viernes, 28 de agosto de 2009

De lo bien que queda la misantropía

-Yo odio a la Humanidad -dice un tipo en la mesa de un restaurante caro, a la verita nuestra, en Santo Domingo de la Calzada. De repente no existen ni Dante ni Homero ni Teresa de Calcuta, sino sólo Jack el Destripador y Rasputín. Él es por lo visto una excepción, un extraterrestre, él tan puro y bueno, tan bien vestido, tan pagado de sí mismo, el acaparador de la conversación y de las frases brillantes. Esa Humanidad tan mala le ha puesto en la mano una copa de estupendo rioja que el camarero diligente le llena y un auditorio amable que soporta felizmente ese insulto universal. Me dieron ganas de preguntarle si prefería emparejarse con un bóvido antes que con esas miríadas de maromos macizos y gachís despampanantes que nos alegran los ojos por las calles y las playas.

A mí me estomagan los despellejadores de la Humanidad, los terroristas de salón. Llevan su odio a gala. ¿Por qué no le dará por decir, por ejemplo, que odia el virus del SIDA o la gripe A? Porque son dos plagas contra la Humanidad que él, purísimo y bello, no tiene más remedio que odiar.

Nunca he entendido esa manía tonta de despreciar lo que uno irremediablemente es. He oído a muchos españoles despreciando lo español y a muchas mujeres despreciando lo femenino. Ya sólo nos faltaban humanos despreciando lo humano. Me temo que es ese desprecio hacia lo humano lo que explica que, cuando se propone trazar una autopista por un bosque, mucha gente ponga el grito en el cielo, porque la autopista impedirá el paso de la curruca mosquitera o de la ardilla colitorcida. Por lo visto es preferible que pasen sólo currucas y ardillas, pero no hombres, que somos tan odiosos.

26 comentarios:

José Miguel Ridao dijo...

A mí también me revientan los misántropos, sobre todo los que fingen serlo, como creo que era ese sujeto, dado su afán por impresionar a su auditorio. Respecto a lo de las autopistas, ¡hombre, es que nos estamos cargando el medio ambiene! Digo yo que habrá que buscar un equilibrio, a este paso los maravillosos humanos acabaremos con el planeta, y conste que no soy catastrofista.

Un abrazo.

Máster en Nubes dijo...

Huy, Jesús, vas dao, odiar lo humano, renegar de "nuestra especie" en bloque se lleva todo en muchos ambientes, pero donde más en los intelectuales.

Decir que todo es una mierda, que somos una mierda, que no hay remedio a nada, que todo está mal... y luego tomarse tranquilamente un buen vino y vivir como Dios -o casi- es estar en la onda. No doy más señas, con leer el País a veces basta.

Como seas optimista, vitalista, creyente en la debilidad humana y a la vez en su grandeza -nunca una sin la otra-, vas de ala, serás mirado por encima del hombro como gilipollas, ingenuo, tonto, insensible, que no te enteras.

Pero yo te mando un abrazo, porque me gusta la humanidad y algunos especímenes masculinos o femeninos más (aunque las multitudes no, pero ese es otro tema).

Juanma dijo...

Yo no encuentro nada más absurdo, torpe o ignorante que declararse misántropo. Es casi una contradicción, pero que no goza en absoluto de la maravillosa capacidad que tiene la contradicción para deslumbrarnos. Que era un vaina ese tío, vamos.

Un fuerte abrazo, querido Jesús.

ReyVindiko dijo...

A mí me revienta el que critica lo que disfruta. A veces somos todos un poco inconsecuentes, pero algunos se pasan, como los okupas, que odian la propiedad privada mientras se benefician a la compañera en casa ajena.

Ramiro Rosón dijo...

Quizá debería callarme ahora, pues, como te he dicho alguna vez, mi visión del ser humano es algo pesimista, pero esta entrada me ha parecido interesante y me apetecía comentarla. A veces, considero al hombre como una criatura que no sabe aprender de sus errores, a la que resulta mucho más fácil dedicarse a la crueldad que al bien, acaso por un residuo de sus instintos animales. Por otro lado, pienso que la enseñanza de la ética es la única vía para salvar al hombre de sus instintos, y que los verdaderos héroes, como Vicente Ferrer o Teresa de Calcuta, tal vez lo fueran debido a que conocieron los valores éticos desde su infancia. En todo caso, sabemos que el hombre “tiene una naturaleza capaz de bien”, como decía Pascal en sus Pensamientos.

