lunes, 29 de octubre de 2012

Método cristiano para dejar de fumar

Naciste con el talento de la salud.  Tu cuerpo es templo del Espíritu Santo. Cultívalo, respétalo, ármalo de músculos. No lo asfixies con alquitrán.

No pienses: "Es terrible no volver a fumar en mi vida". Cada día tiene su afán. Fíjate en los pájaros del campo: no fuman ni esnifan, pero en verdad te digo que son mucho más libres que tú.

Cuando dejes de fumar, no hagas como los quejumbrosos exfumatas que se pasan el día hablando de su método para dejarlo y de lo malo que es el tabaco. Tú más bien lava tu cara, perfúmate, sonríe. Y tu Padre, que ve en lo oculto, tomará tu sacrificio en su mano y te lo devolverá en forma de gracia y de fuerza. Que tu pulmón derecho no sepa qué hace el izquierdo.

Y cuando veas a otros fumar alegremente, no digas como los engreídos: "Gracias, Señor, porque no soy como esos viciosos que se gastan tontamente el dinero y la salud en un vicio tan tonto". Tú más bien golpéate el pecho y di: "Perdóname, Señor, porque soy tan débil, que no sé disfrutar de tu hierba de fumar con moderación y alegría, sino con exceso y tormento."

Y, sobre todo, recuerda que, si vuelves a fumar, disfruta de tu vicio, que Dios te querrá más que antes, hagas lo que hagas, seas lo que seas.

9 comentarios:

lolo dijo...

Yo quiero ser libre pero también quiero fumar, aunque sea menos. Este método cristiano me sugiere mucho porque me permite intentarlo muchas veces, caer y confundirme sabiendo que haga lo que haga habrá truquito: no es lo importante el tabaco sino yo. Y eso me hace darle la vuelta al temita.
¿Me explico?

Jesús Cotta Lobato dijo...

Lolo, sí, ese es el truco del método cristiano. Y creo que con él acaba mi serie tabaquera. Este es el método que a mí me gusta y el que puede servirme. Los demás los he intentado todos y no he podido con ellos ni ellos conmigo. Un beso.

reyvindiko dijo...

A mí también es el que más me gusta.
¡Voy a echarme a fumar, hombre!

Jesús Cotta Lobato dijo...

Reyvindiko, ¡ni se te ocurra! Tú eres precisamente de esos que, de año en año, fuma alguna vez porque le da la real gana. Sigue así.

Varenka dijo...

Me parto. Me he reído desde la primera línea sin parar. Lo he releído y me he reído más. Lo mejor el final. Bueníiiisimo.

Yo, que dejé de fumar un buen día para siempre, casi vuevo... ES BROMA, nunca volveré. Fue una promesa, y yo que me lo perdono todo y me lo permito casi todo, no puedo incumplir una promesa que hice a otro... Hay que ir con mucho cuidado con lo que se promete.

Jesús Cotta Lobato dijo...

Varenka, haces muy bien cumpliendo tu promesa. Si eres una persona de palabra, eres de fiar.

fa dijo...

JAJAJAJAJA... MAS O MENOS...

Anónimo dijo...

No fumamos,porque creemos que el cuerpo no nos pertenece. Es de Dios.
Y por amof a El, intetamos no dañarlo a propósito.

Anónimo dijo...

Soy Cristiana y de vez en cuando fumo y eso me hace sentir muy mal creo que le falto a Dios y me cuestiono