domingo, 5 de diciembre de 2010

Tres demonios

Me dijo el otro día mi amigo Guillermo que algunos de los psicópatas de hoy no lo habrían sido ayer, en otra época, sino en ésta, que no nos ha educado en el amor a los demás, sino en la propia realización personal, en la búsqueda del placer y en el horror al compromiso, tres falsos dioses para los que tener un hijo es un estorbo. Y esos tres falsos dioses han convertido en psicópata a esta mujer, que conoció a un hombre por Internet, se fue a vivir con él y le ocultó el hecho de que tenía un hijo de nueve años. Y cuando estaba a punto de descubrirse el pastel, ahogó al niño en la bañera y lo metió en una maleta que dejó tirada en el bosque. Abortó a un niño de nueve años.

No sólo se apena mi corazón por ese niño aborrecido por su madre, sino también por ella, poseída por tres demonios que la llevaron a matar lo más hermoso, lo que podía haberla hecho feliz, lo que podía haber dado sentido a su vida.

18 comentarios:

Anónimo dijo...

A mí estos sucesos me producen una pena tan honda...¿cómo se puede ser capaz de una crueldad de esa embergadura?,¿cómo tienes fuerza para ahogar a tu hijo?y no tienes fuerza para enfrentarte a tu realidad.Muy buena su reflexión sr.Cotta."Tres demonios",que deberían acabar con ella.AnónimoE

Manuela Gil dijo...

Jesús tu comentario me ha recordado un monográfico de Luís Gómez Llorente en el que escribe sobre "El aprendizaje a lo largo de toda la vida" en dicha monografía el autor hace una reflexión sobre lo que ha generado esta sociedad de abundancia. Es un texto muy rico y entre todas sus reflexiones destacaría:"[...] hemos caído en un sistema de vida BIPOLAR donde vivimos para trabajar y para el consumo de distracción....”
Comparto lo que dice el autor y creo que somos consumidores de felicidad rápida (como bien dice el texto)y que este vaivén hace que nos alejemos cada vez más de nosotros mismos y en consecuencia nos perdamos con facilidad en un laberinto de emociones incapces de reconocer y modular, incluso perdemos nuestro Ovillo de Ariadna con el que poder salir...

Elena Nito dijo...

Lugar de contrastes tu blog, Jesús. De días y de noches, de vida.

Me impactó la imagen del estuche a través del cual llegaron a la madre.

http://www.elmundo.es/elmundo/2010/11/29/baleares/1291047916.html

Me trajo sensaciones muy parecidas a la de algunos fragmentos de la película "The Lovely Bones". Esa suciedad que envuelve la tragedia, que quiere esconder, sin conseguirlo, los colores de la vida. Sí parece una representación gráfica del efecto de esos tres demonios sobre nuestras almas.

mujer prevenida vale por dos dijo...

Hay personas malvadas las hay y las ha habido siempre en todas las épocas y sociedades. China y la India en la actualidad tal vez merecen una reflexión.

Asesinar a un hijo no es nuevo; ni mucho menos en la condición humana. Los infanticidios eran mucho más corrientes que los abortos por ser los abortos inseguros para las madres preferian esperar a despues del parto para acabar con la vida de su hijo.
Y quien se alarme por mis palabras puede buscar informacion sobre antropología e historia, y descubrirá una curiosidad sobre el bautismo.
Un saludo.

Jesús Cotta Lobato dijo...

Anónimo, la mejor reflexión me parece la tuya: ¿cómo tuvo la sangre fría de matarlo pero no de enfrentarse a la realidad? Un abrazo fuerte.

Manuela, buscaré ese libro. Todos perdemos a veces el hilo, pero quiero pensar que nunca hasta el grado de esta mujer. No sé si esta mujer se alejó de sí misma. Yo creo más bien que se acercó demasiado a sí misma. Que pases unos días felices.

Elena, a mí también me impactó esa imagen del estuche, pero no sabía explicar por qué. Tú lo has definido a la perfección.

Mujer prevenida, tu reflexión me lleva a mí a otra: ¿no es nuestra sociedad bastante hipócrita por escandalizarse por un caso como este y considerar como un derecho el aborto tenga el no nacido los meses que tenga? Un abrazo.

