-Yo odio a la Humanidad -dice un tipo en la mesa de un restaurante caro, a la verita nuestra, en Santo Domingo de la Calzada. De repente no existen ni Dante ni Homero ni Teresa de Calcuta, sino sólo Jack el Destripador y Rasputín. Él es por lo visto una excepción, un extraterrestre, él tan puro y bueno, tan bien vestido, tan pagado de sí mismo, el acaparador de la conversación y de las frases brillantes. Esa Humanidad tan mala le ha puesto en la mano una copa de estupendo rioja que el camarero diligente le llena y un auditorio amable que soporta felizmente ese insulto universal. Me dieron ganas de preguntarle si prefería emparejarse con un bóvido antes que con esas miríadas de maromos macizos y gachís despampanantes que nos alegran los ojos por las calles y las playas.
A mí me estomagan los despellejadores de la Humanidad, los terroristas de salón. Llevan su odio a gala. ¿Por qué no le dará por decir, por ejemplo, que odia el virus del SIDA o la gripe A? Porque son dos plagas contra la Humanidad que él, purísimo y bello, no tiene más remedio que odiar.
Nunca he entendido esa manía tonta de despreciar lo que uno irremediablemente es. He oído a muchos españoles despreciando lo español y a muchas mujeres despreciando lo femenino. Ya sólo nos faltaban humanos despreciando lo humano. Me temo que es ese desprecio hacia lo humano lo que explica que, cuando se propone trazar una autopista por un bosque, mucha gente ponga el grito en el cielo, porque la autopista impedirá el paso de la curruca mosquitera o de la ardilla colitorcida. Por lo visto es preferible que pasen sólo currucas y ardillas, pero no hombres, que somos tan odiosos.
viernes, 28 de agosto de 2009
lunes, 24 de agosto de 2009
Aforismos verdes (XIX)
1. Una erección es como un legionario feliz en una fiesta de suecas.
2. Lo mejor es parecer uno poca cosa hasta que se desnuda.
3. Las sirenas huelen a sardina fresca, pero están la mar de ricas.
4.Compre calzoncillos de badajo suelto. ¡Para dar la campanada!
5.Lo mejor de hacer la cama es deshacerla.
6. La paja es como emborracharse a solas, sin brindar con nadie, o como llevar auriculares en vez de bailar con la guapa de la fiesta.
7. El amor es un ángel a lomos de una bestia. El idealismo mató a la bestia y el materialismo al ángel. Matemos, pues, el idealismo y el materialismo.
8. Las mujeres se equivocan queriendo gustar a las mujeres, que son de gusto difícil, pero no a los hombres, que tienen otros gustos.
9. Si los hombres se depilan, se parecen más a las mujeres y empiezan a gustarles también a los hombres.
10. Durante la fusión erótica, los amantes creen más en Dios que después.
2. Lo mejor es parecer uno poca cosa hasta que se desnuda.
3. Las sirenas huelen a sardina fresca, pero están la mar de ricas.
4.Compre calzoncillos de badajo suelto. ¡Para dar la campanada!
5.Lo mejor de hacer la cama es deshacerla.
6. La paja es como emborracharse a solas, sin brindar con nadie, o como llevar auriculares en vez de bailar con la guapa de la fiesta.
7. El amor es un ángel a lomos de una bestia. El idealismo mató a la bestia y el materialismo al ángel. Matemos, pues, el idealismo y el materialismo.
8. Las mujeres se equivocan queriendo gustar a las mujeres, que son de gusto difícil, pero no a los hombres, que tienen otros gustos.
9. Si los hombres se depilan, se parecen más a las mujeres y empiezan a gustarles también a los hombres.
10. Durante la fusión erótica, los amantes creen más en Dios que después.
viernes, 21 de agosto de 2009
Notas curiosas
1. En España, todos los mayores de cincuenta años resulta que han corrido delante de los grises.
2. Cuando las mujeres están muy malitas, no les pueden pedir a los maridos que les hagan un masaje, porque los maridos se ponen también muy malitos.
