lunes, 7 de marzo de 2016

¿Permito el gorro en clase?

Con mis alumnos del nocturno, ya mayores de edad y todos encantadores, me ha pasado algo curioso que os quiero consultar. Cuando uno llega a clase con la cabeza cubierta por un gorro o una gorra, le pido que se la quite. Pues bien, el otro día se lo dije a uno de mis alumnos que llevaba un gorro de lana y él obedeció, pero me sugirió que le diese la misma orden a una chica que llevaba exactamente el mismo gorro de lana que él. Reconozco que yo no había reparado en el gorro de esa chica, pero es porque nunca les digo a las chicas que se quiten sus gorros, pañuelos, cintas, pamelas o lo que sea que traigan en la cabeza. Así que dije esto más o menos: “Las normas de educación, que yo no he inventado pero que nos sirven a todos de guía, dicen que los varones se descubren en lugares cubiertos pero las chicas no”. Y como prueba de aquello me puse en clase mi sombrero para que vieran qué impropio era dar clases con él puesto. Pero entonces la chica, en solidaridad con el chico o para que no se sintiera agraviado, se quitó su gorro de lana y hubo una rebelión dialéctica contra mí. Alegaban todos que esa norma era absurda y anticuada y que atentaba contra la igualdad. Yo vine a decirles que en la cortesía no es la igualdad el valor más importante, sino la gentileza, el respeto, la gracia, el buen ejemplo, los modales, la tradición… Pero no pude convencerlos. Les hablé de la caballerosidad, de cómo en el Titanic murieron muchos más hombres que mujeres porque fueron caballerosos. Les dije muchas cosas, pero no los convencí. Luego he consultado el asunto con varios profesores y todos son partidarios de o bien permitirles el gorro a todos o no permitírselo a nadie, porque en clase todas las personas son alumnos, y no individuos de diferente sexo. Y me he quedado solo. Así que solicito vuestro criterio. ¿Qué hago con los gorros de mis alumnos? Hay tres posibilidades:

-dejar que las chicas lo lleven, pero los chicos no, como he venido haciendo
-pedir a chicos y chicas que se lo quiten
-dejar que chicos y chicas lo lleven

Otra cuestión es el velo musulmán, que dejo para otro día.

12 comentarios:

Dyhego dijo...

Don Epifanio:
¡Qué casualidad! Yo también les digo lo mismo: que los caballeros deben descubrirse bajo cubierto pero las damas no. Evidentemente, todos protestan. (Los mismos razonamientos que sus alumnos, que si es una cosa antigua, que atenta contra la igualdad,etc). Normalmente obligo a los zagales a quitarse gorras y gorros, pero no a las zagalas. Los musulmanes suelen quejarse cuando hay una niña no musulmana que lleva gorro (si es musulmana, no dicen ni pío, claro). Este año estoy obligando a las chicas también a quitarse boinas y gorritos. Pero no sé qué hacer, la verdad. ¿Qué pasaría si viene a clase un chico al que se le haya caído el pelo por enfermedad? Obligarlo puede ser una descortesía, pero permitirlo públicamente, implica ponerlo en evidencia (aunque todo el mundo sepa el porqué). En ese caso, decirles a otros que se quiten el gorro puede resultar incómodo.
¡Con lo fácil que sería no tener que llegar a esos extremos porque todos supieran utilizar unas normas de cortesía!
Creo que seguiré con la primera norma: chicos no, chicas sí. Y si alguien protesta, pues, hala todo el mundo sin gorro. Igualdad para todos.
25 neutonios descubiertos.
(Cuando hace mucho frío me pongo una especie de boina que me regalaron y, al entrar a clase (o a la sala de profesores) me la quito ostensiblemente...)

Jesus Cotta Lobato dijo...

Don Diego, es usted el primero que hace como yo, que yo sepa. ¡Y me siento menos solo! Y también yo llevo sombrero y gorra y me la quito al entrar al centro. Pero ahora están pasando tres cosas: por una parte, los varones dan ahora una importancia enorme a la indumentaria, igual que las mujeres o más; por otra, el gorro se concibe no como un atuendo masculino, sino como un complemento más de la indumentaria, igual que la pulsera o el piercing; y en tercer lugar lo malo ya no es lo descortés, sino todo lo que parezca atentar contra la igualdad. A propósito, entiendo, según usted dice, que a las alumnas musulmanas sí les permite llevar pañuelo.
En fin, me alegro de saber que usted actúa como yo en este caso.
25 neutonios descubiertos

Dyhego dijo...

Don Epifanio:
En los centros en los que he trabajado nunca se ha prohibido el velo a las musulmanas.
He leído tantos artículos a favor y en contra, que ya no sé qué pensar, la verdad.
Pero como usted dice, es tema para otra entrada.
25 neutonios sombreriles.

Anónimo dijo...

