lunes, 20 de junio de 2022

Ángeles

 1. Gritó Luzbel: “Pudiendo haber creado un universo de infinitos círculos concéntricos, ¿para qué, oh Gran Citarista, uno con espacio y tiempo?”. Y acaudilló la primera rebelión. 

2. Tras el destierro de los ángeles nos han invadido horóscopos y extraterrestres. 

3. La existencia de los terrícolas es mucho más difícil de creer que la de los ángeles. 

4. Los ángeles nos salvan de la muerte todas las veces, menos la última. 

5. La diferencia profunda entre lo empírico y lo humanístico es que los ángeles ya lo sabían todo de la materia antes del primer hombre, pero absolutamente nada de lo que este fuera a pensar, decir o hacer. 

6. Hacen falta al menos cuatro ángeles para salvar todos los días del suicidio al inocente injustamente encarcelado. 

7. Un ángel prefiere abrir el Mar Rojo a forzar la voluntad de un hombre; un diablo, justo al revés. 

8. En las pesadillas también hay ángeles, pero no me reconocen. 

9. Quien tañe tiene ángel y quien baila tiene duende. 

10. En el mejor momento hay que dejarse arrastrar por los ángeles. Donde nos lleven es cosa suya.

miércoles, 15 de junio de 2022

Diferencia entra palacio y castillo

 

Cuando yo era niño, pregunté a varias personas la diferencia entre castillos y palacios. A lo mejor me dijeron que los primeros eran defensivos y los segundos recreativos, pero lo único que se me quedó (o bien, lo único que yo entendí) fue lo siguiente: los palacios son bonitos por fuera pero feos por dentro, mientras que los castillos son bonitos por fuera pero feos por dentro. 

Y por más veces que me han refutado esa idea muchos palacios que he visto bonitos por dentro y feos por fuera y muchos castillos que he visto feos por fuera y bonitos por dentro, no logro quitarme de la cabeza esa explicación tan resultona.

La expongo aquí porque la única manera de averiguar si fue una reelaboración mía es saber si a alguno de vosotros os dijeron lo mismo.

domingo, 12 de junio de 2022

Mi experiencia en la Universidad de la Mística, en Ávila

He asistido a la Cátedra del diálogo y la búsqueda: Dios, literatura y mundo, en el CITES, Universidad de la Mística, de Ávila, estos día de 4 y 5 de junio. Tuve el honor de inaugurar la jornada con Antonio Barnés, y dialogamos sobre Dios y la poesía: cómo se llega a un conocimiento más hondo de Dios con el simbolo y la metáfora del lenguaje poético que con el lenguaje lógico y filosófico; cómo a la vez ningún lenguaje humano llega siquiera a tocarlo con la punta de sus palabras; cómo la poesía, en su empeño por expresar lo inefable, está de un modo u otro tratando de expresar el rastro que ha dejado en las cosas el Único que no es una cosa más de este universo de cosas; cómo el poeta es, como Dios, un hacedor y un rescatador de las cosas y sus experiencias: y cómo Dios es también poeta, porque es el Hacedor y el Redentor por excelencia... Y todo ello suscitó un debate en un público que me sorprendió por la finura de sus observaciones, la hondura de sus reflexiones y la oportunidad de sus propuestas.

Para mí han sido tres días maravillosos por muchos motivos: las ponencias, que me han abierto los ojos; los asistentes, cuyas trayectorias profesionales y espirituales eran una búsqueda y un canto al Gran Citarista; por los carmelitas que allí viven, con los que me he sentido más cerca de Dios; y por el espacio mismo, el CITES, que es, además de un lugar donde hospedarse, un estado del alma. Su estructura evoca las Moradas de santa Teresa. Silencio, fuentes, capillas, patios, pájaros... Las habitaciones tienen vistas a la muralla de la ciudad. Y lo recomiendo para quien quiera pasar allí unos días sosegados y especiales. Desde niño mi poeta favorito, con enorme diferencia respecto a los demás, fue san Juan de la Cruz: sus versos son los únicos con poder para arrancarme de las oscuridades y tristezas del mundo. Y estoy seguro de que ese poder lo tiene sobre mí no solo porque es el mejor poeta de todos los tiempos, sino porque es además un gran santo: es mi maestro en poesía y mi santo de cabecera. A él suelo encomendarle mis obras y mis poemas, y allí, en cierto modo, he convivido con él más especialmente. Dios y la poesía siempre se han llevado bien y son los dos referentes de mi vida, y allí me he dado cuenta de que, en el fondo, o en lo alto, son el mismo. Gracias, pues, de corazón a todos los que han hecho posible este encuentro donde me he sentido tan arropado, entendido y bendecido.

lunes, 6 de junio de 2022

Oración a mi ángel

He compuesto en latín esta oración al ángel personal de cada uno. A mí me reconforta mucho rezarla con los ojos cerrados. Hay un momento íntimo y sublime entre los dos: cuando le pido que me bendiga y él viene y me bendice. Aquí os la dejo por si os sirve: 

Angele, a metibus, periculis ac daemoniis libera me. 
Mentem illumina, cor amore et virtute perfunde. 
Esto comes meus usque ad coelum. 
Et benedic me. 

Ángel, de miedos, peligros y demonios líbrame. 
Ilumina mi mente, inúndame de amor y valor el corazón. 
Sé mi compañero hasta el cielo. 
Y bendíceme.