jueves, 23 de octubre de 2008

Coquinas


A mí me encantan las coquinas porque son coquinas. Si la coquina se presentase en filetes, de manera que un filete equivaliera a doscientas coquinas, me resultaría un plato tan repulsivo como unas pipas de girasol que en vez de tener pipas tuvieran fragmentitos de entrecotte en su punto. El envase natural del alimento desempeña un papel importantísimo en nuestros gustos culinarios. Comerse un pollo en lonchitas envueltas en plástico es menos sabroso que ir al corral, degollar al pollo, cocinarlo al horno y trincharlo para la familia.
Yo he transigido con el pollo en lonchas, pero con las coquinas jamás transigiré, lo juro por Zeus.

5 comentarios:

Antónimo dijo...

Jesús,acabo de leer ese prólogo que has hecho a los textos de Teresa.Me gusta como escribes, pero no estoy del todo de acuerdo con tu opinión sobre el origen del éxtasis de la santa.¿Qué más da?.. si era por cachonda, si era epilepticca o tomaba cocaína. El caso es que a tí y a otros muchos más las palpitaciones de amor de teresa se traducen en palpitaciones ;eso es lo que verdaderamente importa,eso la hace inmortal¿Por qué emperrarse en una única cuando hay miles de posibilidades.De todas formas enhorabuena por el libro.

Jesús Cotta Lobato dijo...

Gracias, antónimo, por tu comentario. Los comentarios de un antónimo siempre tienen un valor especial y me sacan de mis empecinamientos. En concreto, ese empecinamiento mío es para combatir el empecinamiento de los otros por confundir los éxtasis con sexo. Pero reconozco que por defender mi tesis me he olvidado de lo grande: el éxtasis. Muchos besos para mi querido antónimo

Reyvindiko dijo...

A ver si te pasas un día de estos por mi página, coquinero magaleño. Hay cosas que te pueden interesar y a mí me interesaría que me las comentaras.
Un fortísimo y fraternal abrazo

espe-laveletavarada dijo...

¡caray!estoy de acuerdo contigo,las coquinas,como siempre...con su conchita...su jugito,su ajito y su perejil, ¿vale?

Jesús Cotta Lobato dijo...

¡Cómo no! Me encanta tu comentario, sobre todo viniendo además de mi cocinera favorita. Un beso muy grande