martes, 8 de marzo de 2011

Cómo quitarle los complejos a un calvo

Me he enterado de que algunos varones, con tal de detener su galopante alopecia, se someten a todo tipo de tratamientos, algunos de los cuales tienen el efecto secundario de arrebatarles la libido. Eso es, nunca mejor dicho, perder la cabeza por los pelos.

Si conocéis un varón acomplejado por la calva y es buena persona y limpito y apañado, os propongo una obra de caridad que lo dejará más feliz que un ocho y le quitará los complejos para siempre. A Popeye se lo hicieron.

Consiste en que una mujer guapa y con los labios pintados de un carmín muy intenso lo aborde en medio de la calle y, sonriéndole como una mujer sabe sonreír, le estampe un beso sonoro en el reluciente cráneo, le guiñe un ojo y, tan bella como apareció, desaparezca por la esquina de la calle.

No falla: ese hombre habrá encontrado su lugar en el universo, se reconciliará con su cuerpo, con su edad, con sus genes y hará más feliz a la gente que lo rodea. Y eso sólo por un beso. Os lo digo por experiencia. En la foto que encabeza este cuaderno no se nota, pero reluce en ella un beso rojo y salvador.

Ya hay una obra de misericordia más: besar al calvo.

13 comentarios:

Elías dijo...

Incluso sin el carmín, Jesús,-pero con sonrisa, la sonrisa que no falte- me parece un remedio muy acertado. Y baratito.
En cuanto a tu foto, el beso no se nota, pero esa cara de felicidad puede dar una pista.

Abrazo.

No cogé ventaja, ¡miarma! dijo...

Pero eso es discriminatorio: yo también quiero ser calvo entonces.
Saludos.

Blimunda dijo...

Aunque no lo necesitas, hoy un beso por encima de la frente.

(Y no tengas pena MIARMA, otro para ti)

Mery dijo...

Me encanta este buen humor. Si señor, así se habla y así se vive.

Un beso, con carmín.

Olga Bernad dijo...

Otro, escucha: muaks!
Qué inteligencia para atraer nuestros mejores sentimientos hacia una de tus características. Ya sabes que mi hermano dice que está así de puro macho;-) Nada de tratamientos raros, que los carga el diablo.
No sé si me atreveré a hacerlo así, tranquilamente, por la calle. Pero me acordaré cada vez que vea a un señor calvo, je.
Un abrazo -también.

lolo dijo...

No te mando un beso por tu calvicie, Cotta. Dudo de que te acompleje, la verdad. Menos si ya te han besado. Yo te lo mando porque sí.

Aurora Pimentel Igea dijo...

Anda, anda, anda, ... vaya cara que te gastas, Cotta, aquí todas las mujeres dejándote besos, ya has visto lo que se te quiere... Bueno, nada, yo estampo un sonoro beso de los de aña de Bilbao -que eran las buenas- en las mejllas de tus hijas ... y luego más suave a tu mujer y reina, por último te dejo a ti, ya sabes que tengo que hacerte la pelota y además no voy a ser menos (además tengo que hacerte la pelota, hacer mérito para emparentar con los Cotta...)

ReyVindiko dijo...

No es tan efectivo, pero tomárselo con humor también ayuda. Me quedo con la frase que me dice mi querida: "Dios hizo pocas cabezas perfectas. A las demás les puso pelo"
De cualquier modo no está de más acordarnos de que aquí estamos de paso.
¿Cuánto pelo tendrán nuestras cabezas en estado glorioso?

Anónimo dijo...

Como me gustaría hacerle esto a mi amigo Manolo.Pero y si nuestros respectivos se disgustan...uy creí que era un consultorio.
La última vez que lo vi,ya se había dado cuenta de que no le sentaba bien el pelucón que se puso en Navidad;decidió prescindir de él.Como no sabemos si lo hace por vanidad o por enfermedad,no nos atrevemos a decirle,ni guapo,ni feo.
Soy "cottidiana"y...un día me armaré de valor para besar y curar a mi amigo Manolo.
AnónimoE

Jesús Cotta Lobato dijo...

Elías, una sonrisa puede salvar a mucha gente. Tienes razón: puede faltar el carmín, pero no la sonrisa. Un abrazo.

No cogé ventaja, ¡no lo digas ni en broma! ¡Disfruta de tu pelo!

Blimunda, ¡me ha llegado! Lo luciré esta tarde en el trabajo. Otro para ti y para los tuyos.

Mery, sin humor no vale la pena vivir.

Olga, me gusta la tesis de tu hermano. Y si el calvo se lo merece, puede ser tu beso su salvación. Gracias por el beso y el abrazo.

Lolo, la verdad es que no me acompleja la calvicie. Pero sé de otros a los que sí. Lo que más me gusta es que me envíes el beso porque sí. Los auténticos regalos son así.

Aurora, he repartido a mis mujeres tus besos. Has subido once puntos de pronto. Los otros pretendientes se han quedado muy atrás. Y uno para ti.

Reyvindiko, la frase de tu esposa es encantadora. Cuando nos muramos, estaremos todos calvos de verdad, pero tras la resurrección de la carne, Absalón y Sansón nos envidiarán las melenas.

AnónimoE, si un día abordas a tu amigo Manolo y le quitas el peluquín y le estampas un beso, y luego le vuelves a poner el peluquín, creo que pillará la indirecta y no volverá a ponerse peluquín en su vida.

La UmpaLumpa dijo...

Debo de ser la única persona del mundo que no repara en si un hombre es calvo o no.
Buena noche a todo el mundo.

Misk dijo...

Pues suelen decir que un calvo es muy voluptuoso, no se yo...

Misk

Jesús Cotta Lobato dijo...

Laumpalumpa, ¡cuántos calvos se alegrarán de saber eso!

Misk, eso es lo malo: que, a lo mejor el calvo, al recibir el beso, se enamora de pronto y comienza a perseguir a su salvadora, que no quería tantas complicaciones.