martes, 16 de junio de 2009

El hiperfeminista

El hiperfeminista, para demostrar que él, aunque tenga la desgracia de ser macho, es muy sensible a la igualdad de género, dice en una tertulia.

-Mi mejor amiga va y me dice el otro día que está muy contenta porque su marido la ayuda mucho en casa y yo le dije: “Ajá, eso significa que tú asumes como tuya la tarea del hogar y él, con su simple ayudita, queda la mar de bien, pero no te contentes con eso: las tareas del hogar son de los dos, fifty fifty.”

Y como a mí también me gusta provocar le dije:

-Con lo contenta que estaba ella de tener un marido tan apañado y ahora vas tú y se lo fastidias. ¿Quién tiene que decidir cómo se reparten las tareas del hogar: nosotros o ellos dos? Lo que ellos libremente decidan me parecerá bien

¡Ay este nuevo puritanismo del igualitarismo sexual!

(He añadido a mi lista de bitácoras Estado Crítico, donde varios amigos iremos colocando reseñas de libros)

41 comentarios:

Dyhego dijo...

DON EPIFANIO:
No seré yo quien diga lo que cada uno ha de hacer en su casa pero creo que las tareas del hogar hay que hacerlas entre los dos,(y no soy feminista). Yo no necesito a ninguna mujer a mi lado para que me lave los calzoncillos.
1 neutonio

Julio dijo...

No creo que haya que ayudar, sino compartir...

Granito dijo...

Un ejemplo, la cocina, tengo una pareja amiga en que a él la cocina se le da muy bien, con lo que él hace casi todo en ese área, incluido hacer la compra, limpiar y fregar. En cambio conozco otra en que es al revés, él apenas entra en la cocina. ¿Al final esto es una cuestión de semántica?, ¿de ser políticamente correctos?.
Estoy de acuerdo contigo Jesús, la forma en que ha de funcionar la convivencia entre dos personas es rotundamente así:

Como les de la gana a ellos dos.

Y si uno de ellos se queja que lo solucione como se debe solucionar todo en la pareja, comunicación y/o negociación, etc.
Por que si hay algo que debe estar por encima de las corrientes sociales y lo "bien o mal visto por los demás" es el mundo exclusivo y único de cada pareja.

Jesús Cotta Lobato dijo...

Dyhego, yo pienso como tú, pero para mí lo importante no es que tanto él como ella dediquen la misma cantidad de tiempo a la lavadora y a la compra, sino que entre los dos, como encarte y les dé la gana, saquen adelante el trabajo de la casa. Si resulta que él prefiere trabajar en el jardín y ella en el lavadero, ¿a qué viene amargarle la vida a ella diciéndole que su marido es un aprovechado?

Julio, yo lo que creo importante es que si en una pareja trabajan fuera los dos más o menos las mismas horas, los dos dediquen más o menos el mismo tiempo a las tareas de la casa, pero cada uno se especializa en una o prefiere una tarea frente a otras. Por tanto, el fifty fifty lo veo válido sólo para el tiempo dedicado al hogar, no para la índole de las tareas que se realizan. Y si en una parejita uno de los dos realiza con gusto ciertas tareas del hogar, ¿por qué no va a poder dedicarse el otro a pintar o a hacer gimnasia?

Granito, ése es el lema que quería anunciar en la entrada. Es más, si a ellos dos les da la gana que uno se dedique más al hogar que el otro, bendito sea Dios.

eres_mi_cruz dijo...

la semana pasada el instituto de la mujer organizaba un curso de esos que la gente va para canjearlo por un punto...

una hembrista de tres pares de pelotas disertaba precisamente sobre la "igualdad de géneros"...
algunas de las asistentes y digo algunas...
comenzaron a sentir cierta hilaridad ante lo jaiperfeminist de sus planteamientos...

joder, la reacción fue de sargento chusquero...

Jesús Cotta Lobato dijo...

Eresmicruz, la ingeniería social es lo que tiene: puede llegar a ser ridícula. Yo, sin embargo, creo que la tradición, con todas sus luces y sus sombras, es más democrática que lo que los iluminados oficiales puedan decirnos acerca de cuál debe ser el comportamiento del macho y de la hembra. Que cada uno lo sea como buenamente pueda.

Ranzzionger dijo...

