domingo, 28 de junio de 2009

El tópico de lo moderno

A la gente le sienta muy mal que la llamen retrógrada, carca o reaccionaria, porque uno de los dogmas actuales es que lo moderno, lo etiquetado de moderno, es mejor que lo antiguo. Pero igual que lo antiguo no tiene por qué ser bueno, lo moderno tampoco.

El WC es mejor que el corral no por moderno, sino por cómodo e higiénico.

Que no haya adjetivos demasiado despectivos para el que sólo aprecia lo moderno demuestra hasta qué punto sufrimos de neolatría.

Pruebe usted a decir en una tertulia que es forofo de Campoamor, de Raphael, de la zarzuela y que no le gustan las mujeres con pantalones, sino con falda, y que su mayor sueño es vestirse con capa española, vestir a su mujer de mantilla y que el Papa los reciba en audiencia. Añada usted que le encantan los pajaritos fritos y los abrigos de visón. Si se atreve, diga también que sus hechos históricos preferidos son la Reconquista de España y la Conquista de América.

Entonces verá cómo muchos lo tachan de su lista, aunque usted sea el amigo más generoso e incondicional, el mejor amante en la cama y el poeta más excelso. Las cosas están de manera que ser un mal padre, un marido infiel y un funcionario incompetente está mejor visto que admirar a Hernán Cortés, por muy buen padre, esposo o amante y funcionario que sea usted.

24 comentarios:

Juanma dijo...

Siempre me llamó la atención, de lo moderno tal y como aquí lo cuentas, su intolerancia. ¿Tienen miedo a estar equivocados? ¿Por qué miran por encima del hombro a quienes estamos pensando ir, el 26 de Septiembre, al concierto de Raphael en Sevilla -que debe ser una pasada, por cierto-?

Un abrazo, querido Jesús.

Anónimo dijo...

A mi no me da reparo en decir cuantas cosas has dicho, es más, si un amigo mio lo era antes de conocer que yo como padre no dejo salir a una hija mia despues de las diez de la noche y a un varón puede o no puede que lo deje salir, me da igual, prefiero tener personas por amigas como yo que a talentazos progres que se les llena la boca de libertad, sobre todo de su libertad.
A mi no me verán en ninguna manifestación de identidad, pero lo que jamás alardearé es de ser un machote y nadie jamás me verá por las calles de Málaga con una bandera con los colores del arcoiris. Prefiero el amor rojo al amor marrón.

Jesús Cotta Lobato dijo...

Juanma, hay canciones de Raphael que me emocionan. Qué le vamos a hacer. Me alegro de coincidir contigo en el raphaelismo.

Anónimo, no se trata de hacer bandera, sino de que nadie se crea superior a otro por su forma de pensar. Yo creo que lo más humano es pensar que el otro, el que no piensa como tú, está sencillamente equivocado, pero no que es inferior o más malo.

Julio dijo...

Efectivamente, uno de los insultos más empleados por los defensores a ultranza de lo moderno, con la falacia que lo acompaña (lo moderno se identifica con el progreso)es el de carca, retrógrado o reaccionario. Pero yo me pregunto si es más progresista llenar todos los documentos públicos con tonterías de lo políticamente correcto, o pagarle las dentaduras a los pobres ancianos...por ejemplo...

Gloria dijo...

Si jesús, lo más humano es pensar que son los demás los que se equivocan, por regla general és así. Tal vez yo sea inhumana, por muy convencida que esté de algo, siempre contemplo la posibilidad de que sea yo la que está equivocada, aunque defienda mi postura.
Bueno... y yo me pregunto: ¿por qué tiene alguien que estar equivocado? para sí mismo no lo está y basta, sólo tenemos que ser un poco más tolerantes y amorosos con los demás. saludos.
Gloria.

Olga B. dijo...

Yo no puedo con Raphael, eso no puede ser; ni tampoco demasiado con Campoamor, aunque a éste sí le reconozco su gracia a ratos ("las hijas de las madres que amé tanto/me besan ya como se besa a un santo"). Pero puedes confesar lo que tú quieras, siento una atracción irresistible por la gente distinta. Es mi cruz.
Lo único que no soporto es la mala baba. En cuanto la huelo se desinfla mi atracción. Y la mala baba suave, aún peor. Me gusta el carácter, eso sí. Yo creo que los tópicos funcionan en ambas direcciones, también hay quien desprecia todo lo moderno porque sí, con la misma actitud de despreciar cuanto ignora que tan bien supo ver Machado.
Un abrazo.

Máster en Nubes dijo...

Es como lo de la "química" que parece que lo natural es lo bueno, y caes en que muchos venenos son muy ecológicos y naturales. En fin.

Y por temor a ser tachado de facha no te quiero ni contar las estupideces que se han podido llegar a hacer.

Razón tienes, pero a la vez lalgunos tópicos de lo "clásico" también son de temer.

