miércoles, 10 de noviembre de 2010

Resurrección de los cuerpos

Yo creo que la Iglesia debería darle más publicidad al dogma de la resurrección de los cuerpos. A veces pasa por él de puntillas. Sin embargo, a los que el cuerpo nos gusta muchísimo es un dogma que nos proporciona mucha esperanza.

A mí esa frase de Jesús referida al más allá "Dios no es un Dios de muertos, sino de vivos" me invita a seguir creyendo aun cuando al final resultara ser todo una hermosa mentira.

Eso de ser inmortal sólo en espíritu es una fantasmagoría platónica. Prefiero esta idea escolástica de que el alma está intranquila en el más allá hasta que recobra su cuerpo.

Y además, no cualquier cuerpo, sino un cuerpo en estado glorioso, sin los achaques y defectos que ahora lo aquejan. Cuando Cristo resucitado se aparece a los doce, se come un pescado y eso es porque el estómago le funcionaba. ¿Para qué nos iba a dar Dios un cuerpo para la eternidad si luego sus órganos no funcionan? Seríamos entonces como zombis y entonces yo me haría budista.

Qué gusto un cuerpo sin acné, sin alopecia, sin eccemas, lozano, novio, fuerte, sano... Yo recuperaré mi gloriosa cabellera. Allí no habrá gastroenteritis ni piojos ni escoliosis.

Seremos como Adán y Eva antes de probar la manzana.

14 comentarios:

lolo dijo...

Qué impresión estrenar hoy los comentarios. Estoy de acuerdo en todo menos en lo de la publicidad. Mira, Cotta, yo creo que es mejor no dar publicidad a estos temas; imagínate unas octavillas los domingos a la salida de misa hablando de lo novios que serán nuestros cuerpos... deja, deja, más vale que lo cuentes tú.

Si la publicidad es catequesis, está dada. Pero lo que creo es que solo (sin acento?) se puede llegar a esta conclusión después de haber aprendido a amar el propio cuerpo... y el de otro. No? No sé, me estoy armando un lío, ay.

José María JURADO dijo...

Seremos como Eva o como Adán.

Pero no "y", hay cuerpo al otro lado, pero no matrimonio.

Retablo de la vida antigua dijo...

Ya lo decía Eugenio d´Ors, con el que usted coincidirá, en sus Oraciones para el creyente en los ángeles: que más allá de muertos
"La gloria de la forma reavivará los cuerpos;/Y a cada individuo, su idea.".

Saludos.

Jesús Cotta Lobato dijo...

Lolo, la verdad es que no estaba muy sembrado yo con lo de la publicidad. Lo de las octavillas me ha abierto los ojos. Y la segunda parte de tu comentario es lo que yo quería decir pero no sabía cómo. Olé.

Jesús Cotta Lobato dijo...

José María, eso es lo malo, que no habrá matrimonio, supongo que porque habrá algo mejor. Un abrazo.

Jesús Cotta Lobato dijo...

Retablo,qué maravilla de verso. No he encontrado una síntesis mejor entre poesía, filosofía y teología. Guardaré ese verso para mis últimos días. Gracias.

Dyhego dijo...

Don EPIFANIO:
¿Y qué hacemos con la transmigración de las almas? Las almas se darían de tortas por coger un cuerpo y muchas se quedarían "descuerpadas".

A mí me seduce más la idea de ser como el Cásper de las películas: así me meto donde me dé la gana...

30 neutonios corpóreos.

Jesús Cotta Lobato dijo...

Dyhego, mejor es un alma descuerpada que un cuerpo desalmado. Y respecto a las capacidades que quiere usted para el más allá, supongo que ser cuerpo resucitado no nos permitirá a lo mejor meternos en una botella, como un genio, pero sí atravesar paredes. Reciba usted hoy diez gloriosos neutonios.

El alegre "opinador" dijo...

Ahora que estoy buenorro por los kilos que me he quitado, me encanta lo de la resurrección de los cuerpos. Je, je, je.
Ahora en serio. Como católicos, no sé por qué no nos cuentan claramente esto y siguen con la vaina de las almas... Si el ánima no es doctrina cristiana. Véase la herejía gnóstica.
Desde que empecé a dar los primeros pasitos estudiando teología hace mil años, lo descubrí y me motivó mucho más que las almas incorpóreas vagando por ahí...
Un saludo.

Jesús Cotta Lobato dijo...

Alegre, ya somos dos. Menos Platón y más Aristóteles. Un abrazo.

Dyhego dijo...

Don EPIFANIO:
Respuesta pronta, directa, eficaz e ingeniosa la suya: "...mejor es un alma descuerpada que un cuerpo desalmado".

Quise decir que si la relaciós es un alma por un cuerpo; con la teoría de la metempsicosis se va todo al carajéter. Un número determinado de almas se reencarna en varios cuerpos (uno por cada reencarnación): luego... habrá cuerpos que se queden sin alma (los desalmados que usted cita).

Por soñar, a mí me gusta la idea de un fantasmiko (¡qué helados más ricos¡) para meterme en una botella, en otro cuerpo, aparecerme a las gentes y darles sustos o permanecer invisible pero cerca de mis hijos, cuando yo me ha muerto, para vigilarlos de cerca y darles algún caponazo fantasmagoril si se lo merecen.

Cuando tengo un momento de debilidad anímica y pienso en el concepto de "eternidad" me entran unos sudores y unas angustias vitales...

Yo me quedo aquí, que estoy muy agusto.

40 neutonios, don EPIFANIO.

Jesús Cotta Lobato dijo...

Don Dyhego, como usted quiera. En lo único en que hoy nos parecemos es en ese deseo enorme de proteger a los nuestros cuando hayamos muerto. Varios neutonios fantamines.

Anónimo dijo...

Don Jesús: lo de las paredes es seguro, porque Cristo se le apareció a los apóstoles cuando estaban muertos de miedo y bien encerraditos, como bien dice Juan 20, 19. Pirra.

Jesús Cotta Lobato dijo...

Pirra, gracias por recordarme el episodio y la cita. Qué suerte tuvieron sus discípulos de verlo. Polá filiá.