me comprendía mejor que yo a mí mismo y me sigue comprendiendo. Y no puedo evitar seguir acudiendo a él para pedirle guía y consejo.

Recuerdo con horror un pecado mío que aún me abre las carnes. Me enfrenté a él con una tremenda discusión, en su propia casa, y me creía tan cargado de razón, que lo humillé. Él me intentó explicar, con argumentos luminosos, que no eran tan simples las cosas, que lo que para unos valía, para otros no, que… Pero yo, obcecado, arrojaba anatemas sin dejarlo terminar. Sólo me faltaba girar el cuello como la niña de El Exorcista. Ay, mi padre tendría que haberme cruzado la cara a bofetadas. Pero no; se fue a su cuarto dando un portazo y, al día siguiente, me dio un beso en la frente y un abrazo que me desarmó.

Resolvía los problemas con amor, sonrisas y determinación. Y esa mezcla tan suya de libertad individual, humor, reverencia ante Dios y amor al bien y la belleza ha sido su legado.

Lo último que poco antes de morir nos dijo fue un chascarrillo que hizo reír al médico y a todos nosotros en medio de las lágrimas.

En mis momentos oscuros, cierro los ojos y reclino en su pecho la cabeza. Aún lo recuerdo con sus imperecederos rizos negros, que no heredé, y su sonrisa iluminándole el rostro, mirándome atento para contarme las cosas importantes y bellas de la vida. Desde entonces, el amor, las estrellas, los ríos huelen a su mano y sus palabras de poeta.

Gracias, padre, por mi madre, mis hermanos y la Tierra y el cielo que con la vida me has regalado. Aún sigo recibiendo aquí abajo tu bendición.

sábado, 18 de marzo de 2017

El poema de la semana

Qué sea la flor azul es un misterio. ¿Dicha, sentido, amor, esperanza? ¿Lo que mata a la muerte? ¿Volver a pasear con Dios en el Edén? ¿Lo que descorre el velo del misterio? Pero es algo que solo puede revelar un moribundo, porque es muy difícil de encontrar en esta vida y él ya tiene un pie puesto en la otra.

LA FLOR AZUL
Dónde la flor azul. En qué ladera
de la montaña crece o en qué calle
de la ciudad asoma su corola,
hecha de mar y cielo despejado
y pétalos de eterna juventud.
Dónde la flor azul que habla el idioma
primeval del amor y del coraje
y que cura la alergia de estar vivo.
“Al país de la rama de oro, donde el pájaro
azul se posa, más allá de fuertes
y fronteras, habrás de ir a buscarla”,
dijo mi madre antes de morir.
Luis Alberto de Cuenca

martes, 14 de marzo de 2017

Un ateo en la Scala Santa

Milagro del amor y del respeto, del aprecio de una tradición venerable, he aquí que mi amigo Felipe, que no siente necesidad alguna de trascendencia ni religiosidad, ni ve necesario postular un ser primero, superior y originario para explicar el cosmos; que considera este como el hecho primario y originario más allá del cual es absurdo remontarse y del cual somos una imprevista consecuencia, un hecho accidental, contingente y casual; que opina que la inteligencia no alcanza la verdad sino una ilusión de conocimiento que, mira por dónde, funciona y que solo es cuantitativamente distinto del que tiene, por ejemplo, un lince; que considera al hombre un ser totalmente material y mortal; que no cree que Jesús fuera la encarnación del Logos, sino solo un hombre; en fin, Felipe, que ha ido a Roma de visita con su familia, ha subido de rodillas la Santa Scala, aquella que se trajo santa Elena, madre de Constantino, de Jerusalén, y que todos los peregrinos suben de rodillas y rezando porque, según la tradición, son las escaleras del pretorio que subió Jesús al ser juzgado por Poncio Pilato.

Le he preguntado si rezaba un padrenuestro en cada peldaño y me ha dicho que no, sino que solo quería participar de esa tradición con su mujer y sus hijos, que sí que creen, y con los demás peregrinos.

Desde luego, si existe el Cielo y me muero antes que Felipe y resulta que soy digno de estar con Homero, Dante, Tolkien, san Juan de la Cruz y todos los grandes y buenos, y veo que algún ángel un poco tiquismiquis se opone con mil razones a que mi amigo Felipe suba al cielo alegando su perfecto ateísmo, yo gritaré en pleno juicio: "¡Protesto! Felipe ya ha subido al cielo en la tierra, en concreto en Roma". Y mostraré como prueba el vídeo celeste de su ascenso. Y entonces el Cielo entero le abrirá las puertas.

Lo garantizo.

domingo, 12 de marzo de 2017

Poema de la semana

No se puede decir de modo más claro ni más bonito. Feliz domingo.

EL JOVEN FRAILE

Y pensar que nadie desabrochará mi camisa
con manos de paloma,
ni hará caracoles en el vello de mi pecho
porque ya tengo un amor que es Todo y Nada…

Y saber que soy un guerrero
que reza como un almendro.

(Antonio Praena)

lunes, 6 de marzo de 2017

Sueño y autoconocimiento

He soñado que estaba a mi cargo un recién nacido que no sé si era mío, de unos huéspedes o de unos desconocidos. No estaba claro su origen, pero sí cuánto lo quería yo. Y he aquí que se lo llevaron unos secuestradores (o unos alenígenas o unos ectoplasmas oníricos materializados o unos espíritus inmundos, que eso estaba menos claro aún) a un mundo paralelo e impenetrable que, de pronto, estaba en mi misma habitación. Al principio me separaba de él un cristal esmerilado a través del cual yo advertía allí al fondo un movimiento vertiginoso, pero salí un momento de la habitación y, al volver, ya no estaba el cristal, sino solo mi habitación, como antes.

