lunes, 21 de septiembre de 2009

El poeta hippy

Una vez un hippy me abordó en la calle para venderme su poesía a veinticinco céntimos el poema. Le compré cuatro. Tuvo además el detalle de recitármelos.

Eran baratos, porque eran buenos, aunque ya sé que la poesía no se mide por céntimos. Le dije que entre los poetas españoles había uno que había sido cabrero, pero que faltaba uno que fuera hippy. Así que le sugerí presentar sus poemas a los concursos con un título así como El poeta errante, Con flores en la barba o Canciones de un hippy enamorado.

-Y si ganas, te darán por cada poema mucho más de veinticinco céntimos.

Pero él me respondió que para maría y condones tenía de sobra con lo que cobraba a a amantes de la poesía como yo y que, si de pronto ganaba tres mil euros, ¿dónde iba a meter él tanta hierba y tanto látex?

-Todo lo que tengo tiene que caberme en esta mochila -y me enseñó un macuto militar lleno de ropa y papeles.

Yo, entonces, le compré otra tanda de poemas.

19 comentarios:

Er Tato dijo...

Fantástica entrada, Jesús. Pura metapoesía, si es que existe ese palabro.

Un abrazo

Er Tato dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Juanma dijo...

Genial nuestro poeta hippy, un tío auténtico. ¿Aguantará?

Un abrazo.

eres_mi_cruz dijo...

-pero si hablamos de poesía... empecemos por las vidas de los poetas...
¿cómo se escribió Hamlet?... mientras los alguaciles golpeaban a la puerta de Shakespeare... no me extraña que sus obras tengan tantas faltas...
¿cómo puede trabajar un genio si no puede pagar sus facturas?... y cuando digo trabajar me refiero a trabajar... la gente que nunca ha escrito no entiende que la poesía no se escribe fácilmente...
mi salud, milord, ha estado tan mal que es un milagro que siga vivo... tengo el corazón dilatado y el hígado destrozado pero, sobre todo, tengo sensaciones en la columna que no puedo describir... tengo un bulto en la tercera más alta que quema como el fuego, la segunda desde abajo está fría como el hielo... a veces me siento como si tuviera mil cirios en la cabeza y se organizaran fuegos artificiales en mi cerebro... y soy tan sensible... que puedo sentir un pétalo de rosa debajo del colchón... en resumen, soy una pieza de maquinaria tan precisa y tan curiosamente montada... que me confunde pensar que sólo he vendido 115 copias de mi poema... estoy seguro que se debe a una conspiración en mi contra...

-pero señor Greene, su trabajo es admirado por todos los jóvenes poetas...

-ellos escribirían cualquier basura que se vendiera... me duele decirlo porque amo a la literatura como a la vida, pero... el arte de la poesía está muerto en Inglaterra...


tu entrada me ha recordado a la escena de "Orlando", del capítulo Poesía, en la que el-la protagonista invita a comer a un afamado poeta del XVII... versión isabelina de Javier Sánchez Menéndez...
el actor que lo interpreta es el poeta británico contemporáneo Heathcote Williams...
espero que fuera del ajetreo de tus clases puedas verla con tranquilidad...

Jesús Cotta Lobato dijo...

Querido Tato, se non esiste, é ben trovato. Gracias.

Juanma, no sé si aguantará, pero con que haya estado así unos añitos, ya es un milagro. Un abrazo.

Eresmicruz, esta noche me sentaré a ver tus enlaces, que siempre me sorprenden. En cuanto al arte de la poesía muerto en Inglaterra, no sé, me suena a respuesta de poeta desengañado. La poesía no morirá, aunque sólo se vendan ciento quince ejemplares. Un abrazo.

Julio dijo...

Ese sí que es un poeta, y no una panda de burgueses esgaeros que todos conocemos.

José María JURADO dijo...

Qué crueldad, Jesús, proponerle que se presentara a un premio literario, ese impúdico linchamiento.

El Africanito dijo...

Algunos por la calle le miraran mal, pensaran de él que es un sucio,andrajoso y maloliente callejero, sin embargo (tiene lo que ama y ama lo que tiene),que es muy dificil de conseguir, por eso yo admiro a ese hippy.

un saludo mu apretaísimo

Jesús Cotta Lobato dijo...

Julio, poetas de esos nos faltan. Puro amor a la poesía.

José María, fui cruel en mi consejo, pero él lo desoyó con sabiduría.

Africanito, a veces tengo tentaciones de hacerme hippy y ser pobre, pero libre. Otro abrazo apretao. Me supo a poco la cerveza del otro día con vosotros en el centro de Málaga.

El Africanito dijo...

A mi me pasa justo igual con lo de la cerveza, pero eso podemos arreglarlo pronto.

un abrazo mu apretao

churricos dijo...

Sr.Cotta.
En una ocasión, escuche una cita de un periodista que decia así.
"Que complicado es el ser humano. Se pasa la mayor parte de su vida dejandose la piel en trabajos que odia para ganar dinero que gastará en cosas que no necesita con la unica finalidad de dar envidia a las personas que no quiere"
Me alegra comprobar que existen personas sencillas.
Un saludo

Jesús Cotta Lobato dijo...

Sr. Churricos, ¡qué cita tan estupenda! Se la diré a mis alumnos para que sepan qué no tienen que hacer. Un abrazo.

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Aún conservo poemas de ese u otro poeta hippy.

Has pagado poco, a mi me timó, seguro.

Jesús Cotta Lobato dijo...

Javier, digo lo de veinticinco céntimpos porque era medio folio con cuatro poemas. Bueno, con tu dinero y el mío fumará maría a nuestra salud.

Miradme al menos dijo...

El hippy te ha dado toda una clase magistral. Pura sabiduría. Por momentos recordba los versos de Fray Luis:
Y mientras miserable-
mente se están los otros abrazando
con sed insacïable
del peligroso mando,
tendido yo a la sombra esté cantando.

Jesús Cotta Lobato dijo...

¡Ay, Fray Luis eterno! ¡Quién pudiera huir de este mundanal ruido! Siempre nos quedará como refugio la poesía, Miradmealmenos.

Mery dijo...

Ese hombre logró casi el sueño de cualquier ser humano que se precie: que todo le cupiera en una mochila. Envidiable.
Una anécdota muy curiosa, de verdad.

Un abarzo

Rosna dijo...

Le confieso Cotta san que esta entrada me emocionó .
Algún día el poeta hippy se cruzará en su camino ,pero no le compre sus poemas , hablele de Canora ,por favor ...
Un beso pero esta vez es para el poeta hippy .....
Rosna

Jesús Cotta Lobato dijo...

Rosna, si me lo encontrara, se lo diría y también le daría el beso de su parte.