Interesante asunto éste. AL final todo se reduce a lo que ocurre de puertas adentro, donde, por ahora, no se introduce el ojo que todo lo ve. Claro está que también es una cuestión de educación y hábitos, que aunque no hacen al monje, pueden acabar con prejuicios, usos y costumbres. Son mil veces preferibles los acuerdos sellados con un beso y un achuchón, pero no abrazo de oso, que los que tienen que ser confirmados ante notario.

Capitán dijo...

Vivimos en un mundo pendular, se pasa de un extremo a otro con facilidad, y cualquier posición que por los motivos que sea no concuerde con la marcada por la plomada en cada momento es anatemizada, qué le vamos a hacer, en cada época tocan condicionantes distintos.

Jesús Cotta Lobato dijo...

Ranzzionger, me quedo con el achuchón. Siempre es más agradable y efectivo.

Capitán, ahora que vivimos en libertad, dejemos los condicionantes y solucionemos las cosas privadas con amor. Bienvenido.

lolo dijo...

En mi casa mando yo y, como buena jefa, soy yo quien reparte las tareas.
A quien quiero, como quiero y cuando quiero.

¿Qué le parecería al hiperfeminista?

Jesús Cotta Lobato dijo...

Lolo, el hiperfeminista no cree en la libertad, sino en los géneros. Por eso tu postura le parecería intolerable, eso sí, si eres varón. Si eres mujer, no sé qué diría. La verdad es que me dejas perplejo con tu pregunta. Un abrazo.

Dyhego dijo...

Hoy voy a ser un pelín malvado (y que conste, DON EPIFANIO, que sólo hago de abogado del diablo).
Dice usted, don EPIFANIO, que el meollo de la cuestión que plantea usted hoy es que el grupo de presión feminista no tiene autoridad para inmiscuirse en los planteamientos de los cónyuges, si no he entendido mal.
Pero la Iglesia, hace exactamente lo mismo: no sólo intenta dirigir la familia, la casa sino incluso el tálamo nupcial, por seguir un vocabulario grecolatino.
Me acordé de usted mucho cuando el domingo vi en el periódico y luego en la tele (por lo del anticlericalismo) la noticia de un cura barcelonés que se había negado a darle la comunión a una niña con síndrome de Down. En vez de darles con la mitra a todos los que estaban pendientes de la comilona y de los regalos de comunión, le niega la comunión a una criatura que no tiene poder para cambiar la disposición de sus cromosomas (cuando otros sí tienen la potestad de cambiar sus hábitos, costumbres, etc, etc).
Este tipo de posturas hacen mucho daño a la imagen de la iglesia (acercáos a mí, inocentes criaturas, etcétera).
No sé cómo va el asunto de la iglesia y los celíacos, porque me desentendí hace mucho tiempo, pero tengo entendido que sólo se les da la comunión a éstos con vino y no sé si habrá algún sacerdote "progre" que acepte hostias hechas con harina de maiz.
Eso se llama facilitarles la vida a los creyentes.
Bueno, DON EPIFANIO, va usted diciendo por ahí que quiere remodelar su bitácora. ¡A ver si tengo que personarme en Sevilla y tirarle a usted de las orejas para que no haga tal disparate! ¡Sigua usted escribiendo de lo humano y lo divino, que me gustan muchos sus reflexiones y sus provocaciones.
Hoy, 10 neutonios.

Jesús Cotta Lobato dijo...

Hoy necesito diez neutonios y alguno más después de tu comentario. Del cura barcelonés sólo se ha dicho lo que cuentas, pero en otra radio oí que el cura le había ofrecido a la madre hacer la comunión con el hermano gemelo del chico con síndrome de Down y que ésta se negó. También oí que el cura dijo que el chico era un ángel de Dios, sin pecado, y que no tenía necesidad, como nosotros, de sacramentos. Pero habría que oír la noticia entera. No me negarás que cada vez que sale un cura haciendo una cosa de esas sale en todos los medios.
En cuanto a que la Iglesia se mete en asuntos de cama, tu crítica tendría sentido hace muchos años, cuando la Iglesia era la doctrina oficial de España y ni aun entonces se podía meter en la cama de los esposos. Pero ahora la Iglesia habla para quien quiere escucharla. Sin embargo, la ideología de género nos la meten por la fuerza en los institutos, en las asignaturas y hasta hay una ministra de igualdad pagada con nuetro dinero. Esa es la diferencia: la libertad.
En cuanto a los niños celiacos, creo que para un católigo da igual comultar en la especie del pan que en la del vino: en las dos está para él Cristo mismo. Por tanto, si mi hijo fuera celiaco y no pudiera comulgar con trigo, yo le diría: Mira qué suerte, tú como el cura,el único que bebe de su cáliz. Eso le diría, en vez de ir denunciando al cura.
Para ti veinte neutonios.

