sábado, 23 de enero de 2010

Amor de amigos y amores de otro tipo

Discutía yo hoy con un amigo acerca de quién es mejor amigo: el no fumador que en su casa permite a su amigo fumador fumar o el que no se lo permite. Yo sostenía que es mejor amigo el no fumador que lo permite. Y él insistía en que también es mejor amigo el fumador que por respeto a su amigo no fumador no fuma en su casa. De acuerdo. Pero lo que queda claro es que es mejor amigo el que transige por hacer feliz a un amigo y no el que espera que el amigo transija. Siempre he pensado que el amor de amistad es ligeramente distinto de los otros amores: tiene más de complicidad que de fraternidad o erotismo. A un hijo mío no le permitiría fumar porros en casa, pero a un amigo tal vez sí. A un hijo mío le pondría mala cara si llega borracho a casa, pero con un amigo soy yo el que me emborracho.
Por eso los amigos son tan necesarios, porque no es conveniente ni agradable vivir rodeados de los que nos están recordando siempre nuestros deberes.
Decidme, porfa, que opináis vosotros lo mismo.

24 comentarios:

Er Tato dijo...

Y por eso precisamente no se debe ser amigo de los hijos, aunque esté tan de moda y sea tan progre.

Un abrazo

P.S.: ¡Ah, se me olvidaba! Opino lo mismo que tú. En este asunto, claro. ;-)

mangeles dijo...

Pues creo, que pienso como tú. Vengo de cañas,y tengo la cabeza un poco tonta....Yo he dejado de fumar...hace 4 años...tengo amigos que no soportan el que otros fumen. Yo a mis amigos les permito lo que ellos quieran..fumar...comer...beber...lo que sea..porque son mis amigos..y son personas serias, razonables y adultos....

Y a los niños..no les permito nada (las golosinas, y juguetes si..pero poco más)..porque son niños, y no personas serias, razonables y adultos...

Me parece que estas muy acertado, amigo Jesús...

Besotes

mangeles dijo...

ahh...y si a un adulto, otro adulto le dice que no está bien lo que hace...entonces hay que pensar seriamente lo que uno está haciendo....

Paloma Corrales dijo...

Tolerancia siempre. Y completamente de acuerdo, los amigos son necesarios porque también nos quieren con nuestras miserias y no nos juzgan. Qué importante es no juzgar...

Besos.

Capitán dijo...

Yo tengo la sensación de que el mejor amigo es el que ayuda al otro a dejar de fumar, y coincido con Tato, no se debe ser amigo de los hijos, a los hijs se les obliga más que convence.

elpiyayo dijo...

Nunca he entendido el amor de colores, ni de padres ni de hijos, ni hermanos, bueno la palabra mas prostituida que he oido jamás.
Pero con amigos fumadores, borrachos, porretas y un hermano como yo, puedes estar convencido que el Cielo tienes ganado.
Has hecho muy bien el borrar la ultima parte de ese ánonimo(pero no me digas.....), jajaja, a mi no me dejes fumar en tu casa jajaja, la libertad de opinión es cuando se pide, no cuando a uno le de la gana, ahí tienes toda la razón del mundo.
Yo opino como Emilio Calatayud Pérez "El que es amigo de sus hijos, los deja huerfanos"

El alegre "opinador" dijo...

Tengo la suerte de tener una "pandillita" de amigos (a los que acabo de despedir en la puerta de mi casa después de compartir unas copas) que son para mí algo tan especial, que daría la vida por cualquiera de ellos sin dudar medio segundo. Todos sabemos que los demás estarán allí siempre que los necesitemos sin que haga falta decir nada. No sé si todo el mundo sabe lo que es eso.
Conocidos tengo a patadas, pero la AMISTAD es un bien tan necesario y tan escaso... Y como tú dices, no es lo mismo que la familia. Por supuesto que no dudaría en dar la vida por mis padres o hermanos (hijos no tengo), pero mis amigos han sido una opción vital, a mi familia ya me la encontré.
O haces la opción vital de donarte de forma absoluta a alguien que no es de tu familia o te pierdes algo imprescindibles en la existencia humana.
Por cierto, yo soy fumador, y nunca fumo en casa de amigos no fumadores, aunque estemos cinco horas allí.
Un fuerte abrazo Cotta. A ver si nos conocemos en persona, que me hablan maravillas de ti.

