sábado, 14 de marzo de 2009

¿Puedo ir al servicio?

Cuando un alumno me pide en mitad de clase ir al servicio, suelo ser muy condescendiente. Cuando yo era pequeño, para que el maestro me dejara ir al servicio, me meaba un poco en los pantalones y luego iba a la mesa del maestro y le pedía, como si no hubiera pasado nada, ir al servicio. Siempre me daba permiso. Seguramente él creía que no tenía yo mucho control sobre mis esfínteres, cuando es justo lo contrario. Gracias, maestro.

13 comentarios:

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Recuerdo que tuve un profesor al que no le podíamos preguntar eso. Sea como fuere, el recuerdo es muy fuerte, y todavía hoy me imagino en el aula, y esas ganas...

Juan Antonio Glez. Romano dijo...

Yo, la verdad, no entiendo la manía de algunos de no dejar nunca ir al servicio... siempre que los que lo piden lo hagan de forma razonable y regresen en un tiempo adecuado; de lo contrario, como de costumbre, pagan justos por pecadores.

Juanma dijo...

Yo, al igual que Javier, tengo recuerdos casi tenebrosos de ese momento por culpa de un maestro que se ve que ya venía con los deberes hechos de casa. Pero yo no...¡¡necesitaba mi tiempo!! Sigo igual...

Un abrazo, querido Jesús.

Mery dijo...

Qué control, mojarse los pantalones sólo un poco. Yo creo que no hubiera sabido calcular exactamente la parada. Vamos, que me empaparía toda sin remedio.
Un beso y feliz fin de semana

Jesús Cotta Lobato dijo...

Amigos, con profesores que no permiten ir al servicio, el control de esfínteres delanteros es lo mejor. A vosotros no os dejaban ir al servicio, pero yo encontré la manera. No quiero pensar en el trabajito que le di a mi madre y a la lavadora. Besos y abrazos

Octavio dijo...

¿Por qué a las niñas las dejamos ir siempre (profesores y profesoras, ojo) y a los niños nos cuesta más trabajo? ¿Presunción de inicencia frente a presunción de culpabilidad? El ministerio de la igualdad debería hacer algo al respecto, pienso.

José Miguel Ridao dijo...

Pues mi papá está siempre en el servicio.

El Africanito dijo...

Jesús, que bien montado lo tenías.

A mí de pequeño, interno en un colegio de monjas, en medio de una misa, me vinieron unos apretones que no pude contener,después de avisarla 3 veces. La monja con cara muy seria me decía, aguanta que estamos en misa y a la cuarta fui con el paquete en el trasero.
Al final terminé cagado y regañado.

un saludo y buen fin de semana

Jesús Cotta Lobato dijo...

Octavio, nunca había caído en eso. Tienes razón.

José Miguel, eso es lo normal en los padres. El cuarto de baño es un lugar muy tranquilo.

Africanito, sí que tuviste que pasarlo mal. Desde luego, conmigo los alumnos no tienen ese problema. Un abrazo

Rosna dijo...

Grrrrr ....Las niñas no inventamos razones para ir al Toire ( aqui le decimos Toire al servicio ....) si mis profesores se negaban le preguntaba : Usted no necesita hacer oyiko ...unko o cambiarse los pañitos ....??? Es simple ,decir la verdad ....
Buena semana para tod@s
Rosna

Jesús Cotta Lobato dijo...

Rosna, suerte que tenéis las niñas. Por cierto,¿Toire viene de Toillette?

Rosna dijo...

Toire le dicen al wc... son raros en esta Isla ... y el Furo : es el cuarto de baño , con la tradional bañera japonesa , mmmmm , muy muy relajante ... esencias , aromas , pátalos de rosas , burbujitas y el agua a 48 grados :_; .
Rosna

Rosna dijo...

Ppsshhhhh ....tradicional ...
Si algún día pasa por esta Isla , le recomiendo el Onsen , los famosos baños públicos son muy muy relajantes ....
Rosna