miércoles, 21 de enero de 2009

Anécdota infantil

Tendría yo la tierna edad de unos tres años, cuando insistí en que mi madre me pusiera las botas de agua para salir a la calle y chapotear en los charcos tras un torrente de lluvia. Mi madre, que no. Y yo que sí, que no me iba a manchar y todas esas machadas que los niños dicen muy seguros de sus capacidades. Y tanto porfié, que cedió.
Salí a cantar a la calle con mis botas. Recuerdo incluso que me inventé una canción que decía algo así como:

Aquel, aquel, aquel ha sido
aquel, aquel, aquel fue.
Aquel fueeeee el que lo matóooo
aquel fue, de mi corazón....

(No me preguntéis de qué nombre depende el complemento "de mi corazón", porque no tengo ni idea).
Tenía aire de copla y mi hermano Alfonso insiste en que es un plagio del Porompompero.
Total, que entre aquel y aquel, me caí a un charco y me puse perdido y mi madre, la pobre, tuvo que limpiarme.
Gracias, mamá.

14 comentarios:

Juanma dijo...

Entrañable. Mi madre, ahora, disfruta con mi niño lo que no pudo (por razones que no vienen al caso) disfrutar conmigo. Gracias, hijo, por hacerla feliz.

Un abrazo, querido Jesús.

Gerardo dijo...

un relato visual y musical entrañable y sencillo, irónico y pizpireto, parece que quiere ser melancolico pero no lo es. Es algo muy tierno.
Un saludo.
¿te acuerdas anoche tras la presentación del calendario?. Pues ese mismo
Gerardo

Juan Antonio Glez. Romano dijo...

Mi tío Antonio o mi tía Beli siempre salían al quite en estos casos: los niños tienen que mancharse, están en la edad. Y eso aquietaba la mano ligera de mi madre. Claro que, cuando mis tios no estaban y yo usaba el mismo argumento, mi madre no se calmaba de la misma forma...

Antónimo dijo...

Siempre me gusta leer cosas de tu niñez. Me divierte.Te veo en el charco con tu canción, emulando al "divino" Raphael cuando cantaba "Yo soy aquel, aquel..." Genial, lo mismo de chico como de grande.
Abrazos.

elpiyayo dijo...

Bueno, Jesús tenia un buen maestro para meterse en los charcos, de aquel maestro aprendió su madre que no lo tenia que dejar con sus botas meterse en los charcos y ponerse chorreando. Cierto, tenia alma de artista, cosa que se ve a simple vista, pero no tenia alma de bandolero y callejero como su maestro, aquel que se metia en el agua hasta llenar las botas de agua a tope. Las botas cuando se llenan de agua, al andar con ellas, producen un sonido peculiar, parecido al cantar de una rana y a las ventosidades de una moza o un mozo, claro está.
Su idolo no era Raphael, ni Manolo Escobar, quizás Karina, jaja, siempre discutiendo quien era mas guapa, Karina o ......

Rosna dijo...

PRECIOSO RELATO , ME ENCANTA LA LLUVIA , VEÍA LAS NUBES COMO FLOTABAN SOBRE EL RÍO , EL SOL QUE INTENTABA SALIR CON SUS RAYOS ALUMBRANDO EL CAMPO , Y ESE OLOR A TIERRA MOJADA , ASI IMAGINABA EL MUNDO DESDE " MI MUNDO DE NIÑA " Y CADA VEZ ME CONVENZO DE QUE ES EL CREAMOS , IMAGINAMOS DENTRO . SUS RELATOS ME TRAEN A LA MENTE ,SITUACIONES , ESCENARIOS ..¿ MMMMM ...CON MI MENTE O CON MI DESEO ....?
GRACIAS COTTA SAN POR TANTA TERNURA ,POR COMPARTIR MOMENTOS DE SU INFANCIA POR RECORDARNOS CEREMONIAS DONDE SE SALUDA LA BENDICIÓN DE LLUVIA O LA SALIDA DE UN ARCOIRIS Y EL CANTO DE LOS PÁJAROS .SU CANCIÓN ...AQUELLA ...AQUELLA ... QUE MI CORAZÓN .....TRALALALALALALA

HOY SALÍ AL JARDÍN A CELEBRAR LA PRESENCIA DE LAS ROSAS , DEJO AQUI UNA ROSA NARANJA ....
FELIZ DÍA... DE LLUVIA !!!!!

Rosna

Jesús Cotta Lobato dijo...

Querido Juanma: ahora que te pongo cara, me llega más hondo tu agradecimiento.
Querido Gerardo: a ti te he conocido primero en la realidad y luego en la red ¡y eso empieza ya a ser raro!
Querido Juan Antonio: el argumento de que los niños tienen que mancharse es de los psicólogos, no de las madres. Aun así, ellas nos cuidan mejor que los psicólogos.
Querido Antónimo: de chico era más espontáneo. Rebuscaré más anécdotas para ti.
¡Ah, elpiyayo, el revolucionario del pueblo, el eterno travieso y también poeta. Pues sí, pero yo ya no recuerdo si yo era partidario de Karina o de Marisol.
Querida Rosna: pondré esa rosa amarilla en el jardín de mi infancia. Allí te espero para cantar el tralará, bajo la lluvia. SI me dejas rosas, yo te dejo música.

Mirna dijo...

¡Qué sería del mundo sin las madres, Jesús querido! Ese "chip de la verdad", que tan sabiamente se adquiere no sé si en el momento del alumbramiento o antes, pero hay que reconocer que es una chispa que solo las madres poseen.
Por cierto, Victoria se ha puesto muy contenta al ver tu foto.
Besos.

Jesús Cotta Lobato dijo...

Querida Mirna: las buenas madres, con vuestro cariño, hacéis que vuestros hijos, a pesar de todo lo que les pase, sean felices, aun cuando ya no estéis. Y a mi Victoria envíale un beso volador para que revolotee en su rubia cabecita.

José Manuel Gómez Fernández dijo...

Comentario de un dependiente del Corte Inglés de los de antes ante mi berreo infantil: "Señora, o le compra usted al niño el disfraz de Supermán o se lo compro yo, pero ¡que se calle ya!"

Jesús Cotta Lobato dijo...

Menos mal que los dependientes han cambiado. No todo tiempo pasado fue mejor, aunque tanto nos quejemos del actual. Un abrazo, José Manuel

Lopera in the nest dijo...

Jesús, enhorabuena!. Este es el único blog que he visitado en los últimos días que NO se ha escrito nada acerca del Sr. B. Obama. Congratulations!

Jesús Cotta Lobato dijo...

Estimado señor lopera in the nest, la verdad es que no me he propuesto no hablar de él. No sé, ha encartado así, pero me alegro de recibir tus felicitaciones. Un abrazo, amigo

Mery dijo...

Aquel, aquel machote cayó al charco. Aquella madre ya lo veía venir. Y yo me parto de la risa con esa coplilla tan absurda, propia de la imaginación infantil.
Un abrazo, es muy tierna esta entrada.