P.S.: Yo no hubiera escrito el pasaje de la autopista; me parece muy desafortunado. No se puede frivolizar así con la destrucción del paisaje. Si vas algún día a Canarias, verás cuántas hermosas playas y zonas de cultivo se han destruido gracias a la especulación urbanística y la construcción de carreteras innecesarias.

Ramiro Rosón dijo...

Jesús, perdona que haya sido un poco duro, pero la destrucción del medioambiente es algo que me duele bastante.

Jesús Cotta Lobato dijo...

José Miguel, si la autopista esquiva el bosque, contaminará más, porque habrá que hacer más obra. En cuanto al equilibrio, creo que no existe.

Máster, tú sí que has dado en el clavo. Se trata de sentir simpatía por el ser humano, a pesar de todo. Y respecto a las multitudes, cuando las contemplo, casi siempre me dan ganas de hacerme misántropo, pero no por odio al hombre, sino por odio a la aglomeración. ¿No crees que si fuéramos gorriones con pensamiento nos pasaría lo mismo al contemplar tanta gorrionada? Un beso.

Juanma, ser misántropo es un lujo que sólo se deberían permitir, por ejemplo, los pollos de las granjas. En cuanto al tipo aquel, un vaina, tú lo has dicho.

Reyvindiko, respecto a los que critican lo que disfrutan, eso merece no ya una entrada, sino un libro. A mí por ejemplo me revientan los terroristas que no respetan el sistema pero que cuando son apresados por la policía se benefician de todas las ventajas de la ley que ellos desprecian y supuestamente combaten.

Ramiro, a mí me gustan los bellos paisajes y no me gustan nada las carreteras innecesarias, pero sí me gustan las carreteras necesarias para poder bellos paisajes. Si no hacemos carretera ninguna, no podremos disfrutar de esos paisajes intactos y maravillosos. A mí no me fastidian tanto las carreteras como la suciedad y la mala educación. Por otra parte, tienes que entender que la entrada de hoy es un poco provocadora contra el fundamentalismo ecológico que nos preferiría viviendo en latas de sardinas o diezmados por una plaga a que colonicemos los bosques.

Jesús Cotta Lobato dijo...

Ramiro, leo este último comentario después de responderte. No has sido duro. Siempre has sido un caballero.

José Miguel Ridao dijo...

Contaminará menos, Jesús, porque no se cargará miles de árboles, que son el pulmón del planeta. Y si no existe el equilibrio, que Dios nos coja confesados. Entiendo que la entrada es provocadora contra el ecologismo fundamentalista, pero coincido con Ramiro Rosón en que es muy peligroso frivolizar con la destrucción del paisaje, es algo que me subleva.

Máster en Nubes dijo...

El respeto al paisaje no es siempre respeto a la naturaleza, el paisaje nos importa a nosotros, a los animales les da igual subirse a una torre de alta tensión y anidar ahí que a una encina, son dos cosas distintas el paisaje y el medioambiente, aunque haya intersecciones ;-)

Dicho esto, comparto mi horror por la degradación no sólo paisajística sino medioambiental en detrimento de unos y otros, pero entiendo a Cotta.

Yo personalmente pagaría impuestos porque no se hicieran más carreteras a muchos sitios donde sólo se pudiera llegar andando o por lo menos donde no pudiesen llegar los autobuses, siento lo que digo pero lo digo.

Pero quizás cuando visito Villafafila o Gallocanta, reservas de ave, debiera de ponerme en la piel del paisano que está hasta los güitos de no poder pegar un escopetazo a las aves que se le comen el grano. Yo me vuelvo a Madrid a mi casa en el campo calentita, ellos quizás querrían ese progreso y no tener un parque para que los de la ciudad vayamos... y volvamos.

No sé, es un ejemplo, hay más. No lo tengo muy claro y ahora menos que vivo al lado de un Parque Natural donde si ponemos más protección el que protesta es el de aquí de toda la vida, el ganadero que hastá hasta el alma del medio ambiente.

Lo del desarrollo sostenible si no es un tópico y un letrero formal tiene mucha más miga de lo que pensamos, porque sostenible no es sólo para los recursos naturales, es para que las personas puedan vivir y tener un medio de vida decente, no para que vayamos como a Galápagos, hagamos las fotos y nos volvamos al calor de la civilización. Como le dijo el presidente de Brasil a alguien ·"Está muy bien no explotar el Amazonas, pero tengo que dar de comer a mi pueblo"

Interesante debate, y eso, voy a comer algo...

Jesús Cotta Lobato dijo...