Miradme al menos dijo...

Jesús, creo que cualquier día te acabarán colgando. Eso de ir contra los abanderados y abandereradas del comportamiento social progre no cae nada bien. Es más alucinan porque son pocos los que les argumentan y a eso no están acostumbrados.
Magnífica tanto la entrada (con sentido del humor) como las sucesivas respuestas.

Dyhego dijo...

DON EPIFANIO:
No sé cómo interpretar su necesidad de diez neutonios y alguno más después de mi comentario. Creo que no le he faltado al respeto.

Punto uno: La noticia que vi en televisión es que el sacerdote le dijo a la madre de la niña Down que esperara un año hasta que la chiquilla tuviese más “madurez”. Después el cura dijo que si se aprendía el padrenuestro y finalmente puse otros reparos. La señora habló con el obispo de Barcelona y éste contestó que no podía desautorizar a un subalterno. Finalmente la señora encontró un sacerdote que no puso impedimentos. Efectivamente, el cura contó en televisión que la niña era un ángel. Mi pregunta es: ¿qué hay de malo en que un síndrome de Down haga la comunión?

Punto dos; Si la iglesia condena todos los anticonceptivos, excepto el método Ogino y el “Coitus interruptus” (que, como todo el mundo sabe, son los más efectivos…) ¿esto no es intentar meterse en la alcoba de un matrimonio?

Punto tres: El grupo de presión formado por las feministas es increíblemente poderoso y lo peor de todo es que se basan en premisas falsas (cuotas femeninas, lenguaje duplicado, etc). Ningún documento que yo escriba (programación didáctica, unidades temáticas, memorias, actas, permisos, etc) lleva la coletilla masculino/femenino no porque lo diga yo, ni porque me salga de ahí, ni nada parecido. Es falso, erróneo y antilingüístico. Si lo escribe otra persona, lo acato por respeto a la persona que lo ha escrito, que sus razones tendrá.

Punto cuatro: No me negarás que tiene su aquél que a un niño se le dé vino… ¿o no?
De todos modos, siempre me he preguntado si a Dios (si existe) le importará mucho que una persona comulgue con trigo o con arroz, por poner un caso.

También te mando 20 neutonios, don EPIFANIO.

Jesús Cotta Lobato dijo...

Miradme, ya puedo dormir feliz esta noche, gracias a tu elogio. Pero la verdad es que mi argumento es una necesidad de supervivencia. No me gusta la ingeniería social.

Dyhego dijo...

No sé por qué habían de "colgar" a don Jesús. En todo caso, le colgarías medallas por ser un tipo honrado (ya todo el mundo ha sustituído esta noble palabra por el espanto de "honesto") y majo.

Jesús Cotta Lobato dijo...

Dyhego, por Dios, ¿de dónde te has sacado que yo sugiero que me has faltado al respeto? Dije lo de los diez neutonios por la batería de argumentos de tu comentario, que me obligaba a pensar. Sólo eso. Se ve que el lenguaje escrito, al no contar con mi entonación, me ha jugado una mala pasada.

Punto uno: no hay nada de malo en que haga la comunión, pero tampoco en que no la haga, puesto que no la necesita. Además, si encontró a un cura que pusiera menos reparos, ¿qué problema hay? El problema es que la Iglesia sólo es noticia cuando hay que decir algo de ella que no gusta. Y por otro lado yo no me refería a esa niña, sino a un niño. La noticia es de hace dos días. Otro problema es que si nos enteramos de que un profesor le pega a un alumno, a nadie se le ocurre por ese motivo arremeter contra las instituciones escolares. Pero si es el cura el que hace algo malo o que no está de moda, la gente sí arremete contra la institución y eso, Dyhego, te pasa un poco a ti.