L.N.J. dijo...

Unos padres jamás podrán ocupar el lugar de los amigos de sus hijos. Unos padres, pueden participar entre esas relaciones de los hijos con sus amigos. Pero lo más importante es lo que se decide en casa, y saber diferenciar : los amigos, los " enemigos ", " los intrusos ", " los ladrones "... jeje....
Y que los hijos, sepan quienes son sus padres , cómo se llegan a ellos y quienes son sus amigos, aquellos que algunas veces le incitan a hacer ciertas gamberradas ( no siempre tan malas ).


No se puede olvidar jamás que el núcleo familiar, si está bien construido, ellos formarán muros fuertes para su futuro. A veces, difícil y complicado.

¿ Una copa ?

Saludos.

Gloria dijo...

Totalmente de acuerdo y el especial, a aquello de " no es conveniente vivir rodeados de quienes nos están recordando nuestros deberes". Cuando los hijos ya crecieron, hay que abrazar la flexibilidad.
Un abrazo

Olga B. dijo...

Lo de que el amor es la palabra más prostituida del mundo... Piyayo, sembrao. De hecho, el oficio más antiguo del mundo es ése y no el del sexo. Lo de "El que es amigo de sus hijos, los deja huérfanos"... uf. Qué clarito.
Lo que no sabía es que este buen chico se rodeaba de amigos fumadores, borrachos y porretas. A mí también me pasa, y sin pretenderlo;-)
O me pasaba, que ahora todo el mundo se ha formalizado. No se tiene constancia ni el error.
Creo que el mejor amigo es el que se pone en tu lugar y te entiende. El que siente tu dolor y tu alegría. Y cuando uno siente el dolor y la alegría de otro, sabe también que lo quiere. Bueno y, si no fuman pero te dejan fumar, ya entran en la categoría de santos (pero como mis hijos cojan un pitillo, me da algo, con lo malísimo que es llegar a ser fumador atormentado).
Saludos y buen domingo a todos.

Máster en Nubes dijo...

Creo que lo de ser amigos con los hijos no funciona, pero hablo de oídas en esto. Pienso que lo de amar a los amigos tiene muchos pliegues. En general desconfío de los que dicen "lo digo por tu bien", no sé, me suena raro y más falso que Judas, un amigo no te dice esto jamás. Los amigos te quieren, les desilusionas o tú les decepcionas, y nada, acabas tirando pa'lante. Francamente, somos todos muy mayores, bueno, unos más que otros, claro. Y al final uno sabe con quién puede contar y con quién no. Aunque creo que contar con alguien no es que te bailen el agua todo el rato y que te digan qué rica siempre, ser complaciente y cómoda, para nada. No sé, me parece, es un lío a veces, en fin.

lolo dijo...

Sí, mejor que no los dejemos huérfanos...

Si de amigos se trata, te van a sacar el cenicero antes de que lo pidas y, aunque les molesten tus humos, abrirán la ventana y dejaran correr el aire. Y os miraréis entre la niebla, comprendiendo.
Tampoco está mal aguantarse sin fumar si no les gusta, pero entonces se pierde la gracia de los ojos entrecerrados y el saber que te quieren más que tú.

Jesús Cotta Lobato dijo...

Tato, coincido contigo. Ser padre de los hijos es, como mínimo, tan hermoso como ser amigo de los amigos. Así que es mejor no intercambiar papeles.

Mangeles, me gusta ese criterio. Te lo pido prestado.

