lunes, 18 de febrero de 2013

Mis poderes oníricos

Siempre hay un alumno que me dice: "Profe, anoche soñé con usted". Y dado que se atreve a decírmelo, es que el sueño se puede contar y, entonces, me lo cuenta y yo lo anoto en mi memoria, porque me interesa mucho lo que hago en los sueños de otros. En ellos estoy investido de una libertad y de unas capacidades que no tengo en la realidad, pero que suelen ser reveladoras de mi personalidad y de la del soñante y todo en una lógica distinta y misteriosa. Uno no es solo su cuerpo y su mente, sino también lo que en otros suscita. Y donde más suscita es en los sueños.

Lo que mis alumnos no saben es que, cuando aparezco en sus sueños, siempre dejo un mensaje en su subconsciente que no saben poner en pie, pero que ahí queda. Al alumno del tupé, mientras soñaba que yo era un profesor con alas, le dije: "Eres un buen chico, pero respondes muy mal a tu madre. Anda, dale un beso". A la alumna de ojos azules y acné, mientras soñaba que les enseñaba el intelectualismo moral de Sócrates, le chivé una pregunta del examen del día siguiente para que no me suspendiera otra vez. A los mellizos góticos que se sientan al final, mientras soñaban que hacíamos patinaje artístico, les aconsejé que se recortaran un poco el flequillo, porque tienen unos ojos muy bonitos y era una pena que el flequillo siempre les tapara uno. Y a la chica que siempre falta porque le ha salido un trabajo de cajera en el Mercadona, mientras soñaba que yo era un psicópata que mataba gente en un centro comercial, le revelé quién era el anónimo que le había enviado una rosa roja en san Valentín y, desde entonces, están saliendo.

Esta capacidad mía es mucho más que pedagogía onírica. Se trata de un don inmerecido que me ha concedido el Cielo y que pongo a vuestro servicio para lo que sea menester.

Ex corde,
Jesús Cotta Lobato


8 comentarios:

Enrique García-Máiquez dijo...

Oh, qué bueno.

lolo dijo...

Una de mis hijas dice que ella puede soñar con lo que quiere. Eso no me pasa a mí. Porque si tuviera su poder solicitaría tu presencia en mis sueños para que me soplaras al oído unos consejitos que necesito... Como lo veo difícil me alegro que te cueles en los de los demás.

Mi madre nos contaba en una época que cuando estábamos dormidos nos hablaba para influir en nuestro subconsciente y construir...

El mundo de los sueños es desconocido para mí.

Jesús Cotta Lobato dijo...

Enrique, ese poder en realidad lo tenemos los profesores, pero muchos no lo saben. Seguro que tú sí.

Lolo, qué suerte la de tu hija. Yo de pequeño lo intenté: me acostaba deseando soñar con volar. Pero nunca he volado en sueños. De todos modos, rezaré para que los consejitos te lleguen, si no en sueños, a través de otro medio más bonito aún.

Dyhego dijo...

Don Epifanio:
Es muy interesante esa teoría suya.
Salu2.

Paco Principiante dijo...

A punto de quedarme dormido, espero su presencia en mis sueños.

Mañana le cuento...

Jesús Cotta Lobato dijo...

Dyhego, póngala en práctica. 25 neutonios oníricos.

Paco, espero ansioso sus noticias.

No cogé ventaja, ¡miarma! dijo...

Ojalá hubiera tenido profesores como tú, otro gallo me cantaría.

Saludos

Jesús Cotta Lobato dijo...

Nocogéventaja, seguro que contigo yo no habría sido mejor profesor que los que tuviste. Cada uno hace lo que puede y le dejan. Pero gracias. Un abrazo.