Aurora, que aproveche. Pero antes de que te vayas a comer, quiero que sepas que suscribo todas tus palabras. En fin, me gusta provocar en mis entradas, pero yo soy el primero que agradezco que haya parques naturales para que ciertas playas y lugares idílicos sean inaccesibles a las multitudes que lo dejan todo perdido. Has dado en la clave al decir que el paisaje nos importa más a nosotros que a los animales.

Ranzzionger dijo...

Ay, los misántropos de salón. ese tipo sería más creible si hubiera lanzado su perorata perdido en una cueva, tapado con pieles y cubierto por luega baraba, pero claro, entonces, sólo lo habría escuchado alguna lagartija y su propia persona, y el imbécil de salón necesita público para epatar con sus invectivas. En fin, el debate eterno de los apocalípticos o los integrados; ni tanto ni tan calvo. Pero me revientan, como esos tipos que dicen que todo va fatal mientra montan un pedazo de coche o abren la puerta de un chalé.
Un abrazo y gran post.

ReyVindiko dijo...

No sé si recordaréis una magnífica película que me dejó tocado en mi adolescencia: Silent running o Naves silenciosas, época hippie, música de Joan Baez y un biólogo que prefiere las plantas a las personas, pero de verdad. En aquella época era romántico e influenciable y estaba del lado del protagonista. Hoy estoy más bien con sus compañeros.
Nunca he entendido a esos conductores que le ponen una funda al asiento para que no se estropee; o esos salones museo en los que uno no se puede sentar y si lo hace es encima de una tela ajada para que no sufra la piel del sofá: lo hacen por estética, pero estéticamente queda horroroso.
Aunque la ardilla colicorta me sea simpática y haya menos que personas, las personas me parecen más importantes.
Y en fin, que el paisaje y el medioambiente están para disfrutarlos no para lucirlos.

Olga B. dijo...

Qué absurda es la misantropía. Tanto como la filantropía rosa y sin matices. Yo me conformo con sentir de vez en cuando un poco de esperanza verde como esos bosques que tampoco pasa nada por cuidar.
Un beso.

JESUS FIDELIS dijo...

Se tendría que preguntar que es lo que opina la humanidad de él.
Yo como parte de la misma, creo que no tengo un gran concepto de él, según lo relatado.

Jesús Cotta Lobato dijo...

Ranzzionger, pues eso, ni tanto ni tan calvo. Ya que somos seres humanos, mejor será no odiarnos, sin olvidar que no todo en el hombre es color de rosa.

Reyvindiko, Silent running, esa peli la tengo que ver. Me gusta tu mensaje: la tierra es como el salón: hay que usarla sin destrozarla, pero es inevitable estropearla un poco si se vive en ella.

Olga, esos bosques hay que cuidarlos porque sin ellos no podríamos refugiarnos de los misántropos cuando decidan destruirnos. En fin, estoy apocalíptico. También me gusta la esperanza verde.

Tocayo, los misántropos no se preguntan qué pensamos los demás de él, sino qué piensa él de los demás. Ese es el problema gordo que tienen.

eres_mi_cruz dijo...

la audiencia es algo verdaderamente incómodo para un misántropo y huye de ella...
ese tipo no era un misántropo, sólo era un
plomazo de cola...

creo que detrás de todo misántropo siempre hay trastornos psicopatológicos y como tales me producen mucha compasión...

al genial pianista Arturo Benedetti Michelangeli (principalmente conocido por aquella famosa estrofa de Franco Battiato que casi todos recordarán, prueba inequívoca "de lo bien que queda la misantropía") le molestaba el auditorio hasta perder los nervios... algo comprensible teniendo en cuenta que sufría de un perfeccionismo compulsivo que detectaba el más sutil de los desacordes, cuanto más un chocante carraspeo... si a ésto le sumamos su hipocondría obtenemos un verdadero misántropo...

pero de todas las misantropías... la que más enternecimiento me produce es la del
cornudo receloso...
quién no recuerda a Max Von Sydow en aquel soliloquio de Frederick mientras Lee trataba de quitarse en el lavabo el olor de su cuñado...

te perdiste un pésimo programa de televisión sobre Auschwitz... lleno de espantosas imágenes de archivo y de intelectuales perplejos que proclamaban su perplejidad ante la matanza sistemática de millones de personas...
la razón del porqué jamás pudieron contestar a la pregunta "¿cómo pudo ocurrir?" está en que la pregunta es errónea... considerando lo que es la gente, la pregunta tendría que ser "¿por qué no ocurre con mayor frecuencia?"... y ocurre en realidad, aunque de formas más sutiles...


teniendo en cuenta que Lee tenía el cuarto trasero desollado por su cuñado que también iba bien servido... la misantropía de Frederick es digna de la más absoluta conmiseración...