Dice Dyhego, copio: "¡Con lo fácil que sería no tener que llegar a esos extremos porque todos supieran utilizar unas normas de cortesía!". Y un poco antes: "Pero no sé qué hacer, la verdad". Quizá es que las "normas" en cuestión ni son tan fáciles ni tan indiscutibles, ¿no?

Blimunda dijo...

Bueno, yo creo que al ser todos mayores de edad ya saben cuales son las normas de cortesía, más o menos. Yo dejaría que todos llevaran gorro, gorra o lo que sea, pero también dejaría claro que es algo que personalmente no me agrada(ni en chicos ni en chicas) y que cada uno hiciera lo que creyera conveniente.
Eso sí, el velo lo respeto cien por cien.

Anónimo dijo...


yo pienso que a estas alturas,debe cada uno elegir su indumentaria y aspecto, bien es verdad que somos tan cortitos que nos dejamos influir por el envoltorio en vez de ver el fondo,yo entiendo que las normas de cortesia están ya anticuadas y el respeto no se muestra por llevar la cabeza cubierta o descubierta, no es esto un cuartel. Deberiamos ser mas respetuosos con las apariencias ajenas, otra cosa es que el buen gusto/mal gusto nos influya en nuestros juicios( positivamente o al contrario) Se que es dificil, pero debemos ser mas europeos en cuanto al respeto a las pintas, a los estilos de ropa y sobre todo a las opiniones. Debe ser dificilisimo el oficio de profesor. Un saludo

Anónimo dijo...

Un matiz para lo que dice el anónimo de las 12.11: "las normas de cortesía están ya anticuadas". Dichas normas cambian con el tiempo, y es obvio que las del siglo de Oro, un poner, no son las nuestras. Pero eso NO SIGNIFICA DE NINGÚN MODO que lo anticuado sean "las" normas de cortesía, sino unas ciertas normas, que el uso sustituye por otras. Si lo que quiere decir el Anónimo es que hemos entrado en la Era de la Descortesía, desde luego que se equivoca.

Jesus Cotta Lobato dijo...

Blimunda, me gusta ese punto de vista porque es intermedio: yo no renuncio a lo que creo que debe ser la cortesía, pero les dejo libertad para hacer lo que quieran. Solo tengo un problema: que no sé si me voy a acostumbrar a hablar a alumnos con un gorro puesto en clase. Lo pensaré. Recibe un abrazo grande.

Jesus Cotta Lobato dijo...

Anónimo de 10:49, dado que, como usted dice, las leyes no son fáciles ni indiscutibles las estamos aquí debatiendo, sin sentar cátedra, Dyhego el primero. No se trata de definir la verdad, sino de encontrar un criterio de acción. Así que creo que no debe oponer a la intervención de Dyhego su aseveración evidente de que las normas de cortesía y los usos sociales no son verdad, sino convenciones. Un saludo

Anónimo de las 12:11, de acuerdo con usted en casi todo. Pero no creo que pedir a alguien que se quite el gorro en la clase sea una falta de respeto a la pinta de alguien, sino una manera de hacerle ver que no en todos los sitios valen las mismas indumentarias. Un saludo

Fernando Moral dijo...

Pues yo, que me encuentro bien abajo de la fallida ladera que referías en la entrada anterior, he perdido la vergüenza a causa de esa edad, así que cada vez me expreso con menos autocensura. Gracias a ello, puedo decir que lo mismo que existen entornos en los cuales el consenso es indispensable, hay otros en los que no, y pongo por ejemplo la labor docente en el aula. Un profesor no es igual que un alumno por la sencilla -y única- razón de que a él se le ha encomendado la dirección del proceso educativo (dentro del Centro docente, claro), no a los alumnos. Nunca he perdido de vista esa máxima personal y de momento me va bien; eso sí, la aplico con humor, exagerando el aspecto autoritario para luego aceptar, con impostado orgullo, las críticas -también en tono de chanza- por parte de los alumnos. Todos nos reímos, pero al final el alumno varón al que he obligado a quitarse el cubre-cráneos, ya no lo tiene.

Un abrazo.

Jesus Cotta Lobato dijo...

Fenando, qué manera tan sabia y elegante de proceder la tuya. Yo también lo digo sin altanería ni autoritarismo, pero me falta el humor que me aconsejas y que te tomo prestado. Un abrazo agradecido.

clubber plex dijo...

He llegado aquí porque hoy un alumno ha sido amonestado por llevar la gorra puesta en clase, a la que asisten alumnas musulmanas.

Se ha abierto un debate muy interesante en Facebook al respecto.

Si os sirve de ayuda, ante la duda de cómo proceder, yo siempre digo lo mismo: todos SÍ.

En un estado aconfesional, que una alumna lleve un trozo de tela por motivos religiosos es tan irrelevante como si lo llevara por motivos estéticos, de ahí que los chicos puedan quedarse en clase con la gorra puesta.

Respecto al decoro varonil, me suena bastante machista. Además, no hace tanto era indecoroso ir sin afeitar y ahora el hipsterismo nos ha llenado de barbucias las aulas y no hemos protestado. Esto también es sexismo.

;-)