miércoles, 18 de marzo de 2009

Me pregunto a mí mismo

Me gustaría ser de esas personas que sólo tiene lo que usa y sólo usa lo que tiene, pero soy más bien de los que no saben lo que tienen y por tanto no lo usan, lo tengan o no.

Por ejemplo, como soy buen cliente de las librerías, mi casa está atestada de señaladores de libros, pero cuando tengo que marcar la página de uno de los cinco o seis libros que leo más o menos a la vez, acabo poniendo un papel de fumar, un trozo de cartón o un lápiz. Y, entonces, ¿para qué guardo los señaladores?

Cada cierto tiempo compro treinta bolígrafos y al cabo de un mes no queda ninguno y acabo escribiendo las cosas con un lápiz gastado y de punta roma. Lleno de angustia Nos preguntamos: ¿Quién abduce a los bolígrafos?

18 comentarios:

antónimo dijo...

Me sorprende que en determinadas cosas seamos tan parecidos y en otras tan deferentes.El misterioso caso de los bolígrafos me ocurre a mí también.; el de los libros y los separadores y ¿cómo no? el de los mecheros A veces tengo 3o mecheros y al día siguiente ninguno.

Olga B. dijo...

El de los mecheros y los bolígrafos es el mismo que el que despareja los calcetines. El mismico. Sólo algunos objetos mágicos (el lápiz de punta roma, las gafas de sol más feas y baratas, etc.) se libran de su poder y nunca jamás se pierden.
En algún sitio hay un extraño arsenal de cosas nuestras abducidas por los duendes. Un día iremos a él. Preguntaré por tus señaladores;-)

José Miguel Ridao dijo...

Me siento identificadísimo; ya hablé una vez del misterio de los calcetines perdidos. Este fenómeno de la abducción es preocupante. Sospecho que los extraterrestres están entrenándose con estos pequeños objetos, y después nos tocará a nosotros.

Gerardo V. dijo...

Cosas en común querido Jesús, cosas en común. deben ser provocadas por el oficio de la abducción como bien dices. y coincido con Antónimo y Olga B que también me ocurre con los mecheros. El estilo de Mecheros y boligrafos es distinto a los de los marcapaginas que son más independientes, en cambio boligrafos y mecheros son mas sociables; con frecuencia se reunen en pequeños o grandes grupos, pueden ser sedentarios y longevos, otros culillos de mal asiento o promiscuos que de mano en mano van y ninguno se lo queda, nómadas otros, de todas razas y colores. A veces pienso que se parecen mucho a nosotros y que también han aprendido a despedirse a la francesa.
Cosas en común, amigo Jesús, cosas en común.
Un abrazo. Gerardo

Máster en Nubes dijo...

Yo más bien creo que hay un limbo extraño donde se encuentran todos ellos a la espera de no se qué.
Un abrazo
Aurora

Juan Antonio Glez. Romano dijo...

Aalgún día encontraremos el lugar a donde van a parar los bolis abducidos, que seguro se encuentran rodeados de mecheros, señala-páginas, calcetines. Pero no seamos negativos: en tiempos de crisis, ¿de qué iba a vivir la empresa "bic" de no ser por tener programados a sus bolis para la auto-ocultación?

antónimo dijo...

yo creo que desde que tenía ocho o nueve años no he gastado un bolígrafo. Todos desaparecen en plenas facultades escritorias, además da igual que sea bic, de propaganda o un regalo que tu madre o un alumno te hace con cariño. Todos desaparecen y lo que es peor: ¡lLenos de tinta!

Juanma dijo...

Los bolígrados abducidos van a parar allí donde comienza la literatura de ciencia ficción. Cosa distinta es que no garantizan la calidad de la misma.

Por lo demas, identificación plena con tu entrada.

Un abrazo, querido Jesús.

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Bien Jesús, bien. Creo que deberías escribir algo más amplio sobre esas "desapariciones misteriosas". No sólo bilis, o calcetines, dentro de poco desaparecerán de nuestras cuentas el poco dinero que tenemos. ¿Dónde van a parar?

