sábado, 30 de mayo de 2009

Declaración de principios

Mi única obligación es ser bueno. Las demás obligaciones están de más si no me conducen a ésa. ¿Por qué tengo que ser del equipo de mi jefe, formar parte de un club social para estar a la altura de mi clase, obedecer una ley que me hace mala persona, permanecer por coherencia en un partido que ya no me convence, acabarme un libro que me está aburriendo y hacer cien flexiones diarias porque, si no, no me quedo tranquilo por las noches? Los principios éticos son los únicos legítimos para juzgar moralmente los actos humanos. Por tanto, las ideologías, los nacionalismos, los cientifismos, las supersticiones, los ecologismos, las modas, las escuelas filosóficas... que pretenden juzgar nuestros actos con criterios espurios deben ser confinados a sus oscuros rincones.

21 comentarios:

José Miguel Ridao dijo...

Así se habla, Jesús. Más claro, agua. Ojala todos sintiéramos esa obligación y nos olvidáramos de las demás.

Enrique Baltanás dijo...

La intención, como corresponde, es buena. El problema, como bien sabes, es definir qué es lo bueno, distinguir el Bien del Mal, porque hay quienes niegan incluso esta distinción. ¿Entonces? A mi modesto entender, el Bien está donde está la Verdad.

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Opino como Enrique.
Me parece muy acertada y admirable tu opinión, pero tal vez tu sentido de la "bondad" no se corresponda con un sentido de esa "bondad".

Incluso si llegas a definir el término y tus principios sobre él, estoy seguro que algunos lo confunden con el "mal".

No hay 2 sin 3 Jesús, y el mundo lo componen personas de sus padres y madres.

La riqueza de nuestra naturaleza radica en los acontecimientos opuestos, y en su propia convergencia.

Un abrazo y te felicito por tan magna y bondadosa, o malvada, entrada.

JESUS FIDELIS dijo...

¡Ole!
Comparto esos principios.
La clave ser buena persona, lo demás sobra.
Una vez leí un libro, en que al protagonista, un anciano le daba un consejo:
"Ama siempre mucho a tu mujer, tus hijos y tus padres y hallarás la felicidad".
El que algo esté en una ley no quiere decir que sea bueno.
El clasismo es una perdida de la perspectiva de la vida y de la realidad que nos rodea.
El no defender tus puntos de vista o creencias ante un superior o una autoridad, es la pérdida de la propia identidad.
Etc.

Jesús Cotta Lobato dijo...

José Miguel, esto lo digo porque estoy harto de ver cómo una persona reprueba totalmente a otra por su ideología o sus hábitos o por los libros que lee, aunque la persona reprobada sea un buen profesional y un buen compañero de trabajo.

Enrique, tienes razón. Los que niegan esa distinción son los primeros que no dudan en tachar de malo al padre que pega a sus hijos. Ahora que lo dices, podemos decir que la verdad y el bien son la misma cosa: el amor. Si algo es la verdad, es el amor. Pero, claro, quien también niegue eso, no debería quejarse si lo odiamos y lo tratamos mal porque sí. Un abrazo.

Javier, hay en nosotros tendencias incompatibles y antagónicas. Pero ahí está el amor para resolverlas. El amor es, por ejemplo, el único que puede conciliar lo que realmente me apetece hacer con lo que debo hacer, dos cosas que suelen oponerse muchas veces.

Tocayo, ser un buen padre, ser un buen hijo, ser un buen marido. Esa es, al menos en mi caso, la clave.

Er Tato dijo...

¿Separar los principios éticos de las ideologías, los nacionalismos, los cientifismos, las supersticiones...? ¡Menuda tarea! Que conste que me apunto.

Pero ¿te refieres a tus principios éticos o a los míos?

Un abrazo

Jesús Cotta Lobato dijo...

Tato, tu pregunta es la misma que más o menos me hace Baltanás. Quizá debería haber dicho, en vez de principios éticos, que mi único objetivo es amar al otro. Ama y haz lo que quieras. El que ama a los demás es bueno. El que no, es malo.

Olga B. dijo...

"Ama y haz lo que quieras" es una de las frases que más me impresionó cuando la leí por primera vez. Es una de las frases de mi vida, una que recordaré (quiero pensarlo)cuando el alzheimer haya triturado todo, cuando no tenga blog ni recuerde (ni me importen)los principios básicos de ninguna ideología. Mientras tanto, seguiré pensando que no todas son iguales. Pero procuraré aparcar esas consideraciones cuando lo que tenga delante sea una persona a la que tal vez, quizá, a lo mejor, sea posible amar.

Er Tato dijo...

Claro que también dicen aquello de como te quiero te aprieto.

Pero no me hagas mucho caso, que ya sabes que siempre ando buscando bronca... ;-P

Otro abrazo

Jesús Cotta Lobato dijo...

Olga, a mí también me impresionó cuando me la dijeron. No te imaginas la cantidad de dudas morales que he resuelto con esa máxima. Un beso.

Tato, a ver si nos conocemos y discutimos con una cerveza cada uno. Y así tendremos tres placeres: conocernos, cerveza y discusión segura. Un abrazo

Ranzzionger dijo...

