miércoles, 8 de abril de 2009

Lo que sé hacer, pero no sirve para nada

No sé silbar. Tengo muy mala puntería. Soy pésimo en todos los deportes. Eso sí, a correr a cuatro patas no me gana nadie. También sé hablar gúturo, un idioma que nos hemos inventado mi hermano Daniel y yo. Sé imitar la sonrisa de los Kouroi arcaicos: de hecho, en la foto de mi orla salgo con esa sonrisa y estoy para matarme. Cuando los niños pequeños no quieren comer, pongo unas caras muy tontas y deformadas con las que se tronchan de risa y se comen toda la papilla. Ah, y también sé cambiar culitos de bebés con una rapidez admirable: eso sí, a veces pongo la parte trasera en la delantera o les pongo los zapatos al revés.

En fin, ése es mi currículum. A ver si en Canora lo aceptan.

13 comentarios:

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Es suficiente, eres el gobernador de Canora, ¿cómo no va a servir?

Me ha sorprendido lo de gúturo. Merece una entrada Jesús.

Un abrazo.

Juan Antonio Glez. Romano dijo...

Ay, yo medio aprendí a medio silbar pasados los veinte años porque perdí la oportunidad de representar un sainete de los Quinetero (Ganas de Reñir) con mi entonces novia. El protagonista salía a escena silbando y yo no sabía. Y me empeñé tanto que, a los dos años, por fin lo logré e hice mi debut como actor (en familia, claro, nunca de cara al gran público).
Lo de conseguir que los niños se terminen las papillas te puede llevar a ser el hombre más solicitado de Canora.

Un abrazo.

Granito dijo...

Yo lo único que sé, según dicen, es contar chistes con acentos raros y hacer "el avion" a los niños de dos a 6 años. Por lo demás un inútil, pero a Canora me apunto de cabeza.
Saludos.

Antónimo dijo...

Sabes ser un buen hombre.Eso te basta. Además un hombre que piensa y publica sus pensamientos a los que quieran leerlos u oirlos. No sé si entrarás en Cánora. Pero si has entrado en el corazón de mucha gente. Yo creo que eso te basta.

Alejandro Muñoz dijo...

Además, escribes bastante bien.
Dentro de poco empezará con las papillas Ignacio, mi segundo hijo.
Es glotón y dará pocos problemas.
En caso de necesidad te pedriré que cuelgues un vídeo tuyo en YouTube.

Olga B. dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Olga B. dijo...

Lo que más me ha gustado es lo de imitar la sonrisa de los Kouroi arcaicos. No he visto cosa más inútil en mi vida, pero qué derroche de cultura para definir una situación repetida: la cara de kuroi o koré que tenemos casi todos (salvo profesionales) en orlas y demás conmemoraciones gráficas.
Yo a Canora me llevo a los críos, así que me vendrás muy bien. Ya no llevan pañales, pero lo de poner caras les sigue haciendo muchísima gracia.
Canora sin ti sería cantada por Charles Aznavour con gran tristeza.
Abrazos.

El Africanito dijo...

Pues creo que es un buen currículum, la gente está acostumbrada a hacer cosas tan difíciles y extrañas que esas que a tí te salen tan bien no sabe hacerlas casi nadie.
Así que, te considero acto.
Por cierto cuando nos veamos a ver si me enseñas algunas nociones de gúturo.

un abrazo mu gordo y apretao

José Miguel Ridao dijo...

No creo que seamos tan parecidos como dicen, pero coincidimos en algunas cosas: cambiando pañales te gano yo, te reto a una competición en canora: dos culitos con un paquete de 72 pañales al lado de cada uno; mi récord está en 2 minutos y veinticinco segundos. En lo de los zapatos al revés me veo identificado, y lo de la trasera en la delantera es el pan nuestro de cada día. Ah, y los niños se descojonan conmigo, pero no hace falta que ponga caras tontas ni deformadas, no sé por qué será. Un abrazo.

Jesús Cotta dijo...

Me habéis llegado al corazón. Vámonos a Canora ya. Perdonad mi estimo telegráfico. Estoy en la campiña más agreste dictándole a mi hermano, en su iPhone.
Ab imo pectore. Cotta

Mirna dijo...

Doy fe de todo lo que dices, pero me da mucha ternura encontrarme con los zapatos y el pañal al revés. Lo del gúturo, me gusta cuando dices "vamos a dar un paseíto". Un besazo.

Carla dijo...

Cotta, que sepas que tus alumnos te AMAN! Eres una grandísima persona!

Jesús Cotta Lobato dijo...

Gracias, Carla, me tocas el corazón. Un beso.