lunes, 26 de abril de 2010

Intolerancia y mala uva

En un ambulatorio de Córdoba a un anciano le ha molestado una cruz en la pared y, en vez de pedir un exorcismo, ha exigido que la retiren. Por lo visto, la tolerancia consiste en quitar lo que pueda ofender, en vez de precisamente tolerarlo.


Así las cosas, estaríamos en nuestro derecho de exigir en todo tipo de centros públicos que se retiren cosas como las fotos del rey, los carteles para dejar de fumar, la publicidad institucional con mujeres escotadas y cualquier cosa que a un quisquilloso no le guste. 

Pero no, el gobierno sólo la ha emprendido con los símbolos religiosos cristianos y no con los deportivos, los culturales, los publicitarios o los políticos.

Y yo me pregunto: ¿qué hay en la religión que al gobierno le ofende tanto? ¿Por qué la ley de ¡libertad! religiosa dispone la retirada de los símbolos religiosos en los hospitales, allí donde precisamente la gente necesita más del consuelo religioso? ¿No son ganas de fastidiar a los enfermos y moribundos retirar el Niño Jesús que hay en el Hospital Clínico de Málaga, siempre lleno de exvotos y flores con peticiones esperanzadas? ¿A quién le puede molestar eso?

Sólo a un tipo intolerante y con muy mala uva.

20 comentarios:

Olga B. dijo...

Yo no sé a quién le puede molestar un crucifijo, y mucho menos si va en ambulancia. Me pregunto si un buda le hubiese molestado. No entiendo nada. El mundo me supera y tengo por comprobado que cuanto más se manosean las grandes palabras -la tolerancia, el respeto, la libertad, la justicia, el amor... el mismísimo sentido común-, es porque en el fondo hay una incapacidad para vivirlas con naturalidad.

Jesús Cotta Lobato dijo...

Olga, sí, ojalá la gente comprendiera que la naturalidad consiste en ver como normales los símbolos y maneras que la gente tiene de expresarse.

Ramón Simón dijo...

Jesús, así es la vida, con sus cosas más que buenas y otras que no merecen la pena ni tan siquiera mirarlas.

Me pasa que con los años me he vuelto más tolerante para algunos temas y más despreocupado para otros. Es decir, que lo que no me llama la atención, llámese las tonterias de los políticos, el marujeo de la tele, paso de largo, no le doy la mayor importancia, pues entiendo que el tiempo pone a cada uno en su debido lugar. Sólo basta leer la historia de la humanidad para comprender que todo esto que sucede es un movimiento cíclico y que las aguas tarde o temprano volverán por sus cauces.

Jolin, que barbaridad, que de cosas he dicho en poco tiempo. Después del vieje vuelvo a ser el de antes, yupi!.

Un abrazo.

reyvindiko dijo...

Si hacemos caso de los que protestan, crearemos una sociedad de protestones.
Me llama la atención que para contentar a los "humanos" haya que deshumanizar los lugares públicos, y que lo público suponga una anulación de lo privado (esto último no me llama la atención. Da miedo)

JuanMa dijo...

Quizás me salgo un poco del tema, pero mirad lo que dice este médico, Julio Gómez, en una entrevista de La Vanguardia.

Jesús Cotta Lobato dijo...

Ramón, lo malo es que estos ciclos pueden durar varias vidas de hombres y entonces quizá los sufran nuestros hijos y por tanto hay que preocuparse y oponerse. Ese es mi punto de vista.

Reyvindiko, qué idea tan brillantemente expuesta la tuya. Permíteme que la difunda. ¡Humanicemos los espacios públicos!

JuanMa, qué pedazo de entrevista. La añado a favoritos. Un abrazo.

lolo dijo...

Estoy con Reyvndiko: NO a una sociedad de protestones.
Hay cosas que se venden mejor manoseadas. Qué timo.
Este tema lo tienen muy claro los niños: no lo entienden.

Me ha gustado la entrevista de Julio Gómez.

Anónimo dijo...

Jesús, yo diría mejor qué pedazo de entrevistado.
Me gustaría copiarle su propósito:

—¡Intentaré que la muerte me encuentre bien vivo!

Anónimo dijo...