3. En casi todas las casas, los pies le huelen a él, no a ella.
4. Al final del verano, la gente se apresura a hacer lo que se planteó hacer al principio del verano. Una de esas cosas, por lo visto, es divorciarse.
5. Tanto tiempo preparando el escritorio para acabar escribiendo en la cocina o en una servilleta de bar.
6. Circula por la red un poeta mediocre que se dedica a visitar bitácoras de poetas para dejar como una cagadita una crítica mordaz.
7. Los superhombres no existen. Tarde o temprano, todos acaban teniendo almorranas.
2. Cuando las mujeres están muy malitas, no les pueden pedir a los maridos que les hagan un masaje, porque los maridos se ponen también muy malitos.
3. En casi todas las casas, los pies le huelen a él, no a ella.
4. Al final del verano, la gente se apresura a hacer lo que se planteó hacer al principio del verano. Una de esas cosas, por lo visto, es divorciarse.
5. Tanto tiempo preparando el escritorio para acabar escribiendo en la cocina o en una servilleta de bar.
6. Circula por la red un poeta mediocre que se dedica a visitar bitácoras de poetas para dejar como una cagadita una crítica mordaz.
7. Los superhombres no existen. Tarde o temprano, todos acaban teniendo almorranas.
miércoles, 19 de agosto de 2009
¡Vivan los cuerpos! Contra el racismo selectivo

¿Se imaginan ustedes un anuncio diciéndole a un negro que se opere esos labios gordos o a un chino que se occidentalice esos ojos porque, como dice el hijo de la reina madre de Inglaterra, son como ranuras, o a un blanco que se minimice esa nariz aguileña? ¿No, verdad? Sería un anuncio racista. No se preocupe: ningún anuncio osará despreciar su color de piel. Pero, ay, si se encuentra usted en el grupo de los calvos, los velludos, los panzudos, las pechugonas, las sin pecho, las estriadas, las entradas en carnes, ay, entonces, usted, tenga el color que tenga, será objeto de vilipendio masivo, legal y descarado en la tele, en la calle y en las tribunas.
El racismo se ha desplazado de la raza a ciertos genes y características físicas. Pero sigue siendo racismo: despreciar a alguien por su físico. ¿Puede haber algo más vulgar que despreciar a alguien por sus quilos? ¿Por qué nadie se lleva las manos a la cabeza por eso?
Recuerdo en concreto un anuncio que mostraba a las tres Gracias de Rubens y una voz decía: "¿Te gustaría parecerte a ésas?". Y entonces un coro de mujeres respondía que no, por Diossss.
A mí, sin embargo, me gustaría estar desnudito entre esas tres Gracias.
martes, 18 de agosto de 2009
Tú nunca dejarás de sorprenderme
Tú nunca dejarás de sorprenderme.
Me has dado el universo como prenda
y por amor tu cuerpo como ofrenda
para tener más formas de quererme.
Multiplicas los panes y los peces,
me lavas con las lágrimas más puras,
me alumbras en las noches más oscuras
y en mis desiertos manas y floreces.
Entras como un león en mis moradas
y tras matar mis monstruos con tu espada,
te asomas a mi puerta, novio santo
y tímido, tan sólo para verme.
¿Cómo puedes, mi bien, quererme tanto?
Tú nunca dejarás de sorprenderme.
Me has dado el universo como prenda
y por amor tu cuerpo como ofrenda
para tener más formas de quererme.
Multiplicas los panes y los peces,
me lavas con las lágrimas más puras,
me alumbras en las noches más oscuras
y en mis desiertos manas y floreces.
Entras como un león en mis moradas
y tras matar mis monstruos con tu espada,
te asomas a mi puerta, novio santo
y tímido, tan sólo para verme.
¿Cómo puedes, mi bien, quererme tanto?
Tú nunca dejarás de sorprenderme.
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