Paloma, en eso reside el encanto de los amigos. Añadamos, como dice Mangeles, que cuando un amigo se siente obligado a darte un toque de atención, es por que la cosa es seria.

Capitñán, también eso es cierto. De hecho tengo un amigo que quiere que deje de fumar.

Piyayo, esa frase es estupenda. La usaré. Y en mi casa, aun cuando yo dejara de fumar, podrás fumar siempre.

Alegre opinador, ese es muy buen criterio. Pero ¿no te sentirías como un rey si cuando tienes ganas de fumar y estás en casa de un amigo no fumador, éste te ofrece un cigarro para que te lo fumes en su casa tan ricamente? Ya nos conoceremos.

LNJ, venga, una copa. Amigos y familia son amores distintos. Coincido contigo. Pero mis mejores amigos provienen de familias felices. Un abrazo.

Jesús Cotta Lobato dijo...

Gloria, eso sí que es buen criterio. Flexibilidad siempre, pero sobre todo cuando ya los hijos han pasado la infancia.

Olga, suscribo de pe a pa tus palabras: a mis hijas que ni se les ocurra fumar, pero los que me dejan fumar en paz tienen un lugar especial en mi corazón.

Máster, también me extraña oír a un amigo decirme "te lo digo por tu bien". Creo que te regaña o no te regaña, pero no suelta esa coletilla. El truco está en no exigir a los amigos, sino contentarse con lo que quieran darte. La amistad no es un derecho.

Lolo, qué maravillosa intuición esa de que me quieren más que yo los que me dejan fumar.

José Miguel Ridao dijo...

Hoy estoy contigo al 100%, Jesús. Así hay que comportarse con un amigo, y, como se suele decir, para eso están los amigos.

Jesús Cotta Lobato dijo...

José Miguel, por eso nos llevamos bien, porque estamos más de acuerdo en el talante y la actitud que en los contenidos concretos. Un abrazo.

Alejandro dijo...

Ya lo has dicho tú todo y, además, los dos son muy buenos amigos.
Y el que hace eso con sus hijos, un excelente padre... que ya tendremos tiempo de emborracharnos con nuestros hijos, cuando tengan casi olvidada su adolescencia.

Dana dijo...

Creo que la amistad es algo muy importante en la vida, más que el amor incluso.
Ya que la amistad si se sabe apreciar y se llega a desarrollar en su plenitud es de los sentimientos que más nos completan.
O por lo menos eso es lo que creo.
Aunque creo que coincido contigo en el asunto.
En cuanto a los hijos jamás se tratará de igual manera a los amigos que a los hijos. Por mucho que se intenté.

Un saludo ^^

Jesús Cotta Lobato dijo...

Alejandro, el día en que yo olvidé a mi adolescencia, comprendí del todo a mi padre.

Dana, yo creo que lo importante es el amor y este adopta muchas formas según la persona que amemos. Y desde luego es difícl vivir sin amigos, sin esas personas que nos aprecian porque les da la gana y sin exigirnos nada. Un saludo.

Octavio dijo...

Llego tarde, pero opino lo mismo que tú. Que conste en acta, amigo.

Jesús Cotta Lobato dijo...

Octavio, me alegro de la coincidencia. Queda aquí firmado y, si alguna vez llego a conocerte, nos permitiremos ciertas cosillas.

alea dijo...

Opino lo mismo, Jesús.Los padres, padres y los amigos, amigos.Buena entrada.Un saludo

Mery dijo...

De acuerdo con Er Tato, no se puede ser amigo de los hijos.
La amistad conlleva ese toque de permisividad y cariño bien distinto al otro amor.
Entiendo y apoyo tus palabras.
Un abrazo

Jesús Cotta Lobato dijo...

Alea, ser padre es además muy bonito. Los que lo somos no tenemos por qué querer parecernos a otra cosa. Bienvenida.

Mery, los que hemos tenido padres que nos amaban con locura pero que no iban de amigos nuestros no nos sentimos menos queridos. Un beso.