Aquí me señala Cabanillas, de cuya poesía os hablaré pronto. Y ahora cuelgo este poema de A merced de los pájaros, porque le gustó al editor, que se extrañó de que nadie lo hubiera señalado en una reseña. Es uno de mis favoritos. Y para dar ambiente, una foto.
En una playa desierta de Huelva
Hoy se me han despertado tus delfines
y me han hecho montar en tus caballos,
aunque eres alta y honda y me das miedo.
Luego he dado tu llama a una mujer
y tu arena y tu nácar a unas niñas.
Yo me voy a quedar con los delfines.
De todas las mercedes recibidas
eres tú la más rubia,
soledumbre de dunas y de soles
que aún me están ardiendo entre los brazos.