Interesante reflexión. Estoy de acuerdo contigo, aunque también ese concepto del bien tiene matizaciones como se ha expresado por ahí. Lo que no me cabe duda es de que los prejuicios son unas anteojeras que nos marcan un camino más sencillo de seguir, pero que, a la vez, nos impiden descubrir senderos que nos llevan a un paisaje menos trillado y más apasionante. La adhesiones inquebrantables sólo demuestran que la faja nos ciñe con más fuerza.

eres_mi_cruz dijo...

en tu enumeración podrías incluir las religiones, supongo...
incluso la nuestra...

Alejandro Muñoz dijo...

Jesús estoy completamente de acuerdo contigo y con José Miguel; se puede decir más fuerte pero no más claro.
El "ser bueno" no necesita de niguna matización.

Gerardo V. dijo...

Sintética y concentrada es esta declaración de afán de libertad y trabajo. Y sí, estoy de acuerdo contigo en que, quizá, la tarea que mas deba entretenernos sea la de ser buenos. Pero ser buenos además de ser un proyecto individual debe albergar una vocación colectiva. Un bueno a secas no es nada sino comparte con otros, si no hay generosidad en el acto (y la generosidad no siempre debe dar gustito como últimamente se está imponiendo porque deja de ser generoso el acto, a veces hacemos cosas que cuestan trabajo pero que se hacen porque ese acto repercute positivamente en otras personas). Es cierto, Jesús, muchos estamos hartos de catecismos helados, de normas irracionales, de imponer el hacer por hacer sin que medie un solo pensamiento. También para ser bueno es necesario el pensamiento o de lo contrario la consecuencia, el efecto de la generosidad, se vería mermado. Y un bueno en el limbo es un bueno estéril. También debemos tender a que la bondad tenga un beneficio positivo.
Un abrazo
Gerardo

Jesús Cotta Lobato dijo...

Razzionger, si definimos el amor como Aristóteles, procurar el bien del otro en cuanto otro, ya quedan claros todos los matices. No se trata de imponer nada a nadie, sino de procurar su bien teniendo en cuenta que él es otro, distinto de nosotros. Un abrazo.

Eresmicruz, precisamente los principios éticos que casi todos defendemos provienen del cristianismo, así que opino que el cristianismo puede servir precisamente para que la única obligación real de un hombre sea amar al otro y, dado que el amor ama la libertad, no hay peligro de fanatismos. El fanatismo es ausencia de amor. Por eso no incluyo en mi enumeración nuestra religión. Precisamente es esa religión la que me ha llevado a hacer esa declaración de principios.

Alejandro, me alegro de encontrar otro que piensa como yo. O ayuda uno al que se cae o no lo ayuda. Si lo ayuda, es bueno. Si no,
no es tan bueno. Un abrazo.

Gerardo, ¡no reveles a los malos el secreto de la eficacia de los buenos! Aun cuando los buenos estén solos, me gustaría pensar que el resultado, a la larga, será también bueno.

Anónimo dijo...

"Por sus obras os conocerán"
Eso es la unica verdad, haz lo que a ti te gustarian que hicieran contigo o con hijo tuyo. Las etiquetas, los logotipos, los esteroeotipos, lo progre, lo ridiculo, la vanguardia, etc... mira lo que queda a su paso. Mas vale un corazón bueno que actuar de buen corazón, de todo corazón, con todo mi corazón, habra que ver lo que hay en ese corazón.
Bregar con adolescentes nunca es tarea generosa, sobre todo si son hijos tuyos, siempre tendrán el arma montada para en menor descuido darte un tiro certero y con miles de razonables explicaciones.

eres_mi_cruz dijo...

lo sé, jesús, pero...
¿me estás diciendo que la doctrina cristiana no ha generado fanatismos?... ¿falta de libertad?... entendidos éstos como la defensa de Una Verdad... aunque sea Trina...

seríamos unos necios si tratáramos de convencernos los unos a los otros...
detesto el uso de nuestra religión...

Jesús Cotta Lobato dijo...

Anónimo, no te imagintas cuánto te entiendo en esto de bregar con adolescentes. Pero qué le vamos a hacer. Peor serían los adolescentes si no breg1áramos con ellos.

Eresmicruz, coincido contigo. De todos los fanatismos el que me parece más feo es el fanatismo en que ha caído a veces el cristianismo, la religión del amor y del perdón. Por eso resulta la Inquisición algo tan imperdonable. Pero no debemos olvidar que el fanatismo no es un hijo de la religión, sino de la estupidez humana, que es capaz de volver fanática cualquier idea, desde la Patria hasta el fútbol. Un abrazo

eres_mi_cruz dijo...

gracias a Dios las vírgenes prudentes pasaron sin el imprimatur...
un abrazo y...

nihil obstat

Mery dijo...

La bondad debería primar por encima de todas las demás consideraciones, estoy de acuerdo.
Con frecuencia se trastocan las prioridades en esta sociedad en que la competitividad nos abruma.

Mi aplauso por esta entrada, Jesús.
Un abrazo

Jesús Cotta Lobato dijo...

Eresmicruz, has puesto el dedo en la llaga. A Maiakovski le puso Stalin un obstat. Yo estoy contento porque nadie me lo ha puesto a mí. Un abrazo.

Mery, a veces a uno le dicen que está loco o que es un ácrata o un reaccionario por decir o hacer cosas que no son malas, sino que sencillamente no son del gusto de todos. Un beso.