domingo, 12 de abril de 2009

De lo difícil que es encontrar un novio apañado

Ser padre me ha hecho ver a la gente de otro modo. Por ejemplo, a mis alumnos varones más jóvenes ya empiezo a imaginármelos como futuros novios de mis hijas. Creo que más de la mitad superaría una oposición a novio de hija. Pero lo que a mí me gustaría es ser rey de cuento y organizar un torneo entre diez mil pretendientes, con pruebas dificilísimas como matar un dragón o traer la rosa azul que está en no sé qué inaccesible cumbre nevada. Pero, claro, no soy rey de cuento.

Así que, para cada una de mis hijas, de mis soles, de mis altas mariposas, me conformo con un hombre bueno, coladito por sus huesos, valiente, guapo, listo, rico y fuerte.

Pero según veo, las chicas no son tan exigentes con los chicos como yo. Buscan entre lo que hay y lo que hay es lo que hay. Como yo era de los que había entre los que había, entenderé que mi hija haga lo mismo que hicieron conmigo.

13 comentarios:

Mirna dijo...

Digo como tú, corten malos tiempos para encontrar heno o nuera que nos plazca. Habrá que confomarse con que hagan felices a nuestros hijos, que no es poco. Creo que mientras no sea un despechugao con sisa y sobaquera, malhablao y malhechor o una mala pécora no me opondré, pero quién sabe.
Un beso

José Miguel Ridao dijo...

En cierto modo me alegro de que todos mis hijos sean varones, aunque ayer me crucé con un grupo de quinceañeras de ésas de piercing (nada que objetar), lenguaje un tanto bajuno (con todos mis respetos) vestimenta hortera a más no poder (más respetos...) y educación que brillaba por su ausencia (ahí no doy mi beneplácito). Te confieso que me acojoné una mijita...

Anónimo dijo...

No te preocupes por los torneos, preocupate por la guerra que tendrás con tus hijas cuando un guaperas o listillo las haga tilín o tolón y conformate con que sea bueno, listo y valiente, los guapos y ricos que se los lleve otra, así no perderán sus novios.

Máster en Nubes dijo...

Mira, Jesús, yo hijos no tengo, pero tengo un sobrino que es mi ahijado y es muy majo.

Te cuento y tú ya decides o si quieres con él directamente, éste con 7 años ya toma sus propias decisiones.

Javier. 7 años (no sé si te pilla demasiado joven o mayor para tus niñas). Rubio. Ojos amarronaos, piel blanca pero de los que se pone moreno muy bien. Un rato guapo, la verdad, pero no soy objetiva. Tiene cabeza, quizás demasiada. Y la tiene dura, es de familia. Genio. Llora a veces, pero ya menos.

Es del Real Madrid a muerte, luego juega al futbol mal, pero eso no es problema, no nos dejamos vencer por el desánimo jamás por estos lares. Estamos acostumbrados a perder, y a ganar de vez en cuando.

En estos momentos está enamorado de Josiane, la brasileña que trabaja en casa de mi madre. Pero se le pasará, tú tranquilo, que al ver a tu niña se le olvida seguro.

Es cariñoso, fundamental para un hombre, creo yo. Se ríe mucho. Es ocurrente ("La luna me sigue", cuento de mi hermano sobre su hijo), es zalamero (ay, Dios, qué peligro). Rico de dinero no es, pero yo estoy ahorrando para que vaya a la universidad que quiera (fuera, creo ya poco en la universidad en España, el MIT sería mi sueño, pero hará lo que quiera, claro). Fuerte, come fenomenal, su plato favorito son las espinacas -cesped- y la dorada a la sal (ya sé, raro para un niño, pero es así). Se pega un poco con algunos, pero ya poco.

Tiene un poco de miedo a veces, pero se le deja con la lucecita del pasillo y resiste, en eso estamos.

Por lo menos tenle en cuenta.

Y desde luego que en un torneo y a pruebas... segura estoy que no quedaría mal. De hecho tú le preguntas si sabe algo y te dice que sí para empezar: inglés, de esto, de lo otro... O sea, cara.

Bueno, tú dime algo ¿vale?

