martes, 7 de abril de 2009

Falsos cortes de palabras

Los falsos cortes de palabras juegan a veces malas pasadas. En clase yo suelo jugar al personaje misterioso. Les doy una pista enrevesadísima acerca de un personaje para que se harten de buscar en enciclopedias. Si lo encuentran a la primera, les doy un punto y medio para el examen. Si a la segunda, un punto y así sucesivamente.
Pues bien, una vez el personaje era Empédocles y la pista era:
"Se tiró al Etna".
Pasó una semana y otra y nadie encontraba al personaje, hasta que una alumna me dijo:
-Profesor, yo he buscado por todas partes a esa Letna y no la encuentro por ningún sitio.
Desde entonces, ya no digo que Empédocles se tiró al Etna, sino que se arrojó, se precipitó, al volcán Etna.

13 comentarios:

Olga B. dijo...

Mira que he estado siempre en contra de esa actitud en plan "la juventud está fatal", pero es que la juventud está fatal.
Nosotros, los jóvenes maduros, nunca hubiésemos caído en ese error porque seguramente no imaginábamos a ninguno de nuestros profesores usando esa acepción del verbo "tirar" en clase. Eso nos hubiera llevado por otros derroteros, aunque tampoco conociésemos a la tal Letna:-)
A ver si la culpa va a ser del profesorado (es broma, por Dios, es por provocar un poquito:-)
Un abrazo y gracias por la sonrisa, me encanta empezar la mañana así.

Juan Antonio Glez. Romano dijo...

Ay, los alumnos siempre pensando en lo único...
A mi mujer le preguntó una vez una alumna qué significaba "sombres", Mi mujer se extrañó de la pregunta, y la alumna le aclaró: usted acaba de decir "los sombres", (es decir, aclaro yo, "los-hombres").

Un abrazo.

Olga B. dijo...

Ay, creo que te lo conté (o al Ridao, es que os veo como pareja de hecho, con perdón;-)pero eso me recuerda a mi trauma infantil cuando mi Palo Molinares se convirtió en Palomo por obra de un rótulo televisivo. Aún no asumo que un torero se pueda llamar Palomo. No puedo.
Más abrazos.

Octavio dijo...

Contaban en la Facultad de Filología la anécdota de aquella chica que quería hablar con el profesor Lamíquiz y preguntó por "La señorita Míquiz". En fin...

Anónimo dijo...

A estos por lo menos les suena algo el nombre, porque cuando vienen preguntando por un profesor alto, delgado, creo que lleva gafas y barba, espera barba no, y lo peor es cuando dicen que es mayor y resulta ser más joven que tú.
Ángeles

ReyVindiko dijo...

Podrías hacer otra entrada recordando lo que creíamos oír en las oraciones o en las canciones. Todavía me ando ("me ando") preguntando quién sería Conse Romero y por qué soñaba tanto la margarita con ella.

Jesús Cotta Lobato dijo...

Olga, lo de Palo Molinares lo conocía y debería el torero cambiarse el nombre por el que tú propones. También sé de un cura apellidado Pichardo y en una conferencia que venía a dar le pusieron Pollardo. Reyvindiko, lo de Conse Romero también lo pensaba yo, pero no lo he recordado hasta que me lo has recordado. Juan Antonio, una vez una alumna me habló de los somosesuá, es decir, los homosexuales.
Ángeles, yo para eso no tengo problema: me definen como el calvo moreno bajo flaco.

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Pues pienso que los comentarios de los jóvenes, con el punto de inocencia interrumpida, tal vez, o no, es la grandeza de nuestro origen.

Todos hemos sido jóvenes, más o menos inspirados, más o menos ingenuos, pero en el fonso el brote de sinceridad y espontaneidad, es genial.

Un fuerte abrazo
Jesús.

Granito dijo...

Pues si la alumna iba en esa línea también podía haber mal-entendido del todo, algo así como que "en pelotas se tiró a Letna", si la cosa va de ponerse caliente...
Digo lo de caliente por lo del volcán, creo, o no..., ya me he liao yo ahora... ;-)
Y al hilo de esto oí hablar de un labriego que presumia de tener cuarenta vacas y un "sentimental".
Saludos.

Anónimo dijo...

Hubiese sido lo mismo, los niños no sabian que el Etna era un volcán.Mira que tirarse al Etna.
Los andaluces Dios mio, pero entrevistaron a una zaragozana en el telediario y no la subtitularon, mi esposa me preguntó que que habia dicho, yo solo capté que era de Zaragoza, prefiero a mi Mleni, a mi Marisa y a Mi celia, son más "merdellonas" pero claras, aunque no desliadas. ¿por qué no hay ministras de Sevilla?

Mery dijo...

Pero ¿a quién se le ocurriría pensar que el profesor, un señor tan serio y formal, va a decir que fulanito se tiró a menganita?
Hubieras dicho: se la benefició, por ejemplo.
Me muero de risa.
Esto me recuerda a mi sobrinita, cuando dijo: tengo dos,un ojo, otro nojo.
Un beso

Zeltia dijo...

¡No es cierto! ¿si? no te lo has inventado ni un poquito? aunque así fuera, es muy buena la anécdota. Me has hecho reir en un día en que tengo un poco revolucionado el ánimo.
Estoy echando un vistazo por tu blog, llegué a él a través de http://retazosquenosquedan.blogspot.com/ (esto de los blogs es como las enfermedades de transmisión sexual, vas de uno en otro dejando tus cookies), al que también llegué por azar.
Prefiero viajar por los blogs de corte personal e intimista, y detenerme (y a veces volver a por más)cuando están bien escritos, o a veces, aunque no tanto, están llenos de emociones y reflexiones con las que me identifico.
¿seré una mirona emocional?

Te dejo un saludo desde Galicia, en este domingo de abril.

Jesús Cotta Lobato dijo...

Anónimo, no te preocupes. Ya llegarán las ministras de Sevilla.
Javier, sí, yo fui también un adolescente de esos que entendía cosas rarísimas cuando todos las tenían clarísimas.
Mery, los alumnos no tienen prejuicios. De profesores como yo se esperan cualquier cosa.
Granito, el caso es que no sé si Empédocles se tiró en pelota o vestido. Pero aclararé que se tiró en pelota al Etna con muchas ganas.
Zeltia, bienvenida a esta bitácora. La anécdota es cierta y le tengo mucho cariño a aquella alumna. Un abrazo