domingo, 19 de abril de 2026

Menos la luna y yo

La inspiración de este soneto, que dio título al libro, se la debo a la piscina de mi amiga Aurora Pimentel. 

MENOS LA LUNA Y YO 
Me llamó anoche el chopo al agua fría 
que el monte derramaba por mi espalda. 
Brotaron hojas frescas en su falda 
 y el agua hizo de mí lo que quería. 

Menos la luna y yo todos dormían. 
La brisa cimbreaba la cañada. 
Por mis piernas trepó la madrugada 
y en mi pecho quemaba el mediodía. 

Todo me conocía por mi nombre. 
La muerte estaba viva. Y al arrullo 
de las ranas fluía la cascada. 

El agua era más agua y yo más hombre. 
La noche era más mía y yo más suyo. 
Y el cielo me cabía en la mirada. 
(Menos la luna y yo, Jesús Cotta, Isla de Siltolá)

 

6 comentarios:

Dyhego dijo...

Don Epifanio:
un poema sensual y placentero.
Sólo sobran las ranas, malditas y asquerosas ranas.
25 neutonios piscineros.

Baltasar G.M. dijo...

Excelente soneto, con ciertas licencias (dormían-mediodía, arrullo-suyo y la repetición de la rima en -ada en los tercetos tras la del segundo cuarteto), pero también con versos memorables y un último terceto de antología.

Hay una canción de Tom Waits en la que también él está solo con la luna en plena noche mientras los demás duermen:

Well, I'm sitting on a windowsill, blowing my horn,
nobody's up except the moon and me

Estoy sentado en el alféizar de la ventana, tocando mi trompa,
no hay nadie despierto excepto la luna y yo

Tom Waits - Rosie
https://www.youtube.com/watch?v=qWiSCbPskEI&list=RDqWiSCbPskEI&start_radio=1

Jesús Cotta Lobato dijo...

Don Diego, qué rabia me da haber puesto ranas en el poema. Si sale una antología, las voy a quitar. 25 neutonios lejos de los batracios

Jesús Cotta Lobato dijo...

Baltasar, gracias. TOdo lo que dices de las licencias es cierto. Es que a veces me ocurre que si soy totalmente académico con las exigencias del soneto no logro decir exactamente lo que quiero. Los maestros sí que lo logran.
Y no conocía yo esa canción. Gracias. Voy a oírla
Ex corde,
Jesús Cotta

elguantederita dijo...

También eres maestro.

Jesús Cotta Lobato dijo...

¡Dios te lo pague!