domingo, 12 de diciembre de 2010

Decidido: ¡hoy voy a cambiar!

Amigos, he decidido cambiar de vida. A partir de hoy, renuncio a las bebidas espirituosas y sólo beberé agua pura de manantiales intactos y caldos vegetales de cultivos biológicos. No fumaré ningún género de hierbas ni caeré en la tentación del chocolate y las golosinas. Mi máximo gusto serán hierbas amargas y, en días de fiesta, miel silvestre, si mis hermanas las abejas me conceden esa gracia.

No despojaré a los árboles de sus frutos, sino que me sentaré a su sombra a esperar que caigan maduros al suelo y los compartiré con los gusanos que tengan dentro.

No vestiré de lino y seda, sino de hojas de higuera y de parra y no dormiré en sábanas de Holanda, sino en cama de pinchos.

Viviré como un samurái, como un faquir, como un eremita y, cuando la barba me llegue al ombligo, subiré a la cumbre a bañarme en las cascadas, de donde saldré más alto, más fuerte y ¡con pelo en la cabeza!

Pero, todo eso, mañana. Ahora os dejo, que me voy al jacuzzi a tomarme un brandy y a fumarme un habano.

18 comentarios:

El Naranjito dijo...

!Joé! me has asustado Maestro Cotta. Por un momento pensé que te rajabas y te lanzabas de lleno a la "buena vida", !con lo bien que se está en el lado oscuro!. Un saludo y como te rajes no me hablo contigo.

Juan Antonio Glez. Romano dijo...

Cuidado, no se te moje el puro.. perdón, el habano, en la jacuzzi...
Un abrazo, amigo.

Olga Bernad dijo...

A mí también me habías asustado. Quédate del lado (un poco) oscuro, anda, que tanta perfección no puede ser buena y los imperfectos nos sentiríamos un poco más solos. Ay.
Pero yo voy a tomar decisiones así para el día 1, lo sé, me conozco. El ascetismo me llama (yo hago como que no le oigo).
Abrazos.

Jesús Cotta Lobato dijo...

Naranjito.¡si es que con vosotros no puedo! ¡Me hago mil propósitos y luego los deshacéis con vuestras tentaciones!

Juan Antonio, ayer acabamos hablando, cómo no, de puros, pero antes de poesía. Gracias por tus gestiones y la velada, amigo.

Olga, a mí también me llama el ascetismo, el obispo de tu Andábata se me aparece y me reconviene y yo hago como que no lo oigo. Un beso.

Mery dijo...

¡Olé la guasa andaluza!

Ramón Simón dijo...

Jesús ayer noche en la entrega de los premios mercuriales fumaste tela de hierbas,

así que mejor dejalo para pasado mañana.

un abrazo.

Jesús Cotta Lobato dijo...

Mery, estoy de guasa, sí, pero algo de verdad hay ahí. Me gustaría una vida más pura.

Ramón, ¡que no se entere nadie! ¡Vas a acabar con mi reputación!

Juanma dijo...

¿Una vida más pura te gustaría, querido Jesús? Eso es muy aburrido, ¿no? Vamos digo yo...

Abrazos.

Jesús Cotta Lobato dijo...

Juanma, no te puedo decir si es más aburrida porque nunca la he probado, pero, a juzgar por la alegría de los que no necesitan tantas cosas, no debe serlo. No sé, no sé.

lolo dijo...

Entre las hierbas amargas y la cama de pinchos, el jacuzzi y el habano... digo yo que habrá alguna nueva vida intermedia.

A mí me parece muy ascético que renuncies a tu melena.

José M. Martínez dijo...

Uf, menos mal que al final te has arrepentido. Espero que no vuelvas a darnos estos sustos...

Retablo de la Vida Antigua dijo...

Después de la cama de pinchos,claro está, lo más incómodo es lo de ir a las cumbres a bañarse en las cascadas.

Vale.

Anónimo dijo...

Si necesita usted a alguien a su entera disposición me ofrezco voluntaria.Daría lo que fuera por verlo así ...y con pelo.TROYA

Jesús Cotta Lobato dijo...

Lolo, sí, ese término intermedio es el que yo busco, ¡pero no lo encuentro!

José M., por la mañana busco la redención y por las noches el jacuzzi.

Retablo, lo de la cama de pinchos confieso que no me seduce, pero lo de bañarme en las cumbres, ah, eso lo he hecho varias veces y lo repetiré.

Troya, te llevarías un chasco. Más bien debería yo poner todo ese esfuerzo al servicio de alguien tan generoso como tú, y no a la búsqueda de mi melena.

Manuela Gil dijo...

Jesús de vez en cuando no está nada mal un poco de aislamiento y silencio...te aseguro que ayuda mucho.

Dyhego dijo...

Don EPIFANIO:
Dale a tu cuerpo alegría, Epifanio, que tu cuerpo está hecho de alegría y cosa buena, aahhhhhhhhhh.
25 neutonios del río.

Jesús Cotta Lobato dijo...

Manuela, lo sé. Adopto muchas veces el tono de broma para cosas que me atraen mucho, como ese silencio que tan bien conoces.

Dyhego, qué bien entona usted, ahhh. 25 neutonios fluviales.

Anita dijo...

jajaja concuerdo en todo menos en dejar los chocolates.