lunes, 22 de marzo de 2010

Cerezada

En las pedidas de mano, hemos de mostrar comedimiento. Nada de preparar comidas opíparas o pringosas o de aparatoso descuartizamiento. Gominolas y chicles son una buena solución, pero la última moda en París es ofrecer cerezas empequeñecidas con brandy.

Para ello cómprense cinco quilos de cereza. La cereza se compone de dos partes:
a) la blanda exterior
b) la dura interior (algunas personas muy raras la llaman hueso).

Reúna a los miembros dentados de la familia y deglutan la blanda exterior (acompáñenlo de astringentes para evitar diarreas).

La dura interior se echa en el brandy y se deja allí un mes para que tome aroma. Luego estas cerezas empequeñecidas se ofrecen a los invitados. No se mastican (a no ser que se tenga una mandíbula de hierro), sino que se chupan como caramelos y luego se escupen (en ningún caso conviene retirarlas vulgarmente de la boca con los dedos) en un recogecerezas de cristal de bohemia, mientras se dicen frases galantes como: “Qué cerezas tan empequeñecidas y tan bien curadas. Comer no comeremos muncho, pero menudo colocón vamos a pillar”.

Si el padre del novio es viudo como la madre de la novia, es una ocasión ideal ésta para tirarle los tejos a la viuda, por ejemplo, hojeando un Kamasutra con discreción.

En todo caso, si se prefiere un plato con más enjundia, siempre se ha de servir del modo más ligero y refinado posible. El guarro a la espuma con aire de nabo es ideal para estas reuniones.

9 comentarios:

Dyhego dijo...

Don EPIFANIO:
¿Todavía se estila la pedida de mano, toma de dicho, el ajuar y la dote?
1 neutonio sin arras.

Jesús Cotta Lobato dijo...

Dyhego, pues no lo sé muy bien, pero yo creo que sí. Neutonio prenupcial y primaveral.

lolo dijo...

En fin, Cotta.
En las pedidas que estado nunca nos dieron cerezas empequeñecidas con brandy. Si acaso algún guarro a la espuma servido en cucharilla.
No sé, me quedo pensado que no conozco ni la mitad de la mitad de la última moda de París.

En cambio he ido a recogerlas del árbol y me pareció una experiencia bastante moderna.

Jesús Cotta Lobato dijo...

Lolo, recoger cerezas es lo más de lo más. ¡Que se quiten todas las modas de París!

William dijo...

jeje, muy bueno! pero para otros. A mi lo gourmet no me va demasiado. Interesante blog el suyo!
Saludos desde el fin del mundo! (Patagonia Argentina)

Anónimo dijo...

Con mucha experiencia hablas de pedidas de mano, me supongo yo que es ya mucho suponer, que es para ti como algo lejano, por tu pasado y por tu futuro. Yo puedo hablar con conocimiento de causa y a mi si me pidieron la mano de mi hija y sin hija me he quedado. A cambio me han dado nietos que son lindos como dicen los colombia@nos, pero para mi que son inquietos, así los prefiero.
Mejor que la cerezada es el zumo de agabe para la suegra y zumo destilado para el suegro. Mejpr aún, hacer como yo, que la rapté ( y de saber que así solo tenia que ser, lo hubiera hecho un añoa antes)y me ahorré la pedida y mi suegra la dote.
Pero cuando no hay pedidas de mano, se ahorra uno tener la suegra en la casa, prefiero diez nietos, que una suegra.
tambien se puede hacer una comida de sabor fuerte, cazuela de fideos con chinos de la playa que las almejas están mu caras y tiene arena.

Jesús Cotta Lobato dijo...

Willliam, gracias y bienvenido. Y saludos desde España.

Anónimo, lo mejor es el rapto consentido. Pero hay suegras que son buenas. Seguro que usted no tiene de qué quejarse.

Alejandro dijo...

No sé con cuál de las interpretaciones posibles quedarme del "guarro a la espuma con aire de nabo". La única suave que se me ocurre es que ese aire signifique parecido... de ahí a comparar uno de tus horrendos preservativos con una bombona de oxígeno hay medio paso.

Un abrazo, Jesús. Menos mal que no me quedan cuñadas que casar.

Jesús Cotta Lobato dijo...

Alejandro, no se me había ocurrido interpretar aire como parecido. Has sacado cierto ingenio donde no lo había. Con tu interpretación el plato resulta mucho más horrendo: los nabos son también muy feotes, así que menuda suerte de no tener cuñadas que casar.