Capitán dijo...

Jesús, en relación a los misántropos, me temo que sólo se odian a si mismos.

Hay una cosa que siempre me sorprende, cuando alguien trata de que se preserve la naturaleza, te encuentras argumentos como el que expones, parece en el existir una contraposición hombre-naturaleza, creo que eso no es así, el progreso debe hacerse bien, compatible con el mantenimiento de lo que existe. Ese es un argumento que ha hecho y sigue haciendo mucho daño, entre a otros, a la Iglesia Católica, mas que me pese. Hacer las cosas bien y cuidar la Naturaleza no implica no desear el bien de la Humanidad, más bien se pretende lo contrario.

tutusta dijo...

Ay Cotta...
En esta ocasión escribo para agradecer a eres-mi-cruz su comentario, es decir, por traernos esa desternillante escena de Allen (ya no me acordaba.
Comparto su opinión sobre la misantropía a la luz del carácter del pianista Benedetti. Y por último, por favor sr. eres-mi-cruz, podría darnos mas datos sobre el personaje de max von sydow... El comentario de frederick me ha impresionado y deseo tener todas las referencias posibles.

Un saludo a todos, a ti Jesús, un abrazo. Leerte ya resulta uno de mis vicios y también es bueno tener vicios...

eres_mi_cruz dijo...

tutusta, perdone mi torpeza...
la escena es de "Hannah y sus hermanas"
de Woody Allen y sólo se la he podido encontrar en versión cineclub... o sea... original con subtítulos en francés... aquí la tiene

El Africanito dijo...

A mi tambien me incomoda esa gente que nunca está contenta con nada, que solo ven lo malo se revuelcan en ello y jamás disfrutan de lo que tienen al rededor y justamente dentro de si mismos.
Una vez lei que las personas alguna vez en su vida se encuentran con ellos mismos y ese día puede ser el mejor o el más desgraciado de su vida.

un abrazo mu apretao

Jesús Cotta Lobato dijo...

Eresmicruz, a mí me pasa como a Tutusta: el cine gana mucho cuando lo citas y me entran unas ganas terribles de ver la peli. COnocía la de Hanna, pero soy incapaz, como Tutusta, de recordar esa escena de Frederick. Gracias por recordárnosla. Y por fin me he enterado de quién era Benedetti Michelangeli. En fin, si esa misantropía lo condujo a la perfección, bien venida sea.

Tutusta, te ha pasado exactamente igual que a mí: me han entrado unas ganas locas de volver a ver esas pelis. Para mí sí que es un vicio escribir aquí.

Africanito, quizá algunos han recurrido al suicidio porque no soportan al mundo. Los demás misántropos, por desgracia, no se suicidan, sino que los tenemos que sufrir. Un abrazo para ti.

Jesús Cotta Lobato dijo...

José Miguel, se me olvidó responder a tu comentario. A mí me gusta también mucho el paisaje y me subleva su destrucción, pero también me subleva cierto fundamentalismo verde que lucha más por el bienestar del leopardo en África que por el de los africanos. Si hay que atravesar la selva con una carretera para darles comida, trabajo y escuela, ¿qué le vamos a hacer?

Capitán, ahí está la clave. Claro que no son incompatibles hombre y naturaleza: son hermanos. Un abrazo a todos.

elpiyayo dijo...

Bueno, creo que quedamos pocos misántropos conversos, pero si os parais a pensar, hay más misántropos que filántropos y eso sin contar con los que odian a ciertos grupos en concreto, policias locales, guardias civiles,funcionarios,médicos,gitanós, extrangeros, etc.....Yo retoco lo que dijo Mingote sobre los pesimistas: "un misántropo es un filantropo defraudado"

Rosna dijo...

Los misantrópos son unos mimosos ??? o unos locos de amor ...??? o les falta mimos y amor ...???
En fin sigo siendo una soñadora , pero si todo lo queremos asfaltar ... dejamos de soñar .
Sigo mi camino ,me respiro cada pedacito de mi río .
Hoy me encontre una tortuga , se presto para que juegue con sus princesitas .
Rosna

Rosna dijo...

mmmmm...corrección : se la presto ... me ayuda a buscar un nombre ...?
(-.-)