La intolerancia llega a límites tan insospechados como el de un lector del Diario Sur, al que le gustaría que José Tomás no se recuperase de su cogida, pero que si se recuperase no pudiera volver a torear. Después de esto cualquier cosa es posible ¿Desde cuándo vale lo mismo una vida animal que una humana?
Quizá el anciano tenga ascendencia vampírica, de ahí su repelús por el crucifijo.

Jesús Cotta Lobato dijo...

Lolo, si sumamos el estupendo argumento de Reyvindiko al tuyo de los niños, ¡convenceríams al mismísimo presidente! Pero muy alto estoy apuntando.

Anónimo, ese es también mi objetivo: llegar bien vivo a la muerte. A ver si lo conseguimos. n abrazo.

Anónimo, ese lector del Diario Sur es lo que se llama un ecofascista. Un abrazo.

Dyhego dijo...

Don EPIFANIO:
A lo mejor poniendo una leja con figurillas variadas: un buda, un crucifijo, un corán, una torah, una hoja de marihuana, un totem... todo el mundo se sentiría tan agusto...
Salu2

Jesús Cotta Lobato dijo...

Dyhego, es una buena propuesta: como la pared es tan grande, que cada cual cuelgue lo que quiera, siempre que no vaya contra los derechos humanos o la consti. Un neutonio.

Anita dijo...

¿qué a quién? a todos aquellos que se creen dioses por lo que no permiten la competencia. Quieren monopolizarse.

elpiyayo dijo...

Quitar las cruces le va a costar.
1º Porque supone remover muchas joyerias, cuadros y banderas de muchos paises, lo gracioso, quitar la cruz, de "la Cruz Roja", por ser cruz y ser roja, curiosa coincidencia, sufrimiento y sangre.
Otra cosa graciosa, el signo más +, es una cruz, el signo de la multiplicación, es otra cruz, algo torcida. Yo si fuera Zapatero o Bibiana, pondria como signo más el simbolo femenino y el por, el signo masculino, bueno eso que lo resuelvan los matemáticos, un punto, dos puntos, tres puntos, una pajita, dos pajitas, etc.., a merced de los políticos que nos han metido.
Pero ¿quien me quta a mi mi Cruz, quein me ayuda a llevarla?

Los politicos no quieren quitar la cruz que cada persona lleva,ni aliviar su peso, en su lugar ponen una lavativa, un enema, paracetamol y agua.Con dos cojones

Isabel dijo...

Anita, creo que has dado en la tecla: eliminar a Dios para creerse dios. Un saludo.

Jesús Cotta Lobato dijo...

Piyayo, no había pensado en la cantidad de cruces que hay por ahí. Me alegro de que sean tantas y tan difíciles de quitar.

Anita, Isabel me ha quitado las palabras de la boca.

Alejandro dijo...

Para cuándo piensan eliminar de la circulación a los intolerantes... auténtica cruz de nuestra sociedad.

Jesús Cotta Lobato dijo...

Alejandro, sólo las personas inteligentes como tú son capaces de detectar a esos intolerantes disfrazados de tolerantes. Un abrazo.

Anónimo dijo...

bueno, puede ser un poco radical que este hombre exigiese que quitaran el crucifijo pero, ¿no aspiramos precisamente a convertir esta nuestra sociedad en laica? aunque no creo que un simple crucifijo ofenda a nadie de ninguna creencia o cultura pero, igual que se ha comentado que se pongan todo tipo de simbolos, ¿por que no se plantea que se quiten todos? convivimos diferentes culturas y me parece que ningun simbolo religioso en ningun lugar publico indica respeto hacia cualquier creencia
un saludo profesor

Jesús Cotta Lobato dijo...

Anónimo, los partidarios de la libertad siempre tienen razón y por eso opino que es más saludable y tolerante permitir todo tipo de símbolos, sean religiosos o no, que prohibirlos, porque en el primer caso hay libertad y tolerancia y en el segundo falta de libertad e intolerancia. Por otra parte, no creo que nuestro objetivo sea conseguir una sociedad laica, sino un Estado laico. El que tiene que ser aconfesional es el Estado, pero la sociedad suele ser religiosa y muy bien que hace en manifestar sus creencias. Reciba usted mi saludo.