Rafael no me gusta, pero en cambio me encanta David Bisbal, que es un hortera, por estas culpas pido perdón y penitencia pública.

JESUS FIDELIS dijo...

Llega a tal extremo la cosa, que a la persona que manifiesta tales cosas, directamente se le tacha de ser de "derechas", y automáticamente se le invalida su opinión, como si hubieras opiniones que se invalidaran per se. Lo podemos ver en las numerosas pseudo-tertulias de los medios.
El tema de los conquistadores, es otro más de nuestros complejos como nación, lo políticamente correcto pasa por los murales de Rivera, donde los indios vivían en un paraíso idílicos, hasta que llegaron las juventudes del PP, al mando de Cortés, Pizarro y otros reaccionarios.

Ranzzionger dijo...

No es por enmendarte la plana Jesús, pero sí que hay términos despectivos para referirse a los amantes de lo moderno y el progreso. O no crees tú que muchos se refieren de esa forma cuando tildan a alguien de "progre", o uno muy utilizado por estos lares, "novelero". Ah, no iré a lo de Raphael, pero admito que tiene varias canciones que, utilizando un término muy "modenno" me ponen mucho y, con el paso de los años, lo considero uno de los grandes clásicos de la música en español. Término, por cierto, que sirve para ensalzar lo que ya va cumpliendo unos añitos.
Un abrazo.

maite mangas dijo...

coincido contigo en casi todo, pero yo a la palabra "moderno" le tengo cierto cariño porque la relaciono siempre con mi abuela. Cuando nos regala algo a alguno de sus hijos, nietos o bisnietos siempre nos dice que es "muy moderno", como para decirnos que apesar de su edad ella sigue sabiendo que es lo que está de moda y lo que no.

Juan Antonio Glez. Romano dijo...

Todo es una cuestión de clichés, de generalizaciones que siempre son absurdas. La gente tiende a considerar en bloque, y un moederno, si te gusta, digamos Campoamor, ya te achaca todos los males del mundo mundial. Recuerdo un ilustre bloguero que dejó de comentarme el día que alabé algunos poemas de Campoamor en mi blog, pero no fue capaz de argumentar en mi entrada; sólo una leve alusión despectiva en su blog, descalificante y punto.
Un abrazo, Jesús.

Yé dijo...

Si, amigo Jesús, pero tendrá usted que reconocerme que la minifalda o el pantalon sienta mejor a las mujeres que las faldas con polopos y refajos y no se cuantas cosas mas, que le sienta mejor un escote que un cuello alto, que amar a quien gustes sin que por ello hayas de ser condenado es mejor que vivir en el ostracismo, que se haya, en cierto modo, democratizado el poder acceder a los bienes culturales es mejor que la exclusividades operisticas de las clases altas, y es que, amigo Jesús, ha habido mucho miedo a los cambios, a la novedad se ha reaccionado con mucha desconfianza porque suponia una perdida de valores ( de identidad patria, religiosos, de género), la novedad podia suponer, como de hecho lo es, un gran cambio organizativo en sus vidas. A lo moderno se lo ha visto con muy malos ojos siempre. Y es cierto que no todo lo moderno es bueno, muchas muchas cosas por modernas son alienantes (el consumo feroz capitalista, la opulencia genocida de las sociedades desarrolladas,...)
No es buena la nostalgia porque nos quedariamos parados en mitad de su vapor de romantico. la vida evoluciona cambia. Habrá que tener en cuenta que cosas de un sitio y otro son válidas y aceptarlas o descharlas. Pero, insito, el pasado, lo antíguo ha sido también muy intolerante, mucho. un abrazo

Jesús Cotta Lobato dijo...

Julio, si por progreso entendemos progreso moral y humano y no sencillamente cambio o novedad, desde luego es más progresista arreglar los dientes de los ancianos.

Gloria, creo que casi todos, cuando defendemos una idea, es porque pensamos que es la verdadera, pero, como tú bien dices, lo más humano es contemplar la posibilidad de que uno está equivocado. Eso nos salva del fanatismo.

Olga, yo tampoco puedo con la mala baba, venga de quien venga. Y muchas veces me ocurre que simpatizo con persona de ideas contrarias a las mías, pero de muy buena baba. En cuanto a la neofobia, por supuesto que existe, pero necesita menos combate, porque ahora no está de moda. Lo que está de moda ahora es la paleofobia o la neolatría. Los neófobos se presentan a nuestros ojos tan ridículos, que se caen solitos.

Máster, ese es otro tópico, el de lo natural. Tenemos que hablar de eso. En cuanto a Bisbal, también confieso mi pecado y pido penitencia.

Tocayo, otra simplificación como la copa de un pino. Sin embargo, ¡a cuántos republicanos de la Segunda República les gustaban España y los toros! La izquierda no ha sabido aprovecharlos.

