miércoles, 1 de octubre de 2008

Llanto y poesía

Casi nunca he llorado con la prosa, por muy lacrimógena que sea. Pero la poesía, cuando no es lacrimógena, sino sólo bella y pura, me emociona tanto como las tocatas de Bach. Sólo tres o cuatro poetas me han hecho llorar. Ya sé que esto del llanto no es ningún criterio literario, pero a mí me sirve. Y por eso quiero consignar aquí los nombres de dos poetas que me han hecho llorar de pura emoción. Con un hachazo de luz han abierto un manantial interior donde antes sólo había roca. Y son Pedro Sevilla, con su libro de poemas en la colección Paréntesis dirigida por Abel Feu; y Cuatro Estaciones (Adonais) de José Julio Cabanillas. Al primero no lo conozco, pero al segundo sí. Gracias a los dos.

4 comentarios:

antónimo dijo...

Hablando de prosa y poesía, dime jesús donde puedo encontrar "Teresa, amor mío" Ayer la busqué y no di con ella.

Jesús Cotta Lobato dijo...

Mi querido antónimo: si no está en las librerías, no tardará en llegar.Sé que en Madrid ya está. Un abrazo para mi director

Antonio Rivero Taravillo dijo...

He leído los dos libros y doy fe de que son muy buenos. El de Pedro Sevilla tiene un insólito poema de amor a España, muy bello y raro por proceder de quien era (no sé si aún es) concejal de IU. El de Cabanillas supongo qe es en formato libro lo que ya publicó con ese título en la revista Fin de Siglo. Corría el año 1982 y a mí también me deslumbraron esos poemas. Te alabo el gusto.

Jesús Cotta Lobato dijo...

Querido Antonio: ahora que sé más de Pedro Sevilla, releeré el poema del que hablas. En cuanto al libro de Cabanillas, creo que el libro del que hablo se titula igual que aquellos poemas de Fin de Siglo, pero es un libro nuevo que acaba de publicar Adonais, con poemas nuevos. Un abrazo y me alegro en coincidir contigo en el gusto.