La única prueba que quedaba de que yo tenía hasta hace poco un niño en brazos era la sensación de haberlo tenido. Llegué a plantearme en el sueño si había sido todo un sueño y me indignaba pensar que todos pondrían en duda mi relato, porque mi única prueba era mi propia sensación de que me había sido arrebatado algo maravilloso. Al final, ni siquiera recordaba qué es lo que me había sido arrebatado.

Me he despertado con angustia y sintiéndome aún despojado.

Esa sensación me es familiar. La conozco desde que tengo memoria. Este sueño no ha hecho sino presentármela de modo narrativo e impactante, pero estoy seguro de que es la misma que les quedó a Adán y Eva cuando fueron arrojados del Edén por aquella espada de fuego.

Soy todo lo feliz que se puede ser en esta vida, pero me falta esa cosa que no sé qué es. Y el sueño me ha hecho ver que tal vez escribo poesía para encontrar el camino al paraíso y volver a tener en mis brazos la maravilla.

sábado, 4 de marzo de 2017

El poema de la semana

Contra mi costumbre, envío hoy un poema triste, muy triste, pero lo pongo aquí por dos razones. La primera es que me parece buenísimo y representativo de la desesperanza que a todos nos ha oscurecido alguna vez. La segunda es que es de mi hermano Daniel.

En esa pared blanca y encalada
veo un puntito negro, sólo un punto,
y pienso y pienso tanto en ese punto
que sólo veo punto en la fachada.

Veja y maltrata, pero ¡cuánto agrada
dejarse fornicar por ese punto,
que viole a mis cerebros hasta el punto
de serlo todo él; lo demás, nada!

Un punto, un punto negro desintegra
y vampiriza mi alegría. Un punto
que vuelve una pared de blanca en negra.

Un punto que es un universo.
Un punto se está comiendo mi existencia.
Un punto va a devorar a Dios, un punto, un punto.

(Daniel Cotta, de Alma inmortalmente enferma)

jueves, 2 de marzo de 2017

Los niños tienen pene y el rey está desnudo

Decir que los niños tienen pene y las niñas vulva, algo tan vulgar, sencillo y evidente, es tachado de transfóbico en España y se ha convertido en delito de opinión, en "crimental", como dice George Orwell en 1984. Por lo visto, la tolerancia no consiste en tolerar las opiniones contrarias, sino en que estas no existan.

Dado que la opinión políticamente correcta y sostenida por el sistema político y educativo es la ideología de género, según la cual no se nace niño o niña, sino que se hace uno niño o niña, la opinión del autobús de Madrid diciendo que los niños tienen pene y las niñas vulva, es una ofensa inadmisible. Así que, sin resolución judicial alguna, el autobús ha sido detenido por la policía (ahí en una foto de El País).

Comienza a ser delito decir lo evidente y cierto: que el rey está desnudo, es decir, que a nivel celular, fisiológico, de percepción y de comportamiento (y, en el homo sapiens, incluso en la manera de gestionar los sentimientos y los pensamientos), machos y hembras son afortunada y complementariamente distintos. Los machos pueden ser padres y las hembras pueden ser madres y no hay cultura donde no haya una división de tareas según los sexos: el contenido de tales tareas varía de una cultura a otra, pero la división existe.

Los raros casos con disforia de género (la discordancia entre el sexo biológico y la identidad sexual), son la excepción que confirma una regla y tal regla consiste en que los que nacen con un sexo son por el dimorfismo sexual de la naturaleza distintos de los que nacen con el otro.

Si alguien, en la edad adulta, desea cambiarse de sexo, puede hacer lo que le venga en gana, que para eso hay libertad, pero lo que no puede pretender es cambiar la sociedad y la educación y la concepción antropológica de manera que su disforia de género pase de ser excepción a ser norma.

Según el Colegio Americano de Pediatras (aquí un enlace), tales casos se resuelven casi todos en la adolescencia a favor del sexo biológico. Entonces, ¿para qué confundir a los niños diciéndoles que no tienen por qué aceptar su sexo biológico y condenándolos así a estar siempre en disconformidad con su propia naturaleza?

Si todas las personas que piensan que los niños tienen pene y las niñas vulva fuesen detenidos, el mundo se quedaría prácticamente despoblado. Entonces, ¿por qué no sale más gente defendiendo lo evidente frente a quienes, con argumentos ideológicos sin base científica, quieren callar la boca de los que disienten?

Con el silencio de muchas personalidades e instituciones, que tienen miedo a perder prestigio, prebendas ,subvenciones o a recibir ataques de los furibundos ideólogos de género en la prensa y en los medios sociales, y con el ataque directo de políticos como Iglesias, Cifuentes, Colau, Pedro Sánchez, etc, algo huele a podrido en España, donde lo políticamente correcto está destruyendo nuestro sentido del humor, nuestra libertad de criterio, nuestro ancestral individualismo anarcoide antitotalitario.

Desde luego, el "no he de callar, por más que con el dedo..." es ya letra muerta.