Punto dos: la Iglesia también rechaza el coitus interruptus. Y a tu pregunta ya he contestado en el comentario anterior: la iglesia habla para los católicos. Evidentemente, tú no tienes ningún problema. Lo que diga la Iglesia te debe importar un rábano. Te debería molestar si el cura del pueblo te pusiera una cámara oculta en la alcoba. Por otra parte, también los sexólogos dictan normas sobre el comportamiento sexual. Por los institutos a veces van los sexólogos aconsejando la paja a los jóvenes y eso lo pagan nuestros impuestos. ¿No es eso entrometerse en nuestra entrepierna? ¿Por qué ese interés casi pederasta del Estado en dar educación sexual a los que aún son impúberes? La entrepierna es de cada cual y cada cual se las arregla como puede. El catecismo de la Iglesia vale para los católicos, que hacen caso de él si les da la gana. Pero del adoctrinamiento del Estado sí que no podemos escapar. Contra ése deberías arremeter.

Punto tres: ahí estamos de acuerdo.

Punto cuatro: no me irás a decir que te has dejado contaminar por el puritanismo nórdico que anatematiza el alcohol. Por un sorbo de vino no le pasa nada a un niño. Todos los de nuestra generación hemos dado sorbos alcohólicos y estamos mucho menos alcoholizados que los de ahora. Y respecto a las hostias de arroz, tendría que darte una lección de catecismo y no es plan. Te diré que la decisión de que en el pan esté el cuerpo de Cristo no la tomó la Iglesia, sino Cristo mismo en la Última Cena y, por tanto, la Iglesia no es quien para decir que las hostias pueden ser de arroz o de centeno. Además, el vino está buenísimo y para un niño que va a hacer la primera comunión lo importante es recibir a Cristo: eso es lo que le enseñan en la catequesis. Y Cristo está tanto en el pan como en el vino.

Y ahora recibo mis veinte neutonios sinceros y afectuosos sin nada de coña ni de retintín, que yo recibo los tuyos con el mismo ánimo. Hala, mis veinte.

Jesús Cotta Lobato dijo...

Dyhego, eres de los pocos que distingue como yo entre honesto y honrado. Cuando oigo decir de un hombre que es honesto, siempre pienso en cosas como recato, pudor. Se ve que el caballero es muy recatado con su entrepier.

lolo dijo...

En la comunión sólo hay Alguien importante. Y no es ni la madre, ni el cura. Ni siquiera la niña.

Jesús Cotta Lobato dijo...

Lolo, creo que ese comentario tuyo resume mucho mejor lo que había que decir que la larga parrafado con que he atosigado a Dyhego. Gracias.

Dyhego dijo...

No me ha atosigado usted, DON EPIFANIO. Vamos a tomarnos un café con unos amigos y cuando vuelva, si estoy sereno, le respondo y si no, pues ya habrá tiempo de hablar.
No nos prive usted de su bitácora.
20 neutonios, lo menos, jajajajaja.

José Miguel Ridao dijo...

Mi hijo Miguel es celíaco y, efectivamente, sólo podrá comulgar con vino, y debe ser en una copa aparte, porque la otra está contaminada al haberse mojado el pan. Todo facilidades, como ves, y eso si el sacerdote en cuestión no se niega a tanto jaleo.

Y yo me pregunto: ¿y si, por un acaso, el vino hubiera tenido gluten, sería privado Miguel del sacramento por designio divino y estaría condenado por ser celíaco? ¿Sería pecado ser celíaco en ese caso? ¿Es necesaria tanta inflexibilidad? ¿No es verdad que este tipo de cosas alejan a la gente de la Iglesia? ¿Es que a la Iglesia no le interesan esos fieles que huyen de la prohibición del condón y de la prohibición de comulgar con pan a los celíacos?

Conste que yo soy agnóstico y me da igual, pero me resulta un asunto sorprendente; supongo que el Papa, los sacerdotes, Dios o quien sea sabrán lo que hacen.

Un abrazo, Jesús, no tengo ánimo de polemizar, bien me conoces.

Lola dijo...

Me gustaría añadir algo más al comentario de José Miguel: la Iglesia no permite que los celíacos sean sacerdotes, al igual que los alcohólicos, ya que considera la Eucaristía parte esencial de su vida, y ambos tienen problemas... ¿seguro que Jesús pensaría lo mismo?
Creo que confundimos Iglesia y Jerarquía Eclesiástica y que los cristianos podemos ayudar a que evolucione desde dentro haciendo una crítica constructiva, me cuesta acatar ciertas normas que no son parte esencial del mensaje de Jesús.