Blimunda dijo...

Jesús, he leído tu entrada esta mañana temprano, luego hemos viajado y no se me ha ido de la cabeza la imagen de esas manos en la bañera... La verdad es que no sé qué comentar salvo decir que mi hijo pequeño tiene nueve años y lo miro y lo veo sumergido en esas aguas, quizas por eso me he sentido tan mal al leer esta terrible historia.

ReyVindiko dijo...

A esta sociedad le falta poco para que salga cualquiera diciendo que, para proteger los derechos de esta mujer, se puede abortar hasta los nueve, diez o catorce años al niño. ¿Y quién nos dice que no han calado en esta señora los argumentos de los proabortistas: no le puedo dar una vida digna a mi hijo, no me puedo realizar profesional ni sentimentalmente y cosas de ese jaez?
Cada vez creo más en el demonio, en los demonios.

Jesús Cotta Lobato dijo...

Blimunda, lamento haberte entristecido. Esa noticia nos da a los que somos padres más fuerzas para querer más a nuestros hijos, que es lo mismo que quererlos para siempre, alejarlos todo lo posible de la muerte.

Reyvindiko, es que yo creo eso exactamente que dices: esos argumentos calan. Un abrazo.

Blimunda dijo...

Jesús, no eres tú el que me ha entristecido...
No sé hasta qué punto esa mujer es una sicópata o es sólo una mujer. Esa idea me da miedo, quizás sea el cuarto demonio, el que todos y cada uno de nosotros llevamos dentro. No sé.

No cogé ventaja, ¡miarma! dijo...

Tremenda la comparación pero es verdad, esta mujer a abortado a un feto de nueve años.
Que Dios nos libre de esos demonios.
Un abrazo

Dyhego dijo...

Don EPIFANIO:
Soy de los que piensan que monstruos los hubo, los hay y los habrá, por desgracia.
25 neutonios.

Jesús Cotta Lobato dijo...

Blimunda, no todos llevan un psicópata dentro. El psicópata carece de sentimientos de compasión y, por fortuna, casi todos sentimos compasión.

No cogé ventaja, dije lo de abortar un niño de nueve años porque la razón por la que lo mató es la misma que lleva a muchas mujeres a abortar: porque el niño le sobra. Un abrazo.

Dyhego, tienes razón, pero también podría ser que unas épocas favorezcan la proliferación de monstruos más que otras. Por ejemplo, en estados donde los niños de una raza o una cultura son educados en el desprecio de otra raza u otra cultura con la que conviven, los tratos vejatorios de unos hacia otros son bien vistos y eso favorece los actos inhumanos. No hay más que recordar lo que hicieron los nazis en los campos de concentración. Reciba usted también mis neutonios.

Anita dijo...

En mi trabajo día a día me llegan pacientes con madres que abandonan y maltratan o simplemente los anulan.

Es muy triste, casi increíble tanta destrucción por parte de una sóla persona hacia los seres amados, sin embargo y en contra parte es más increíble cuando se construye y no cuando se destruye, digamos que el lado positivo de esta mujer es que por nueve años no mató a nadie más.

JESUS FIDELIS dijo...

Sin palabras, Jesús, estos hechos se las llevan todas.

Jesús Cotta Lobato dijo...

Anita, debe ser un trabajo duro y a la vez gratificante, si puedes hacer algo por los desheredados y esos que nadie quiere. Mis oraciones para ti.

Jesús,aquí sólo cabe oír la historia y horrorizarse.

Jesús Cotta Lobato dijo...

Anita, en caso de secundaria, lo mejor es amenazar con bloquearles el ordenador o romper los cables del teléfono o algo así. Un beso.

Mery dijo...

Pues eso, que se pone una mala de pensarlo.
En unas conferencias a las que asistí sobre las emociones, de la mano de Punset, un psiquiatra escocés comentó que una de cada 100 personas es psicópata, aunque no sea asesino en serie.
Tela marinera.

Jesús Cotta Lobato dijo...

Mery, que Dios nos pille confesados.