viernes, 12 de junio de 2015

El zafiro negro

El lunes, a las 20:00, en el Círculo Mercantil de Sevilla, en calle Sierpes, presenta su libro El zafiro negro y otros relatos Mario García Muñoz-Seca  y yo estaré allí presentándolo para quien quiera disfrutar de una buena tarde y de un buen libro.


martes, 9 de junio de 2015

Supercamisas griegas

Me he comprado en Grecia tres camisas con superpoderes.

La primera es negra. Cuando me la pongo, me dicen: "Pareces Varufakis".

La segunda es blanca. Cuando me la pongo, me dicen: "¡Qué moreno te has puesto!".

Y la tercera es azul claro. Cuando me la pongo, me dicen: "¡Te has puesto cuadrado!"

La primera me hace ministro; la segunda me regala el sol; y la tercera me ahorra el gimnasio.

Grecia debería explotar los superpoderes de sus camisas para salir de la crisis.

Por cierto, en El cotidiano he publicado un artículo acerca de los persistentes intentos de politizar la figura de Federico García Lorca. Aquí.

Y aquí celebra mi hermano Daniel unas ingeniosas exequias numismáticas que merecen leerse.






domingo, 7 de junio de 2015

El poema de la semana

Las campanas siempre se han llevado bien con la poesía. Los ángeles las tocan para que el poeta despierte y escriba lo que ellas tengan a bien decirle.

Llaman las campanas. Arden
los tejados. Y se apagan
en el cielo los espejos
azules. En la balanza

del sueño y de la memoria
hay campanarios y plazas,
hay golondrinas y sombras
de silencio en las fachadas.

Vuelven las visitas tristes,
vuelve a sonar la campana
de la iglesia. El tiempo es agua.

Yo soy cristal de ventana
de una tarde de domingo
de primavera lejana.
Juan José Vélez Otero

sábado, 6 de junio de 2015

Por qué ese interés en José Antonio

Quiero dar las gracias al Ateneo Jovellanos de Gijón por el trato amabilísimo que me dieron y, sobre todo, al auditorio tan entregado que tuve, las preguntas inteligentes que me hicieron y los dos presentadores que me acompañaron a la mesa: por parte del Ateneo, Luis Rubio, y el editor y poeta Juan Ramón Gallo, que comprendió Rosas de plomo mejor que yo.

Surgió en el auditorio la pregunta acerca del porqué de este interés actual en José Antonio. El señor Valbuena, historiador, apuntó una razón: el hecho de que José Antonio, al contrario que la mayoría de los políticos, no entró en política para medrar o tener dinero y poder (eso ya lo tenía), sino por sentido del deber. Y eso lo hace atractivo en esta época de políticos que suelen hacer lo contrario.

Además de haber creado una derecha social y una izquierda tradicional con el fin de llegar a todo el mundo, creo que José Antonio tiene el encanto de su belleza, su obra intrépida e inacabada, con sus aciertos y errores, y de tener una personalidad y una figura que hoy resplandecen porque son contrarias al actual reino de lo soez y el feísmo. Hoy la princesa del pueblo es la vulgaridad y él es justo lo contrario: un caballero.

Algo bueno que tiene la vulgaridad reinante es que lo contrario resplandece con más fuerza para quien sepa verlo.

Y aprovecho para enlazar aquí la entrevista que me ha hecho Fernando Prieto.

miércoles, 3 de junio de 2015

Presentación de Rosas de plomo y gracias por la camiseta y por el elogio a la tartamudez

Mañana jueves, día 4 de junio, presento Rosas de plomo en el Ateneo de Gijón, a las 19:30. Aquí está la convocatoria.

Y el viernes firmo libros en la Feria del Libro de Madrid, en la caseta de El Corte Inglés.

Y no me quiero ir de aquí sin antes agradecer a mis alumnos de segundo de bachillerato la camiseta negra que me han regalado y en la que han estampado todas las frases que, al parecer, repito mucho en las clases. Helas aquí:

Muy bieeeen
Perdón por el retraso
Cuchibambo
Jugar a los médicos
¡Toma! Un azucarillo
¡Halaa! Pero qué culturón
Que las musas os inspiren
Qué potito, qué potito

Hoy la llevaré a clase en su honor.

Y recomiendo seguir el elogio al tartamudo de mi compañero José Manuel Gómez Fernández, en su cuaderno de bitácora Los mercuriales. En eso también coincidimos: en nuestra simpatía por los tartamudos. Ya era hora de que alguien los elogiara. Gracias José Manuel, porque yo lo soy un poco.