Me ha gustado mucho la entrada, un saludo.

Capitán dijo...

Podría hacer un comentario jocoso ya que empezamos con el feminismo y acabamos con la Iglesia.

Sin embargo yo, que me siento profundamente católico, encuentro efectivamente que aùn la Iglesia tiene aspectos por revisar y el de los celíacos es sin duda uno de ellos, y uno además que deberìa abordarse con urgencia dado el daño que genera en los afectados, ya a todos los católicos que estamos cerca de uno de ellos y nos escandalizamos con esta situación.

Un abrazo

Ricardo Arjona dijo...

Jesùs, muy interesante entrada, en relaciòn a los celíacos, suscribo punto por punto lo expuesto por Capitãn, hay aspectos a reconsiderar y èste es absolutamente urgente

Un abrazo

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Soy cosifeminista, solo cosi.

Alejandro Muñoz dijo...

Jesús, soy católico. Entiendo y comparto la defensa que haces siempre de la Iglesia. Soy capaz de entender tus argumentos incluso cuando no los comparto. Con voluntad y sentido común, la comunión de los celíacos se arregla en un cuarto de hora.
Un abrazo.

Dyhego dijo...

DON JESÚS:
Es usted capaz de reunir a los mejores pensadores y bitacoreros (no sé si incluirme en el grupo...)
Respuestas muy interesantes.
¿No fue Jesús quien dijo que no estaba hecho el hombre para el sábado sino al revés?
Un saludo a todos y cada uno.

Ladrón_De_Versos dijo...

Las tareas del hogar a repartir democráticamente.

Estoy de acuerdo. Que cada pareja se las arregle como pueda y como quiera.

Te sigo leyendo... a ver si sacas algo más interesante de esa cabecita pensante que tienes.

Saludos y hasta pronto.

Jesús Cotta Lobato dijo...

José Miguel, no sé qué decirte, pero por fortuna en el vino no hay gluten. El problema real es para quien sea celiaco y mortalmente alérgico al alcohol. Tu hijo, como todos, querrá recibir a Jesús, que es lo que le enseñan en la catequesis, y también querrá muchos regalos. Así que muy bien que haces dejándole hacer la primera comunión. En cuanto al condón, eso da para otra charla.

Lola, el tiempo dirá. Estoy de acuerdo contigo: Jesús es más grande que la Iglesia.

Capitán, se ve que un día tendremos que hablar de los celiacos y la comunión. A todos ellos, todo mi afecto.

Ricardo, tienes razón, pero no me siento con capacidad y autoridad para decir cuáles.

Javier, yo creo que también soy cosí.

Alejandro, este comentario tuyo habría arreglado la polémica hace mucho rato.

Dyhego, sí, eso dijo. Apliquémoslo como podamos.

Ladrón de versos, haré lo que pueda. Gracias por leerme.

José Miguel Ridao dijo...

Jesús, no creo que el comentario de Alejandro hubiera arreglado la polémica, porque por desgracia el sentido común que él reivindica sigue sin aplicarse, y la voluntad para hacerlo brilla por su ausencia.

Jesús Cotta Lobato dijo...

José Miguel, no sé qué decirte. Espero que, puesto que tú estás cargado de sentido común y buena voluntad, encuentres un cura tan buena gente como tú. Si no, avísame cuando llegue el momento, que yo removeré Roma con Santiago, nunca mejor dicho.

José Miguel Ridao dijo...

Gracias por tus palabras, Jesús. Entré a comentarte porque te aprecio y sé de tu buena voluntad, y es un asunto que me puede; si no, hubiera pasado de largo.

churricos dijo...

Sr. Cotta.
Hablando/a del/la tema/temo que nos/as trae, creo/a que se deberia/o plantear la/el posibilidad de que cada/cado uno/a de los/as integrantes/integrantas de una/uno pareja/parejo, dentro/a de el/la sentido/sentida comun/comuna organizen su vida/vido hogareña/o como/coma mejor les convenga/convengo.
Si puede/a hagale/hagala llegar esta/esto misiva/misivo a/el la/el ministra/o que ostente/ostenta la/el potestad/potestod para/paro resolver este/esta problema/problemo. Ya/yo que a mi me/ma cuesta/cuesto escribir el/la doble/dobla.

