jueves, 30 de julio de 2009

Ser padrino

Soy padrino de dos niños: ¡sus padres me consideran una persona de fiar!

A Adolfo le gustan los tractores, las excavadoras y los coches que se transforman en monstruos. Le pasa como a mí: es un torbellino de ideas que se atropella al hablar, de puro vehemente. Y abre sus ojazos negros cada vez que, con muchos aspavientos, le cuento alguna historia. No logro convencerlo de que la espada es mejor que la escopeta y le he revelado que su ángel de la guarda tiene muchos músculos de todas las veces que lo tiene que proteger de caídas, de coches y de peligros.

Victoria me adora. Nuestra afición principal es oler botes de especias y hablar de la luna. Me llama Chus y consigue que yo haga mil muecas con las que se troncha de risa. Lleva en los genes modales de princesa. ¿Cómo, si no, se explica que sea tan elegante vistiendo un bañador y unos zapatos de baile rosas con lunares blancos cuando me agarra de la mano para que la lleve a la piscina?

A los dos les he enseñado a liar pitillos. Ésa es por ahora mi principal aportación de padrino. Por favor, Ridao, escribe un Manual de padrinos con urgencia.

14 comentarios:

Ladrón_De_Versos dijo...

¡Vaya padrinazo estás hecho tú! Saludos Jesús.

Juanma dijo...

Genial, mi querido Jesús, maravillosamente genial.

Un fuerte, fortísimo, abrazo.

Hector1564 dijo...

A los dos les he enseñado a liar pitillos.

¿¡Einnnnnnn?! A ver qué les enseñamos a unos simples críos que el ministerio de lo políticamente correcto te puede meter una intensiva sesión de educación para la ciudadanía :-D

Saludos

José Miguel Ridao dijo...

Tengo poco tiempo, Jesús, pero tras leerte me voy a poner manos a la obra, me dejas preocupado. ¿Qué es eso de enseñar a liar pitillos? Seguro que lo próximo que haces es enseñarles a abrir un blog, y después les enseñas a meterse en el mío...

Me pongo con el primer capítulo: "Lo que nunca debe hacer un buen padrino". Cuando lo termine te lo mando, a ver si estamos a tiempo de salvar a esas inocentes criaturas.

Un abrazo compungido.

Máster en Nubes dijo...

Yo creo que es una buena aportación, excelente incluso...
pensaba que era solo la niña, o sea que ahora sólo hay que denunciarte a Sanidad, no a Igualdad ;-)
Un abrazo
Aurora

Rosna dijo...

Mmmmmm ....creo que eso de liar ... solo a usted se le ocurre Cotta san ...porque es más niño que sus pekes ahijaditos ... y esta libre de castigo :-) ,por jugar con ellos ,por contarles cuentos y .... por esas muecas que les regala (-_')

Feliz día !!!

Rosna

Mirna dijo...

Pues qué quieres que te diga. Como progenitora B (creo) de la dulce princesita, te digo que se le enciendo la mirada cuando le digo que viene Chus. Perdono lo de liar cigarrillos porque opino que la juventud debe estar en el mundo y conocer lo que deberá evitar. Por cierto, aquí está haciendo el perrito ahora mismo.
Se me ocurre que quizás podrías escribir tú el manual del buen padrino.
Un abrazo.

Julio dijo...

Pedazo de padrino: seguro que eres la envidia del barrio.

Jesús Cotta Lobato dijo...

Saludos, Ladrón. Más que padrinazo, padrino a ciegas.

Juanma, otro abrazo más fuerte para mi entrevistador favorito.

Héctor, y lo peor es que yo soy profesor de EpC.

Ridao, escríbelo sin prisas, cuando los tuyos hayan pasado las crisis de la adolescencia.

Máster, no había caído en que son dos los ministerios. O quizá tres: el de educación.

Rosna, gracias por librarme del castigo. Es usted encantadora.

Naida dijo...

Hola jesus soy nuria prieto sabs kien soy? m gusta muchisimo tu blog soy demasiado nueva en esto, asi que si te pasas por mi blog no veras demasiadas cosas aun, pero poco a poco:) de momento el nombre que me he puesto es el de la ninfa del agua o algo asi he leido, jeje muchos besoss

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Hola Jesús.

Me alegran tus irrupciones.

Mira ser padrino es como ser Jesús Cotta, pero melenudo, sabes, melenudo.

Un abrazo.

Jesús Cotta Lobato dijo...

Naida es un nombre que te cuadra. Suena alegre y risueño como tú. Me alegro de encontrarte por aquí, en un espacio más libre y elegante que las cuatro paredes del aula. Te leeré con mucho gusto.

Javier, si ser padrino es como ser Jesús Cotta, lo tengo fácil. Lo de melenudo lo estoy estudiando, a ver si encuentro una clínica de implante de pelo. Otro abrazo para ti.

Mery dijo...

Ser padrino de dos linduras como las que describes es todo un privilegio. Ellos aprenderán de tí, mucho, pero ya veo que tu de ellos también. No podría ser de otra manera.
Un placer.

Besos

Jesús Cotta Lobato dijo...

Mery, lo que me gustaría realmente aprender de ellos es a no perder jamás la ingenuidad y la capacidad de asombro. Un beso.