viernes, 17 de junio de 2011

Lo que vamos a hacer esta noche

Esta noche me encontraréis al fondo de un sendero, bajo las estrellas. Me identificaréis porque llevaré una antorcha en la mano. Nos adentraremos en el bosque y allí seguiremos el vuelo de un ave del paraíso, que de árbol en árbol se irá posando para que no nos quedemos atrás. Es muy importante no perderlo de vista, porque, si uno se pierde entre los árboles, puede ser raptado por los faunos. Se lo pasará bien, pero dejará de ser de los nuestros. Ese bosque no solo lo habitan fieras alimañas, sino también criaturas mitológicas, porque es un bosque prebíblico.

Seguramente la atmósfera será cada vez más asfixiante y las lianas cada vez más peligrosas. Tenéis que seguir adelante. Y cuando tengamos las manos llenas de resina, los pies sucios de barro y la cara llena de polen, pasaremos por la cascada del Salto del Ángel, que nos dejará limpios, puros, incontaminados, preparados para ver lo que hemos venido a ver.

Desnudos seguiremos ahora al ave hasta el corazón del bosque y, entonces, descorreré una cortina de hiedra y allí veremos a Adán y Eva, aún dormidos, recién hechos, con alguna brizna de hierba aún entre la piel y el rocío perlándoles la piel. Tenemos permiso para tocarlos cada uno con la punta de un dedo.

Entonces nos despertaremos sin recordar nada, pero con ganas de comernos el mundo.

Os lo cuento porque, como todo ocurrirá en sueños, es una pena que no sepáis lo que vamos a hacer esta noche.

(A propósito, en los comentarios de la entrada anterior a esta, don Dyhego me ha puesto la nota final de curso para este blog. No os la perdáis)

11 comentarios:

Dyhego dijo...

Don EPIFANIO:
¡Qué sueño tan bonito! Yo tuve anoche pesadillas.
50 neutonios cataráticos.

Blimunda dijo...

No sé que decir después de tanta Belleza...
Te doy un beso y gracias por esta estrella.

Anónimo dijo...

Estoy deseándo ir a la cama.No me lo quiero perder,por eso me iré con mi querido compañero de sueños,para contagiárselos.Gracias.AnónimoE.

Jesús Cotta Lobato dijo...

Don Dyhego, esta noche nos vemos.

Blimunda, gracias a ti.

AnónimoE, tráetelo. NO os arrepentiréis.

Siete Soles dijo...

Hola Cotta. Ya me he puesto el pijama. Date prisa no sea que llegue antes que tú y me pierda.

Saludos
Andrés

Jesús Cotta Lobato dijo...

Siete Soles, por aquí, sígueme. Ten cuidado con las raíces de los árboles y no tengas prisa en despertar.

lolo dijo...

Nada le falta a tu visión, Cotta.

El Naranjito dijo...

Me apunto a seguir a la ave del paraiso en estas noches estivales y si te parece bien, seguiré hechando un ojo a tus apuntes para que el ínclito Don Dyhego vea que poquito a poco me estoy aplicando.
Un estrechón de manos.

Jesús Cotta Lobato dijo...

Lolo, Naranjito, vosotros fuisteis los primeros en llegar a la cascada. Luego llegué yo.

Antónimo dijo...

para ir a la cama podemos recordar nanas como estas:
Luna lunera
¡Qué guapa eres!
¡Eres más guapa
que los claveles!
Mi niña chiquita
se duerme ya,
mi niña pequeña
en el jardín de Adán.
Luna lunera, cascabelera.
¡Qué guapa eres!
Mi niña pequeña,
mi niña pequeña, más guapa
que los claveles.

Tradición oral de Pruna.

Jesús Cotta Lobato dijo...

Antónimo, ¡qué maravilloso lo del jardín de Adán! Mi próxima entrada será de esto. Un beso.