Un/una saludo/saluda.

Jesús Cotta Lobato dijo...

Churricos, enviaré su misiva, pero para evitar tanto desdoble, propongo el género en i: por ejemplo, nosotris, lis personis humanis, pensamos que lis personis somos igualis, por humanis y por personis, aunque nadie es perfecti.

LFU dijo...

Me veo obligado a terciar en la polémica celíaca que no me es ajena del todo. Y es que mucho me temo que la afirmación de Lola de que la Iglesia no permite que los celíacos sean sacerdotes (sic) no es cierta en absoluto, ya que la intolerancia al gluten puede manifestarse en edad adulta y por diversas causas, con lo que dicha afirmación equivaldría a establecer como causa de suspensión dicha enfermedad.No es cierto.

Lo único cierto es que los celíacos tienen que comulgar (por razones obvias para su salud) bajo la especie del vino o bien con unas hostias especiales confeccionadas con almidón de trigo que están aceptadas por la Iglesia. No hay nada malo ni discriminatorio. Sólo se trata de preservar la salud del celíaco y como podréis ver en el siguiente enlace, la Iglesia está estudiando mejoras en este campo http://www.diocesisdeteruel.org/pdf%20y%20otros/comuni%C3%B3n%20celiacos.pdf

Un saludo muy cordial a todos

Jesús Cotta Lobato dijo...

Gracias, LFU, por terciar. Mañana te citaré en mi entrada para que cuantos se interesaron en la polémica se animen a leer tu comentario. Un abrazo.

LFU dijo...

¡Vade retro Julio! El que tiene boca -y pluma (de tinta)- se equivoca y yo no soy una excepción.

Confieso que no salgo de mi asombro, pero he de reconocer -mis humildes disculpas a Lola- que estaba en Belén con los pastores. He querido asegurarme -tras dar una opinión basada en el sentido común- y hete aquí que Lola tiene toda la razón y los celíacos no están llamados al sacerdocio,aunque evidentemente no pueden ser suspendidos si contraen la enfermedad estando consagrados.

No puedo ocultar que me causa perplejidad lo que he leído, pero parece que la fuente es fiable:

http://www.vidasacerdotal.org/index.php/otros-documentos/65-docs-de-la-congregacion-para-la-doctrina-de-la-fe/101-carta-de-la-congregacion-para-la-doctrina-de-la-fe-a-los-obispos-acerca-del-uso-de-pan-sin-gluten-y-mosto-como-materia-para-la-consagracion-eucaristica.html

Así que agacho las orejas, me retracto y me disculpo, todo de una sóla vez.

Un abrazo

José Miguel Ridao dijo...

Al hilo del comentario de LFU, quiero manifestar que las ostias especiales confeccionadas con almidón de trigo que están aceptadas por la Iglesia contienen gluten suficiente para dañar al celíaco. La Conferencia Episcopal respondió lo siguiente a una carta enviada por la asociación española de celíacos (FACE), que se puede consultar en su web:
"Las condiciones para la validez de la materia son:
Las ostias especiales «quibus glutinum ablatum est» son materia inválida para el Sacramento.
Dichas ostias, en cambio, son materia válida si en ellas permanece la cantidad de gluten suficiente para obtener la panificación, si no se han añadido materias extrañas y si el procedimiento usado para su confección no desnaturaliza la substancia del pan".
Esa cantidad está por encima del limite de 10 partes por millón establecido por la federación como margen de seguridad para los celíacos.
Respecto al comentario sobre el sacerdocio, a LFU le honra la rectificación. Lola (mi mujer) es tan católica como vosotros (si es que se puede equiparar algo como el catolicismo), y os aseguro que está bien informada, e igual de perpleja que LFU, aunque a la perplejidad añade indignación, cosa que comparto.

Un saludo, y gracias a LFU por comprobar sus fuentes, no todos lo hacen.

LFU dijo...

Gracias José Miguel. A veces nos precipitamos en nuestros juicios y hacemos más daño del que queremos evitar. Este ha sido el caso, aunque he tratado de mitigar el daño lo antes posible. Y como el tema me interesa muchísimo, lo trataré con un obispo al que aprecio por su sabiduría y bondad y os haré llegar su pensamiento. Ponme a los pies de Lola