viernes, 14 de mayo de 2010

Gallinas ciegas

Era yo adolescente cuando vi por vez primera cómo degollaban a un gallo. Cuando lo colgaron cabeza abajo y sin cabeza para que se desangrara, las gallinas comenzaron a rondarlo y yo, horrorizado por el espectáculo, le dije a mi padre: "Fíjate cómo lo quieren. Lo echan de menos".
Pero mi padre me dijo: "¡Qué va! Las gallinas son tontas. No saben lo que ha pasado. Vienen sólo a picotear la sangre".

Y, en efecto, eso comenzaron a hacer las gallinas.

Y me parece que algo de gallina tontorrona y amiga de la sangre hay en el ser humano. Cuando hay un accidente en la carretera, los coches corren menos a ver si ven por algún sitio las vísceras. Y algunos telediarios se creen que no informan bien de un atentado o de un accidente si no muestran por lo menos el serrín que la policía echa en el suelo para tapar la sangre.

Me asquea tanto esa gallina tonta que tengo dentro, que cuando sé que van a echar morbo y sangre en la tele, me voy o miro para otro sitio. Pero siempre tengo que hacer algún esfuerzo de voluntad. La gallina tonta quiere hurgar en la sangre.

13 comentarios:

Dyhego dijo...

Don EPIFANIO:
También me pregunto el porqué de esa curiosidad mórbida. No lo entiendo. Hay falta de educación cuando uno se queda mirando a una persona que tenga alguna característica especial. Hay curiosidad grosera cuando se pretenden conocer todos los detalles de un accidente. ¿Pero quedarse extasiado mirando vísceras y casquería fina...? Realmente no puedo entenderlo. ¡Si cuando voy a donar sangre me paso el rato mirando el techo o los carteles de la pared!
1 neutonio

Ramón Simón dijo...

Las gallinas tontas como muchas personas no sólo picotean en la sangre sino que antes, previamente han hurgado en la herida hasta hacerla más grande, más visible.

Saludos.

blimunda dijo...

Yo creo que esa atracción hacia lo macabro, hacia lo sangriento...está muy vinculada con nuestro lado oscuro. Y ese aspecto de nuestra naturaleza, me parece a mí que, es tan insondable como fascinante.
Qué idea más inocente la tuya de que las gallinas echaran de menos a su gallo...
(¿Algún consejo para el blog? Estoy muy verde, no me vendrían mal algunas orientaciones)
Un abrazo.

Gómez de Lesaca dijo...

En la película de Clint Eastwood Million dollar Baby el personaje interpretado por Morgan Freeman dice:

"A la gente le encanta la violencia. Cuando ven un accidente reducen la velocidad para ver si hay muertos", etc. Después habla sobre boxeo.

Por cierto, para conocimiento general de todos los aspirantes a ser abuelos enérgicos, Clint Eastwood cumple 80 años el 31 de mayo.

Vale.

AdP dijo...

Muy cierto. Además, que para esas cosas da igual que se esté en horario infantil o que se encuentre la gente delante de un plato de comida. Lo importante es informar...

Saludos.

Post scriptum: Reitero mi agradecimiento por las dedicatorias.

Jesús Cotta Lobato dijo...

Don Dyhego, entonces es usted de una pasta superior: no tiene dentro esa gallina tonta que picotea la sangre. Y por eso dos neutonios.

Ramón, esa faceta de la gallina tonta no se me había ocurrido, pero tienes toda la razón. Eso es peor que picotear en la sangre.

Blimunda, a ver si ahondo en esa parte oscura para conocerme mejor. En cuanto al blog, creo que la práctica será tu mejor consejera. Pero si te sirve de algo mi consejo, las entradas que al menos a mí más me gusta leer son las breves, variadas y con cierta frecuencia, donde uno le da un toque personal a una reflexión, una anécdota, sin calentar demasiado el tarro a los demás con sus neuras. Los blogs con un toque personal y vivo y constante son los mejores para mí. Salud.

Gómez de Lesaca, yo quiero ser un abuelo enérgico. Y maravilloso Clint Eastwood. No recordaba que él decía en la peli lo de los coches que disminuyen la velocidad. Vale.

AdP, me quedé corto de palabras. Me habría gustado hablar más contigo, pero me temo que los dos somos tímidos. Nos debemos una charla agradable, porque somos colegas de bitácora y de intereses. Recibe mi abrazo y espero que mis libros, al menos, no te disgusten.

Jesús Beades dijo...

La ópera prima de Amenábar, "Tesis", precisamente pone de manifiesto esa gallina interior. Al final, vemos los televisores del hospital, con el locutor del noticiario avisando de que las imágenes que van a mostrar (pelis caseras de torturas) "pueden herir la sensibilidad", etc. Y pensamos "fíjate, fíjate cómo es la gente, todos pegados a la tele para verlo". Dice el locutor "Estas son las imágenes". Y fundido en negro. Fin de la peli, y créditos. Y tardamos un segundo en caer en la cuenta de que ese fundido en negro nos ha dejado un poco decepcionados, o sea ¡que también estábamos esperando la carnaza, aunque fuera ficción! Un detalle magistral del director. Dio en el clavo.

blimunda dijo...

Muchas Gracias Jesús por tu orientación.A ver cómo sale. Un abrazo.

Jesús Cotta Lobato dijo...

Tocayo, recordaba yo esa imagen final de la peli, pero no había caído en lo bien pensada que está. ¡Ah, la condición humana!

Lenn dijo...

Hola!!!! Te visito para invitarte a mi blog, también me gusta escribir y me encantaría que leyeras lo que escribo. Date una vuelta ¿ok?

http://cuentoslenn.blogspot.com/

Jesús Cotta Lobato dijo...

Lenn, será un placer visitarte. Un saludo.

El alegre "opinador" dijo...

El morbo nos va tela... Escribí una entrada sobre el tema y comparto tus opiniones. A mí no me gusta el morbo. Más bien me horroriza y no me cuesta quitarme de en medio en esas circunstancias.
Un abrazo.

Jesús Cotta Lobato dijo...

Alegre, afortunado tú. Eres más limpio. NO te tienta esa suciedad.