martes, 30 de septiembre de 2008

Ocurrencias felices

En una clase de cuarto de ESO, en la que yo estaba literalmente desesperado, dicté la definición ética de persona, definición de la cual no logro acordarme. Yo les tenía dicho a los alumnos que en los exámenes era una tontería no contestar a una pregunta. Más valía aventurar una respuesta por muy desacertada que fuese, con tal de arrancarle unos decimales al profe. Entonces cayó en el examen la pregunta de la definición ética de persona y un alumno mío llamado Lorenzo y al que tengo un gran aprecio me contestó: "Mamífero invertebrado".
Y aunque me reí con la ocurrencia, creo que dio en el clavo. Por muchas vértebras que tengamos, no sabemos dónde tenemos los ojos de la cara.