viernes, 20 de mayo de 2011

Cuando sueñan contigo

C. es simpatía y bondad por los cuatro costados y, por fortuna, compañera mía de trabajo. Esta mañana, en cuanto me ha visto, me ha dicho riéndose y mirándome a los ojos:

-¡Jesús, he soñado contigo esta noche! Te vi en medio de un lago maravilloso y azul, sentado en una barca, con una camisa blanca. Y te pregunté qué hacías y tú me respondiste: "Meditando. Meditando".

De todas las cosas que hice ayer, la que más me ha gustado es estar meditando en los lagos de C..

¡Y ahora tengo unas ganas tremendas de saber qué cosas hago yo en los sueños de los demás, porque ese Cotta onírico y libre también soy yo y no lo puedo conocer a no ser que otros me lo revelen!

¿No os morís de ganas por saber qué andáis ahora mismito haciendo en los sueños de los demás? Se podría escribir con esas historias una nueva, definitiva y verdadera autobiografía. Y hoy, gracias a C., voy a comenzar la mía.

(Respecto a Patricio, me temo que, si no ha huido, hasta el lunes no lo veré. Ya os contaré)

9 comentarios:

Dyhego dijo...

Don EPIFANIO:
Una vez apareció usted mis sueños, pero ya no recuerdo demasiado. Era una oficina antigua, tipo edificio de correos, con aquellas puertas que daban vueltas, muebles oscuros y mesas llenas de legajos. Yo estaba sentado ante una mesa y lo vi a usted pasar a un despacho, un señor trajeado, de oscuro y calvo. Nos miramos unos segundos y usted entró a otro despacho. Me dije: anda, pero si ese señor es Jesús Cotta. Y no recuerdo más.

Casi nunca recuerdo los sueños, pero estaré alerta.

50 neutonios oníricos.

lolo dijo...

Sí, me encantaría saber si hay alguien que sueña conmigo y qué parte de mí me estoy perdiendo.

Mi hija pequeña dice que sueña en lo que quiere pero por más que lo he intentado no lo he conseguido; molaría si los sueños pudieran formar parte biográfica de los otros y a través de ellos pudieramos hacerlos mejores.

El Naranjito dijo...

A mi tambien me encantaría que soñaran con un servidor. Aunque cuando veo las caritas de algunos por la mañana temprano cuando nos cruzamos no sé que pensar. Pero siempre me quedará la sonrisa y el !Hola! ¿como estas! de la gente que se cruza contigo con alegría. ¿que habré hecho yo esa noche?
Un abrazo

Anónimo dijo...

Soñé con usted pero hice trampa,porque estaba despierta...
El martes,en uno de mis claustros,"soñe" que usted entraba,se subía a la mesa central...y bueno se lió parda porque no paraban de reir y yo trataba de poner orden.Como no me hacían caso, decidí despertar, y atender a mi directora,que se lo curra muy bien con nosotros.
Pero se me ha quedado esa imágen rondando...creo que promete.Un saludo Bittersweet.

Jesús Cotta Lobato dijo...

Don Dyhego, a saber qué andaba haciendo yo por esos oscuros despachos. Tenía usted que haberme espiado para darme toda la información. Qué miedo de mí mismo. Gracias por el sueño. 50 neutonios oníricos.

Lolo, eso sería precioso. Yo creo que la clave del secreto la tiene tu hija, que sabe soñar con lo que quiere. Si ella sueña que un enfermo se cura y se lo dice al enfermo, nada más que por la esperanza el enfermo se curará antes.

Naranjito, quien te saluda con alegría es porque eres muy simpático y porque en sueños se lo han pasado bomba contigo.

Bittersweet, menos mal que tiene usted a su directora para que no sueñe en los claustros. Pero me está usted animando a hacerlo... no sé... no sé. Me temo que algún inspector podría expedientarme.

Iria Vampire dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Iria Vampire dijo...

Jesús, reconosco que yo también quiero conocer que sueña las personas conmigo,y saber si mi yo orínico haría las misma cosas que yo.No puedo ocultar que sueño todas las noches y que recuerdo perfectamente tales hechos, así que si una noche aprece usted en unos de ellos, hare una marquita en mi libro de griego para contarle la historia de lo que hacía por mi mente jejeje.
Un saludo de su alumna Nike.

Jesús Cotta Lobato dijo...

Iria, nada me gustaría más. Y qué suerte:¡te acuerdas de tus sueños! Eso es un tesoro. Escríbelos.

Mery dijo...

Una magnífica idea, poder ser otro sumando los sueños ajenos en los que apareces.
Podrías escribir un libro con esta idea, corre a patentarla.

Un abrazo