miércoles, 8 de junio de 2011

Poetas entre ruedas y alicates

Comentamos mis amigos y yo con frecuencia que entre los poetas hay demasiados profesores. Por eso, cuando me encuentro un poeta ingeniero, como José María Jurado o vigilante nocturno, como Elías Moro, salto de alegría. Hoy quiero hablar de dos poetas que no son profesores.

El primero es mi sobrino, Fernando Cotta, mecánico de coches.

Hay en los Cotta una vena poética muy caudalosa. Mi sobrino es alto y guapetón. Sonríe mucho. Y su poesía es emoción pura a raudales y a chorros tempestuosos, con el grito en el cielo y los pies sobre una alta roca, sin romanticismos ni sensiblerías. Es la voz de un hombre joven que promete y yo lo animo a llenarse de versos la cabeza y esas manos que se manchan de grasa de coches, porque él, con su poesía, podrá matar sus demonios y hacerse más fuerte. Está enamorado hasta las trancas y el amor lo ha metamorfoseado en poeta para siempre.

El segundo es Arturo. Y arregla todo lo que se puede arreglar en un gran edificio donde trabajamos muchos profes. Hoy me ha dicho: "Puede fallarte todo: el dinero, la familia, el trabajo... pero siempre estará ahí la poesía para salvarnos. Ella es la belleza y uno no puede perderla de vista, porque, cuando deja de verla, se le pone el alma negra. Que se hunda el mundo a mis pies, pero que ella no me abandone. Eso es lo que pido".

Eso quería decir yo, pero no me salía. Gracias, Arturo.

A todos los que les rebose el corazón y no sepan qué hacer con él, escriban y canten y así descubrirán qué tesoros tenían dentro sin saberlo.

13 comentarios:

Anónimo dijo...

Bueno Jesús, muchas gracias por incluirme en tu blog. Reconozco que me ha hecho toda la ilusión del mundo, y mas si me llamas poeta. Aunque no soy ni tan alto ni tan guapetón como dices jaja. Ni tampoco mecánico de coches, que de coches no tengo ni idea, sino de motores eléctricos.Pero vamos que las manos me las mancho también de grasa como el que más. Un abrazo, seguiré escribiendo que ya hace tiempo que no lo hago.

Alejandro dijo...

Me asalta una duda, Jesús. ¿Existen los poetas banqueros?... porque la respuesta a la existencia de los poetas políticos es inherente a su absurdo planteamiento.

Dyhego dijo...

Don EPIFANIO:
Hay más artistas camuflados de lo que uno cree.
Salu2.

Blimunda dijo...

Vayan para Fernando Cotta un ramo de amapolas azules,por lo que cuentas a él no se le mancharán cuando las coja con sus manos de grasa.

Y al resto de los poetas mucho veneno, de versos.

Eso es lo que por aquí rebosa, sí, mucho corazón. Gracias Jesús.

Jesús Cotta Lobato dijo...

Anónimo sobrino mío, tenía que haberme informado de tu profesión antes. Escribe cuando te lo pida el corazón. NO es una obligación. Un beso.

Alejandro, yo creo que puede haber poetas en todas las profesiones. Si un político es poeta de verdad, durará poco en la política, creo, a no ser que lo engañen y utilicen como a un ingenuo pelele. Un abrazo.

Dyhego, eso es lo bueno. El arte sopla donde quiere. 50 neutonios.

Blimunda, a mi sobrino le van a encantar. El otro día las vi, a las amapolas, por el campo. Qué pena no poder verlas desde mi ventana. Un beso.

lolo dijo...

Un poeta solo necesita corazón y ojos. Bueno, ni eso, que con los ojos cerrados también se puede tener blanca el alma de belleza.

Jesús Cotta Lobato dijo...

Lolo, menos mal que la poesía no entiende de clases sociales. Ella es un don y nadie la merece.

mujer prevenida vale por dos dijo...

Querido Jesus, sabes que cientos de veces me he arrodillado delante del Sagrario a pedirle a Dios que me dejara ser poeta...

(Es la primera vez en la vida que lo digo)

[Y no me dedico a la enseñanza, bueno el escote lo enseño... y tampoco soy guia turística aunque mande a tomarporcul. a alguno}

Jesús Cotta Lobato dijo...

Mujer prevenida, lo que cuentas es un anhelo bellísimo y profundo que guardaré como oro en paño. Me ha impresionado tanto, que se me ha ocurrido escribir un libro al respecto y te citaré como inspiradora. Quien pide ser bueno es ya bueno. Quien pide ser poeta ya es poeta. Ab imo pectore, Jesús Cotta.

El Naranjito dijo...

Grácias Maestro Cotta, no pretendo ser poeta, sino pasarmelo bien escibiendo batallitas. Y si entre grasa de motores (eléctricos, ¿vale?) y rondas de vigilancias nocturnas las musas te visitan, espero que en mi quehacer diario entre jabones de marsella, spa, aloevera, 5 en 1 y todos esos productos que limpian mejor que ningunos, tengamos con ellas una pequeña orgia de inspiración para escribir como usted y su familia.
Un abrazo.

Jesús Cotta Lobato dijo...

Naranjito, por eso compro esos productos que usted cita, porque sé que su mano de poeta está en ellos y porque se llama usted Naranjito y me cae la mar de bien.

El alegre "opinador" dijo...

Gran poeta ese Arturo. ¡Sí señor!
Saludos.

José María JURADO dijo...

Gracias por la mención, Jesús.