domingo, 19 de abril de 2026

Menos la luna y yo

La inspiración de este soneto, que dio título al libro, se la debo a la piscina de mi amiga Aurora Pimentel. 

MENOS LA LUNA Y YO 
Me llamó anoche el chopo al agua fría 
que el monte derramaba por mi espalda. 
Brotaron hojas frescas en su falda 
 y el agua hizo de mí lo que quería. 

Menos la luna y yo todos dormían. 
La brisa cimbreaba la cañada. 
Por mis piernas trepó la madrugada 
y en mi pecho quemaba el mediodía. 

Todo me conocía por mi nombre. 
La muerte estaba viva. Y al arrullo 
de las ranas fluía la cascada. 

El agua era más agua y yo más hombre. 
La noche era más mía y yo más suyo. 
Y el cielo me cabía en la mirada. 
(Menos la luna y yo, Jesús Cotta, Isla de Siltolá)

 

1 comentario:

Dyhego dijo...

Don Epifanio:
un poema sensual y placentero.
Sólo sobran las ranas, malditas y asquerosas ranas.
25 neutonios piscineros.