Y la foto está en mi blog en el 20 de noviembre con su padre http://masterennubes.blogspot.com/2008/11/20-n-hoy-cumple_20.html)

Y luego hay otra también (poniendo cara de bobo, pero no lo es, de verdad)

http://masterennubes.blogspot.com/2009/02/cuidadoras-cuidadores-1.html

Hala, yo por intentarlo que no quede...

Aurora

Mery dijo...

Oye, qué idea mas bonita la de organizar un torneo para casar a la hija del rey. Sería el acontecimiento del año, acudiría el Hola, España Directo, Mi cámara y yo, Buenafuente...

Bueno, volvamos a lo bonito del sueño: esto era un rey, que tenía tres hijas...

Un abrazo

Juan Antonio Glez. Romano dijo...

Ay, Jesús, cómo te entiendo, que yo tengo cuatro, y todas mujeres. Si divides el número de candidatos entre tus hijas y las mías, qué difícil va a estar la cosa.

Por cierto, me has hecho reír, y mucho, con el último párrafo. Lo firmo, como toda la entrada.

Un abrazo.

Jesús Cotta Lobato dijo...

Mirna, me conformaré con eso,como tú. Pero, si de paso que hacen felices a nuestros hijos, son apañados y educados, no sólo daremos nuestro beneplácito, sino que lo sobornaremos con buenas recetas y buenos libros para que no se vaya.
José Miguel, yo soy más exigente que tú. Lo del lenguaje bajuno me echaría para atrás. Lo del piercing lo tolero. Yo mismo tengo un pendiente que me quito y me pongo según me dé. Tú educa bien a los tuyos, que me consta que lo haces, para que los que tenemos hijas podamos elegir buenos partidos.
Anónimo, si los guapos y ricos, además son buenos y valientes, mejor que mejor. Pero, como tú dices, lo de guapo y rico, lo puedo pasar por alto. Yo no soy guapo ni rico y como ser guapo y rico no depende de uno, no le podemos echar en cara a uno que no lo sea.

Aurora, claro que me conviene. Tengo una hija de siete años y le gusta los rubios. Si encima se pone moreno con facilidad, eso mola un montón. Y sigo sorprendido de que le gusten las espinacas. Eso hoy en día es una rareza entre los niños. Si resiste el miedo con la luz del pasillo, es que el día de mañana podrá defender a mi hija de todos los peligros. Y además del Real Madrid, con lo que a mí me gusta el Real Madrid. Lo pongo el primero de la lista (por cierto, Aurora, me has enternecido con este comentario).

Mery, me falta una tercera hija para ser rey de cuento. Mis hijas son muy guapas, como las princesas de los cuentos, pero su padre no es rico ni rey.

Juan Antonio, si yo lo tengo difícil, tú mucho más. Me veo dentro de unos años compitiendo contigo entre los sevillanitos más apañados. Y el último párrafo es el más sincero de toda la entrada. Un abrazo, amigo.

Le Sang dijo...

espero ke tus altas mariposas encuentren hombres con forma de flor algun dia...
bendiciones
<(+_+)>

Anónimo dijo...

Pues ya puestos a pedir ¿no teneis algo para un viudo maduro, bueno no en demasia, rico tampoco en demasia y con mucha experiencia, pero mucha, mucha? cuando sea viudo me pondré en contacto. Jajaaja, un abrazo a todos

Alejandro Muñoz dijo...

Te digo lo mismo que le dices a mi amigo José Miguel.

Edúcalas bien.
Siembra en ellas.
Si lo haces bien
ellas sabrán elegir.

Sólo te queda tener suerte con lo único que ningún padre podrá controlar.

Pídele a Dios que ningún chulo
se cruce en sus caminos.

Como tú, soy padre y profesor y aunque muchos no lo creen hay auténticas joyas entre nuestros jóvenes.

Jesús Cotta Lobato dijo...

Le sang, eso sí que es bonito: flores para las mariposas.

Anónimo, los viudos son muy apetecibles. Todo es cuestión de promocionarse.

Jesús Cotta Lobato dijo...

Alejandro, los profesores sabemos que hay auténticas joyas entre los muchachos. Lo malo es que a las joyas las cazan pronto. Pero no me atrevo a educar a mis hijas como cazadoras. Un abrazo

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Hijas hijas.
Difícil partido.

Aunque como digo, ellas nos cuidaran Jesús.

Un abrazo.