lunes, 13 de abril de 2020

Herbario de sombras, de José María Jurado






La primavera canta en los balcones, 
pero arriba los astros están mudos. 

Estos versos son de Herbario de sombras (Los Papeles del Sitio), de José María Jurado. Es un libro de cuidadosa edición y con mucha variedad de metros y rimas. Aplaudo que buenos poetas echen mano de la riquísima tradición métrica española.

En todos los poemas de José María Jurado hay majestad, pero sin grandilocuencia. Cada poema es una danza. Y esto está muy bien. Pero mis poemas favoritos son precisamente los menos majestuosos, los que son más bien un río, los que parecen compuestos para decirse sentado en un prado y no subido a un árbol.

"Última canción de junio", "Cerrar una casa" y "Primer himno de Pascua" tienen ese estilo transparente y ese tono sencillo que, a mi juicio, los hace más emotivos que los demás.

Pero mi preferido es "Ma petite ballerine", que reúne muchos de los rasgos, a mi parecer, esenciales de José María Jurado: una vibrante belleza sostenida en cada verso del poema, unas imágenes potentes, plásticas y originales, normalmente inspiradas en el mundo de las artes, la historia y la cultura; un decir majestuoso y memorable.




domingo, 12 de abril de 2020

Última voluntad

Quien guste puede leer un poema mío que me han publicado aquí en un blog que trata precisamente de la Resurrección, junto con el texto de  José Manuel Gömez y fotografías de Ramón Simón y Alonso Coca.

Que de este confinamiento salgamos todos más agradecidos a este regalo que el cielo nos ha dado: la vida.

Ex corde, Jesús Cotta

ÚLTIMA VOLUNTAD
Ni ying ni yan
Ni Pachamamas
Ni luchas de contrarios
Ni el karma y la sinergia,
Ni Epicuro en sus ínfimos placeres,
Ni todos los psicólogos del mundo,
Ni siquiera el aikido, el tao y el yoga
Ni Zaratustra el de las luengas barbas
Escapan con sus Torres de Babel
Del abismo profundo de la muerte.

Quedar en la memoria de mis deudos,
en un álbum de fotos,
en una antología de mediocres
O en los genes de miles de criaturas;
yacer en un pomposo mausoleo
Y dar nombre a un cometa o a un bacilo
O a un hospital para enfermos incurables
No es nada comparado con perder
Los besos y las flores para siempre.

No quiero ser ceniza
Esparcida en una playa
Ni quiero convertirme en un diamante
En el dedo del nieto más excéntrico.
Y nada de formoles y criogenias.

Yo solo quiero convertirme en lágrima
Rodando por tu rostro bienamado
Y en ella un lucerito que te anuncie
Que vestido de novio yo te espero
Muy joven y sin prisas, vida mía.
(de Menos la luna y yo)

viernes, 10 de abril de 2020

Poema para Viernes Santo

XVI
Fue enviado del cielo un ángel a reconfortarle
pero cómo se reconforta a mi Adonai al Kyrios
pensaba rápido como el pensamiento el ángel cuando se encontró
cruzando por el húmedo follaje de Getsemaní
con el rostro lunar sangrante de Jesuscristo
un fantasma terrible aun para un ángel
necesitó emitir el máximo de su propia luz
para reconocer en Eso a la deidad eterna
no lloró porque los ángeles no lloran jamás
no murió porque los ángeles son inmortales
pero temblando como una llama porque eso sí
los ángeles se estremecen como el fuego puro
del fondo de su espíritu puro sacó temblando
una hostia del cielo una luminosa oblea
y la puso en la boca entreabierta de su Dios
en las fauces sangrientas de su Adonai la puso
acto seguido como un relámpago desapareció
vagó como un relámpago por el éter
no daba con el cielo porque estaba fuera de sí
y cuando al fin recuperó la gloria
que daba por perdida ya para siempre
se ensimismó en la Faz que allí refulgía
y que allá se apagaba como un perro muerto.

De Libro de la pasión, de José Miguel Ibáñez-Langlois
"La oración del Huerto", de El Greco, en la iglesia de Santa María la Mayor, en Andújar

lunes, 6 de abril de 2020

Pasión, muerte y resurrección

Aquí os enlazo el cuaderno de bitácora que mi compañero Fernando Moral ha abierto para cada día de la Semana Santa. Hoy tengo el honor de compartir cartel con un soneto de mi hermano Daniel con el que ganó el concurso de la Hermandad de la Veracruz de Sevilla y con Juan Antonio González Romano.

Las fotos son del fotógrafo y poeta Ramón Simón.

Colaboran buenos poetas, cada uno con su perspectiva y su estilo, porque pasión, muerte y resurrección suceden de muchas maneras distintas dentro y fuera de cada uno, y más que nunca en estos días de confinamiento para todos y de sufrimiento para muchos.

Que gracias a esta página la Semana Santa sea para quien guste un poco más bella y más santa.

Y este es mi soneto, de mi libro Menos la luna y yo

Aunque es de noche
Cuando me niegas lo que pido a gritos,
lo que sabes que siempre he deseado,
 me entregas abundante e inesperado
 regalos que no sé que necesito.

Me asombras como el mar; y lo bonito
es que no sé quién eres. Te he buscado
donde dicen que estás y no he encontrado
más que esta sed rabiosa de infinito.

Tan solo te he encontrado aquí en lo oscuro
combatiendo con ángeles mis miedos
cuando tengo que entrar en la maleza.

No puedo verte. Pero estoy seguro
de Ti, aunque es de noche, porque puedo
reclinar en tu pecho la cabeza.

domingo, 5 de abril de 2020

Feliz Domingo de Ramos

No puedo salir, pero el sol sí que ha salido y por las calles de Sevilla también Jesús en una borriquita, así que he adornado la puerta de mi casa con una palma y me he enchaquetado para ir a aclamarlo. Cierro los ojos y todo eso ocurre en este magnífico cuadro de Giotto.