Ranzzionger, pues tienes razón Se me ocurrió lo de progre, pero me pareció que se refería sólo a opiniones políticas, pero tienes razón en que progre se refiere a todo. Así que rectifico: sí hay un término despectivo para el néolatra. Lo de novelero, que me encanta, lo veo más cariñoso y simpático que despectivo.

Maite, tu abuela tiene toda la razón. Así que ¡viva lo moderno!

Yé, claro que, como tan bien describes, ha habido muchos cambios positivos, pero no los veo buenos por modernos, sino porque nos han traído más libertad, más tolerancia o más comodidad. El objetivo de mi entrada no es reivindicar lo antiguo ni despreciar lo moderno, sino recordar que la modernidad de algo no le añade ninguna bondad a ese algo, si acaso es decorativa. Un abrazo.

Jesús Cotta Lobato dijo...

Amigos, a raíz de vuestros comentarios, he añadido un par de cosillas a la entrada. Gracias.

lolo dijo...

Raphael es un tópico, creo. Mi abuela decía que cantaba bien, pero no podía mirársele. Y ahora los modernos del todo le defienden.

A mi me van las mezclas, y me dejo llevar por lo que me gusta. Si coincido con unos o con otros, poco me importa.

Bisbal no, no haré por él ni un poco de penitencia.
Mantilla, según. WC, claro. Zarzuela, no. Capa, sí. Pajaritos fritos, no. Abrigo de visón, según. La conquista de América, a ver quién la escribe. Pantalones, según.

Buen padre, buena madre, hay que intentarlo. Buen marido, buena mujer, lo mismo.

¿Qué es y quién dice qué es lo moderno? Yo más bien creo que son modas.

Anónimo dijo...

Estoy de acuerdo con tu punto de vista, Jesús. Lo bueno y lo malo lo es por sí, no tiene relación con ser viejo o nuevo.
Como dice Olga B., Machado hizo un oportuno análisis de la cuestión en su Juan de Mairena, pero de él sólo se recuerda lo de los polvos y los lodos, dedicado a los tradicionalistas. ¿Por qué no se hacen tan famosas las advertencias a los modernos o innovadores?

A los arbitristas y reformadores de oficio convendría advertirles:

Primero. Que muchas cosas que están mal por fuera están bien por dentro.

Segundo. Que lo contrario es también frecuente.

Tercero. Que no basta mover para renovar.

Cuarto. Que no basta renovar para mejorar.

Quinto. Que no hay nada que sea imposible empeorar.

Saludos de JuanMa

Jesús Cotta Lobato dijo...

Lolo, ésa es la cuestión fundamental: ¿qué es lo moderno? En cuanto uno intenta definirlo, el concepto se esfuma.

JuanMa, habría que grabar en letras de oro esas máximas tuyas. Esconden una sabiduría profunda que yo suelo resumir en algo no tan lúcido: Los problemas no se solucionan, sino que se transforman. Un abrazo y bienvenido.

Jesús Cotta Lobato dijo...

Juan Antonio, acabo de leer la entrada a la que me remites y en ella dices una verdad como la copa de un pino. Yo he oído recitar poemas que me han emocionado y luego me he enterado de que eran de Campoamor. Eso sirve para darse cuenta de que la belleza de un poema es más fuerte que los prejuicios.

Javier Sánchez Menéndez dijo...

Jesús, enriqueces de nuevo tu Cuadernos con los tópicos, que te son a ti y a nosotros imprescindibles.

Te indico únicamente que lo moderno, mañana ya es antiguo. Y como se odia tanto al pasado (desafortunadamente) se desea que los días transcurran a una velocidad infinita.

Grave error. Es un error social, y sin identidad.

Vamos en ese camino. Tus tópicos lo expresan magníficamente.

JuanMa dijo...

Esas máximas no son mías, Jesús, no doy para tanto. Son de Machado, de Juan de Mairena, una serie de consejos a los tradicionalistas y otra para los reformadores.

Jesús Cotta Lobato dijo...

Javier, ahora que lo dices, esa neolatría representa una voracidad de vivir deprisa y al final se acaba no viviendo.

JuanMa, me queda el consuelo de haber reconocido calidad en las frases de un maestro. Gracias por la aclaración.

Mery dijo...

Pues como yo estoy también reinvindicativa, entiendo muy bien de lo que hablas.

Es moderno padecer estrés y andar como un loco por la vida, por ejemplo. Y quien goza de lo contrario, es del siglo pasado y no vale un pimiento.

Muy buena reflexión la tuya.
Un abrazo

Jesús Cotta Lobato dijo...

Mery, entonces yo soy modernísimo contra mi voluntad y mi gusto. ¡Yo quiero esa antigüedad de vivir en paz y sin prisas!

Alma Mateos Taborda dijo...

Interesante post. Me ha convocado a reflexionar. Un abrazo