lunes, 23 de enero de 2012

De colores

Vengo de pasar tres días intensos, emotivos, reveladores y bellos. Los he compartido con treinta y dos desconocidos. Y aún irradio la simpatía y humanidad que todos me han transmitido con su sonrisa, su abrazo, su palabra, su compañía gratificante, sus confidencias. Si hubiera sido un encuentro de forofos de Tolkien o de la poesía, ¡con lo que me gustan las dos cosas!, yo no habría llegado al grado de comunión espiritual al que he llegado allí con ellos.

Cierro los ojos y me veo allí aún, al caer la noche, ante Dios mismo, cuando siete corazones se le abrieron y fueron pronunciadas por vez primera en voz alta las secretas y a veces desesperadas plegarias que cada cual guardaba en lo más hondo.

Estas experiencias tan altas y, a la vez, tan al alcance de cualquiera son solo posibles en el ámbito de lo sagrado.

Allí había una bióloga, un bombero, profesoras, abogados, amas de casa, estudiantes, abuelas, solteros... y yo, en medio de ellos, sorprendido y reconfortado. Y luego todas aquellas sorpresas. Y el padre Fran, que da misas en las selvas del Perú.

Gracias a los Cursillos de Cristiandad por estos tres días tan maravillosos.

20 comentarios:

No cogé ventaja, ¡miarma! dijo...

Yo lo hice hace muchos años y fue una magnífica experiencia. D. Publio Escudero fue el Sacerdote que lo impartió. Creo recordar que fue el nº 310.
La verdad es que varias veces he estado a punto de volver para una puesta al día, no lo descarto.
Entre las muchas cosas que viví allí en aquellos dos días y medio, destacó en la segunda Eucaristía donde D. Publio se dirigió a cada uno de nosotros, eramos más de cien, por nuestro nombre sin papel ni nada, aleatoriamente y dando detalles de cosas que habíamos relatado durante los debates de los distintos rollos.
Un abrazo y felicidades.

Jesús Cotta Lobato dijo...

No cogé ventaja, ¡me alegro de coincidir con alguien que ha vivido lo mismo que yo! Pues si estás tentado de volver, no lo dudes. Un abrazo.

Anónimo dijo...

Yo también he vivido muchas veces esa comunión espiritual de la que hablas y comparto tu opinión, ni siquiera en una convención de literaura fantástica o de cómic (mis dos aficiones favoritas) he llegado a la unión que tengo con mi comunidad hoy día, por muy distintos que seamos unos de otros.
Felicidades por ese regalo que te ha dado Dios, Jesús, que muchos no saben lo que es y no saben lo que se pierden.

Jesús Cotta Lobato dijo...

Querido anónimo, me alegra compartir contigo esas aficiones y esa comunión. Te deseo lo mejor, de todo corazón.

Anónimo dijo...

Enhorabuena por la entrada, por la experiencia y por el testimonio.
Un saludo
Caty

lolo dijo...

Cuando Dios está enmedio se crean un clima y una comunión difíciles de explicar. Pero tú has encontrado palabras sencillas, las mejores para que hable el corazón.

Me ha gustado especialmente que haya sido revelador.

Me alegro muchísimo, Cotta.
Te animo a buscar y a buscar.

Jesús Cotta Lobato dijo...

Caty, recibe mi abrazo.

Lolo, gracias. Yo soy un buscador. Me has calado.

Blimunda dijo...

Qué envidia me das, Cotta, y cuánto me alegro por ti.

Blimunda dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Anónimo dijo...

Yo, que por suerte o por desgracia (supongo que lo segundo) nunca he creído en ningún Dios y menos aún en ninguna religión, siento sin embargo cierta fascinación por las reuniones de cristianos.

Fíjate que de chica me apunté al coro de la Iglesia, a la catequesis de postcomunión y a todo grupo juvenil cristiano solo por el buen ambiente que se respiraba. Y con todos mis respetos hacia su fe, por supuesto.

Me alegra saber que también hay reuniones para adultos. Seguro que, como dices, hay un ambiente maravilloso.

Un saludo,

María.

Jesús Cotta Lobato dijo...

Blimunda, envidia la que me das tú a mí encontrando lo maravilloso y lo sagrado en lo cotidiano. Un beso.

María, sí había un ambiente estupendo, sobre todo porque la religión ha dejado de ser una obligación social y ya solo acude a ella quien quiere, a pesar de que el ambiente es adverso, o quien, como tú hiciste, acude por el ambiente. Un beso.

Dyhego dijo...

Don Epifanio:
Si le ha servido, me alegro.
25 neutonios.

Anónimo dijo...

Yo los hice hace 38 años, olvidé emociones allí vividas, pero aprendí a decir cada día :"Hágase tu voluntad", y cada día, desde entonces, cuando me levanto me lo repito.Es como decir que hoy también aceptaré lo que la Vida me dé y aceptaré lo que la Vida me quite.
Siempre he sentido, siento y sentiré que estoy en deuda con la Vida.

Jesús Cotta Lobato dijo...

Dyhego, gracias. Reciba usted mis neutonios.

Anónimo, eso es señal de que la vida le ha deparado más bienes que males. Ojalá yo tuviera la fuerza para repetir esa frase con que usted se levanta. Gracias por decírmelo.

Rosna dijo...

Que bueno que disfruto a tope de ese momento , los cursos ,seminarios o encuentros siempre nos dejan felices y con mucho material para descubrir nuestro interno .
Un abrazo coronado de felicidad

Jesús Cotta Lobato dijo...

Rosna, ojalá pudiera yo transmitirles a ustedes todo el bien que allí recibí. Un abrazo feliz.

Orlando dijo...

Querido Jesus:

Yo lo hice en julio de 1988. Le prometi a Manolo que si sale o empieza a salir del hoyo en el que esta metido, volvere del extranjero solo para hacer un cursillo de nuevo con el. Fue en aquella epoca, anyos ha, cuando mas lleno del espiritu estaba el. Probablemente la epoca dorada de su vida. Ahora todo es diferente. Necesita y se merece nuestras oraciones. Gracias por tan buen articulo.

Un abrazo en Xto

Jesús Cotta Lobato dijo...

Querido Orlando, entonces rezaré para que hagáis el cursillo los dos, porque eso significa que él habrá salido del hoyo y que tú lo acompañas en la alegría. Y para ti un apretón de manos cálido y fuerte. Ex corde, Jesús Cotta.

No cogé ventaja, ¡miarma! dijo...

Ayer comentando con una amiga, bueno es más que amiga la vi nacer fruto de una pareja de íntimos amigos que son sus padres, Fátima Guerrero, resulta que estuvo contigo en San Juan e incluso en el mismo grupo haciendo de secretaria.
Le paso el enlace de tu blog pues me comentó que le gustaría saber lo que escribes pues le han hecho variso comentarios buenos.
Un abrazo Jesús.

No cogé ventaja, ¡miarma! dijo...

Ayer comentando con una amiga, bueno es más que amiga la vi nacer fruto de una pareja de íntimos amigos que son sus padres, Fátima Guerrero, resulta que estuvo contigo en San Juan e incluso en el mismo grupo haciendo de secretaria.
Le paso el enlace de tu blog pues me comentó que le gustaría saber lo que escribes pues le han hecho variso comentarios buenos.
Un abrazo Jesús.