jueves, 22 de enero de 2009

Las primeras palabras


Porompompero, tralará, lerenle, nonaino, lalalá, achilipún apún apún, dubidubidubidá, rin rin, yeyeyé, pararapapá, maná maná, papiripipi... Son coletillas de estribillos. En teoría, no significan nada, pero tienen tantas connotaciones, que es fácil inventarles un significado. He aquí una muestra:

1. Durante un partido de fútbol, a Butragueño se le salió el lerenle.
2. A mí no me gusta la música nonaino, sino la yeyé.
3. ¡Españoles, menos porompompero y más trabajar!
4. Yo, trabajando, y tú, mientras tanto, que si tralarí que si tralará.


Esas coletillas son en realidad polisemias abiertas a la imaginación. Con palabras como ésas empezaron a hablar Adán y Eva. Por ejemplo, Adán le decía a Eva:

"Eva, vempacá, nena, cuchicuchi, ¿muamuamuá, dubidubi y bumbabababumba?"

Eso era realmente el paraíso: las palabras significaban claramente lo que uno se está imaginando. Pero ya sabéis que en Babel todo se estropeó: si uno por cuchicuchi entendía "dame un besito", el otro entendía que le estaban mentando al padre: son lo que se llaman los falsos amigos del lenguaje. Y así nos va.

11 comentarios:

Ángeles L. Satorre dijo...

Aquí tienes otra Jesús: la música chunta chunta, que por cierto a mi nanai nanai.
Volvamos al paraíso!

Juan Antonio Glez. Romano dijo...

Y después llegaron los ingleses con el washi washi y todo de enfollonó aún más, aserejé, y todo fue ya un pim, pam, pum, y claro, zas, la jodimos. Chimpón.

Octavio dijo...

Yo me quedo con el ñaca ñaca, por supuesto.

Olga B. dijo...

Lo importante es entenderse, desde luego.

José Miguel Ridao dijo...

King Louie (El Libro de la Selva) era un maestro en este lenguaje primigenio, y Baloo su mejor discípulo. Para mí que los monos siguen viviendo en el paraíso.

Jesús Cotta Lobato dijo...

¡Amigos, me he tronchado de risa con vuestros comentarios! Se me olvidó el chunta chunta, el washi washi, el magnífico ñaca ñaca. Habría que usar más este tipo de palabras expresivas, sin etimología explicable, volver a Baloo y a ancagua chita. COmo dice Olga, nos entenderíamos muy bien.

Rosna dijo...

Pasar por este rincón , que viento ,que ganas ... de cantar ... Oki roki ,Cotta san ,si maravilloso , porque buscar una explicación , todo el mundo tiene prisa , en donde todo el mundo quiere tener y saber ser ... Uhyyyy cuánta fuente de suspiros me proporcionan sus palabras , adore , disfrute y floto profundamente conmovida y sorprendida , extasiada preciosos sonidos han creado en todas las pam pum ... ñaca ñaca ...tralará ... aquel ,aquel ... cuchicuchi ... muakimuaki ... y Baloooo . Es "simple ", es verdad , alegría , belleza que debería viajar por la humanidad , nadie merece desconocer estos latidos ...
Si me permite le envio mi ánimo , mi alegría y que siga escribiendo para iluminarnos el día en mis , tus , aquellas y todas noches ...
Le dejo un emotivo abrazo desde este rinconcito del universo que compartimos .

Rosna

Jesús Cotta Lobato dijo...

Gracias, Rosna. Fue el tralará de tu anterior comentario el que me inspiró esta entrada. Ahí te mando unos claveles.

Anónimo dijo...

De Do Do Do, De Da Da Da (The Police)

Ob-La-Di, Ob-La-Da (The Beatles)

Mery dijo...

Gugú Tatá.
Luis Ricardo, cantidubidubidubi-cantidubidubidá.
Bueno, estoy partida de la risa...
Un abrazo

Jesús Cotta Lobato dijo...

¡Ah se me olvidaba el filón de los Beatles, con su obladí obladá! ¡Y cuánto hacía que no oía lo de Luis Ricardo! ¡La de veces que he jugado yo a eso!