Miradme al menos dijo...

Para mí lo más alucinante de todo es que los bolígrafos y los lápices desaparecen en la misma mesa de trabajo. Estas leyendo algo y, cuando vas a echar mano al bolígrafo (magia potagia) ya no está. ¿Un castigo de los dioses?

Rosna dijo...

Mis bolígrafos son un caso interesante , estan llenos de tinta y ninguno escribe... (-_-)
Feliz día !!!
Rosna

Jesús Cotta Lobato dijo...

Antónimo, yo creo que por eso conectamos. Me pasa como a ti: no recuerdo haber gastado nunca un boli.. Y como a Rosna: tengo un vaso lleno de bolis que no pintan y nunca me animo a tirarlos. Ya que los bolis se pierden tanto, se podían perder esos, ¿no? La explicación debe ser ese duende del que habla Olga con tanta gracia. Gerardo, con los mecheros, como dices, también me pasa. Y con los paraguas. En cuanto a los calcetines, José Miguel, deberían estar unidos con un hilo invisible para que no se desparejen. Debe ser lo que dice Juan Antonio: las empresas programan los objetos para que se vayan al limbo del que habla Máster. ¡Y menos mal que por ahora no ocurre lo mismo con el dinero, Javier!

elpiyayo dijo...

Aprende a señalar las paginas con billetes de 500 euros, si, esos que son rojos o verdosos, segun dicen, porque en los bancos no hay, tu verás como siempre sabrás que libro lees y que pagina es, creelo, es mejor que los boligrafos, pero claro si lees cinco libros, son 2500 euros.
Yo doblaba el pico de la hoja que estaba leyendo, al final, habia como cien hojas dobladas, claro que tengo callos en las manos y no soy funcionario, soy un "pringao"
¿Ay! inocente jesusito, una mujer puede decir cien veces que no y un hombre, como que siempre dice que si.

Juan Luis de Soria dijo...

“UBI SUNT?” POR LOS MECHEROS Y BOLÍGRAFOS PERDIDOS, CUYO NOMBRE ES LEGIÓN, AUNQUE ALGUNOS SE ENCUENTRAN, Y SIRVEN PARA ENCENDER UNA ÚLTIMA PIPA O HACER UN GENIAL SONETO. DESCUBRE QUE LOS CUARTETOS NO RIMAN AL DETALLE, PERO LE DA LO MISMO.

¿Dónde estarán ahora los mecheros
que nos dieron el fuego dominado
y encendieron la pipa? Bien mirado,
los bolis van por similar sendero,

porque ¿qué fue de tantos que nos dieron,
publicitarios, plásticos, y un lado
donde ponía RENFE, o regalados
por la abuela, de oro, y que lucieron

encima de la mesa? A veces sueño
que al Centro de la Tierra se dirigen
y alimentan el humus del Planeta.

Combustible del mundo, ya sin dueño,
reposan en su limbo. Otros eligen
volver al mundo y encontrar su meta.

eres_mi_cruz dijo...

es fácil...
¿se reproducen los tupperware en tu cocina?...
pues ya sabes donde están tus bolígrafos.

Jesús Cotta Lobato dijo...

Juan Luis, ¡yo sería incapaz de hacer un soneto a los mecheros! Desde luego, si como decía María Zambrano la poesía rescata a los objetos de su insignificancia, tú lo has conseguido en este soneto. Sé bienevenido.

Jesús Cotta Lobato dijo...

Eresmicruz, sobre los tupperware (los tupacamaru, como decía no sé quién), deberíamos hablar algún día. No hay manera digna de guardarlos en la cocina, se desparejan todos y cuando uno los tira, los echa en falta. Un abrazo

Mery dijo...

Me encanta esta entrada y los comentarios de mis predecesores, porque podría decir amén a todo lo que hay escrito aquí.
Hace pocos dias hice limpieza de media librería y me aparecieron unos cien marcadores de libros. De los bolis que no pintan, ni hablemos.
Y recortes de prensa, reseñas de viajes, en fin, un sinfín de absurdos.
Un beso, Jesús.