domingo, 6 de mayo de 2012

Bien perdido y bien hallado


Una vez me encontré en la arena de una playa una medalla de oro de la Virgen del Carmen, con su cadena. La llevé puesta unos diez años, hasta que jugando a las peleas en la playa la perdí para que otro quizá la encuentre.

Una vez unas niñas que me quieren mucho se encontraron en una macropiscina un anillo de plata y, como sabían que me encantan los anillos de plata, después de dejárselo al vigilante de la piscina durante tres días por si el dueño lo reclamaba, lo recogieron y me lo regalaron, hasta que hace dos veranos, en una excursión al río Chíllar, lo perdí entre caída y caída, entre golpe y golpe. Y así la plata ha vuelto al agua para que otro se la encuentre.

He perdido el anillo que me compré en el Ara coeli de Roma y un anillo con letras ibéricas claras, pero indescifrables, que me compraron en Asturias. Pero he recuperado la cruz de madera que había perdido en la casa del campo. Estaba perfumada del perfume que me echo sobre el pecho y ha querido volver a mí.

En todo este movimiento de cruces, anillos, medallas y colgantes no hay que olvidar los rosarios ortodoxos de tela que llevo puesto en el tobillo. Si alguien se lo encuentra por ahí, que lo rece o me lo devuelva.

8 comentarios:

Dyhego dijo...

Don Epifanio:
Estaré atento, por si acaso.
25 neutonios encontrados.

No cogé ventaja, ¡miarma! dijo...

Bajaré la cabeza en mis paseos diarios e iré más pendiente del suelo.
Saludos

Paco Principiante dijo...

Yo perdí mi anillo de casado en la playa de Chipiona, bajo el faro.
Me hice otro, pero no me lo pongo: me gusta pensar que al final mi matrimonio es una especie de trío entre mi mujer, esa cala y yo.

Y lo siento, si encuentro tu rosario, me lo quedo. No me puede hace ningún mal.

Jesús Cotta Lobato dijo...

Gracias, don Dyhego.

No cogé ventaja, no se preocupe usted. Es mejor mirar al frente. Gracias.

Paco, pues hace usted muy bien no poniéndoselo. Es bonita la idea del trío. Yo también tengo mi trío con el mar. Y quédese usted el rosario griego, que seguro que le gusta.

RETABLO dijo...

Entre los restos del "Gerona",un buque de la Armada Invencible, aparecieron medallas de soldados y marinos españoles de aquel tiempo.Imponían más que cualquier otra reliquia. Yo recuerdo haberlas visto en un viaje a Irlanda hace ya tiempo.

Mis saludos.

Jesús Cotta Lobato dijo...

Retablo, si están en Irlanda, están en buen sitio. Pero tienes razón: estuvieron en el pecho de un soldado. Ese es el lugar más noble.

Rosna dijo...

Que hermosa reflexión .Si queremos hallar algo también necesitamos perder ....Nos da fuerzas no ... debemos ser valientes, sino perdemos .... cómo vamos hallar algo mejor .

Un beso perdido ojalá lo halle en sus manos .

Jesús Cotta Lobato dijo...

Rosna, ¡encontré el beso! Hizo usted muy bien perdiéndolo para que yo lo encuentre, mejor dicho, para que él me encontrara.