domingo, 4 de abril de 2010

Zombis y vampiros versus Resurrección

El diablo ofrece sucedáneos de cuerpos inmortales, como los zombis y los vampiros. Los zombis son un asquito; se les cae el cuerpo a cachos, y si no los maquilla un maquillador de cadáveres, son impresentables. Necesitan carne viva para mantenerse en el ser, pero con eso no logran vivir. Lo mismo les pasa a los vampiros: ¡qué penita me dan todo el día chupando sangre, con lo bueno que están el vino y las torrijas! Y, total, tanta inmortalidad para no poder darse un baño en el mar al mediodía y tener que girar la cabeza como la niña de El exorcista cada vez que uno ve una cruz.

No compensa pactar con el diablo que sólo nos ofrece sucedáneos de resurrección.

Puestos a elegir entre las promesas, prefiero la del cristianismo, que afirma que, puesto que el hombre es cuerpo y alma, las almas están inquietas una vez que se mueren sus cuerpos, porque anhelan volver a estar juntas con ellos. El cuerpo del resucitado ya no es un conjunto de átomos que si se queman se convierten en ceniza y esta en flores y estas en la caca de una vaca y ésta en piedra o en chorizo o en vete tú a saber en qué, sino que la materia gloriosa que compone ese cuerpo definitivo es sólo del dueño de ese cuerpo y ya no se podrá convertir en otra cosa, ya no será una materia prima con la que conformar cualquier cosa y que necesita reponer con nueva materia la que desecha por el culete.

¡Qué maravilla ese cuerpo estupendo que tendrá las ventajas de la materia y ninguno de sus inconvenientes!

Otro día os contaré mis dudas y curiosidades respecto a ese cuerpo que tanta esperanza me da.

10 comentarios:

Anónimo dijo...

Lo de los vampiros es cierto, los hay de dos categorias, unos finos, delicados, de apriencia dulce que te chupan la sangre poco a poco,que hasta te produce placer, dejandote que te repongas y cunado te ven un poquitín recuperado otro lametón.
La segunda categoria son los que te succionan toda la vida para siempre, te dejan como una mosca queda en la tel de araña. Es como el poder legislativo y el poder ejecutivo.
Ah¡ Las vampiras, eso ya es desastre total.

Dyhego dijo...

Don EPIFANIO:
Según el Génesis Dios hizo una figura de barro y le insufló vida. Ergo, cuando la vida se va, lo lógico es que el cuerpo se convierta en barro ¿no? (Pvlvis es et in pvlverem reverteris).
Siento dolor por esos "zombis" que han perdido la esperanza y la alegría por la muerte de un hijo, del cónyuge, de un amigo...
Siento odio por esos "vampiros" que te chupan la energía, que te quitan las ilusiones, que te destrozan las alegrías, que te aguan la fiesta con sus victimismos.
Siento fascinación por esas "vampiresas" sensuales que te cautivan el corazón con sólo quitarse un guante (Gilda), con sólo mirarte (Ava Gadner), con el vuelo de una falda (Marilyn Monroe), con un silbido (Lauren Bacall), con un do re mi fa (Tira Turner)...
¿Me ha devuelvo usted 1 neutonio y 1/2? ¿Eso significa que está usted mosqueado conmigo?
1 neutonio, desconcertante, apreciado y apreciable "amigo".

Máster en Nubes dijo...

Ay, cómo me ha gustado esto... Yo como carcasa el cuerpo me suena raro, debe ser que no soy nada espiritual ;-) y le tengo cariño al mío, son ya muchos años junticos... Y luego se me ocurre que si a su imagen y semejanza nos creó... si somos cuerpo, y no solo alma, se supone que precisamente el cuerpo o el modo que tenemos de tenerlo o lo que sea será imagen de alguna forma de Dios ¿no?. Si no, nos hubiera hecho ángeles, espíritu solo sin carne. De ellos, de los ángeles, no se dice que están creados a su imagen y semejanza, mire por dónde...

Espero tus curiosidades y dudas, a mí divierte mucho todo esto aunque a veces la vejez sea dura y cueste aceptarla, no solo la propia, la ajena...

lolo dijo...

Vive en mi casa una niña que tiene catorce años y lleva dándole vueltas a la resurrección de los cuerpos hace por lo menos uno. Lo de las almas inquietas que anhelan volver a sus cuerpos me ha gustado mucho, se lo contaré.
Creo que es lo que le pasa a ella. No piensa que sea dos cosas; es una.

Los vampiros sólo le gustan si son guapos y va al cine con sus amigas. A los zombis, ni verlos.

Jesús Cotta Lobato dijo...

Anónimo, yo me refería a los vampiros de la mitología. De esos otros vampiros reales haces bien en mantenerte alejado.

Dyhego, eso es lo lógico, pero en este asunto de la muerte no me gusta demasiado la lógica. Respcto a su opinión respecto a los zombis y los vampiros y las vampireseas estoy totalmente de acuerdo con usted. Y para que vea que no estoy nada enfadao, hoy le envío tres neutonios pascuales y floridos.

Máster, ese mismito pensamiento lo tengo yo. Me gusta eso que dices de la imagen de Dios: siempre he pensado que nos debemos parecer a Él en algo más que la inteligencia la libertad. Esta semana prometo hablar de mis curiosidades al respecto.

Lolo, es que somos sólo una cosa. Cuando santa Teresa tenía sus éxtasis espirituales, luego vomitaba y cuando el cuerpo se emborracha, el alma puede pensar poco. Somos dos dimensiones tan mezcladas, que somos sólo una. Dile a esta niña de catorce años, a quien le alabo el gusto antizombi, que sería absurdo que Dios hubiera creado estos cuerpos serranos tan bonitos para que luego todos acaben en ceniza para siempre. Dios es un Dios de vivos, no de muertos. Un beso para la niña.

reyvindiko dijo...

El cuerpo da unas alegrías demasiado divinas para convertirse luego en polvo. Me salvo del pesimismo porque el placer me lleva tanto o más a Dios que la tristeza. No concibo, por tanto, un paraíso pleno sin cuerpo. Quizá sea por eso que alguno prefiera el infierno al cielo, porque imagina más corporal el primero y demasiado etéreo y espiritual el segundo.
La percepción espiritual de Dios debe ser muy colmadora, pero ¿cómo verán mis ojos, oirán mis oídos, saborearán mis sentidos a Dios?

Jesús Cotta Lobato dijo...

Reyvindiko, qué buen argumento. Ni ojo vio ni oído oyó... así que aquello será la plenitud de nuestros sentidos. Y qué bien eso de que el placer conduce a Dios. Hablaré de eso dentro de dos días. Un abrazo.

Anónimo dijo...

Perdón Jesús, yo no sabía que habia vampiros mitológicos, yo hablo de los que conozco y las vampiras, las vampiresas es otro cantar

El alegre "opinador" dijo...

Por algo decimos en el Credo que creemos en la "resurrección de la carne". Seguro que será un cuerpo la mar de curioso...
Un abrazo.

Jesús Cotta Lobato dijo...

Anónimos, los vampiros reales de los que hablas chupan la sangre sólo en sentido figurado.

Alegre, a esa resurrección me refiero y esa misma curiosidad que tú tengo.