sábado, 26 de noviembre de 2016

El poema de la semana

No se puede expresar sino con poesía el hecho de que el momento precioso de la Anunciación, protagonizado por una muchacha y pintado de modo sublime por tantos pintores, ha marcado la esperanza, la vida y la sensibilidad de dos milenios.

A mi amigo Antonio Montes debo el descubrimiento de este poema.

AVE, LLENA DE GRACIA
Fraude es el oro, drogas el incienso y la mirra.
El pan es sólo un pan, no una fiesta de panes.
El pez es sólo un pez, no una fiesta de peces.
Quien ande sobre el agua del lago, se hundirá.
Ni el ciego ve, ni escribe el manco, ni habla el mudo.
Del templo nadie puede echar a los ladrones.
Un esqueleto es Lázaro y plañen sus hermanas.
En la aurora de Pascua, María Magdalena
con todos sus demonios en la cama fornica.

Tal sería la historia —cruda, vulgar, pequeña—
si después de escuchar al arcángel Gabriel
aquella adolescente hubiera dicho «no».

Manuel Mantero

Si vos dijérades no.
Lope de Vega

2 comentarios:

Dyhego dijo...

La esperanza es lo último que se pierde, don Epifanio.
25 neutonios esperanza2.

Jesus Cotta Lobato dijo...

25 neutonios desde Sevilla