domingo, 3 de mayo de 2026

El único verso de Nerón

La vanidad de Nerón y su temeroso coro de aduladores le impidieron ser un buen poeta. Cavafis, en un poema glorioso, cuenta cómo en Grecia, cómo no, ganaba todos los certámenes poéticos. Sin embargo, sólo se conserva un verso de él: Sub terris tonuisse putes («diríase que ha tronado bajo la tierra»), y el motivo por el que se conserva no puede ser más humillante: lo citó el poeta que él más envidiaba, el cordobés Lucano, en una letrina pública, para describir su propia ventosidad. Así que del hombre más poderoso del mundo sólo nos ha llegado un verso que lo debe seguir atormentando en el infierno, mientras que de su antiguo compañero de escuela, Lucano, a quién él mandó matar, nos ha quedado la magnífica Farsalia. La justicia poética premia no la obra del poderoso, sino la del buen poeta.